I. INTRODUCCIÓN
No hay duda que no hay absolutamente nada más grande y maravilloso que el amor de Dios. Lo triste del asunto es que los hombres no han podido entender ese amor, por causa de su gran ignorancia y del poderoso engaño que el pecado ha producido en sus vidas.
Algo así como que un bebé no puede entender porqué su madre no lo deja hacer ciertas cosas en las que corre peligro… O lo que ocurre con el niño malcriado, cuando recibe ese amor correctivo de sus padres, lo cual él interpreta como una agresión, como maldad, a tal punto que hay hijos que detestan a sus padres.
Y eso son los hombres respecto del amor de Dios. Unos niños ignorantes y mal criados, que creen que tienen derecho y la capacidad de dirigir sus vidas como a ellos se les antoja, ignorando por completo que esa clase de vida que quieren vivir, es lo que destruye su vida en la tierra y más grave aún su futuro en la eternidad… La escritura en varios pasajes habla de esta clase de personas diciendo:
2 Pedro 2.3 Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
2 Tesalonicenses 1.9–10 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,10cuando venga en aquel díapara ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron
El pasaje muestra dos resultados muy diferentes; unos excluidos por completo de la presencia de Dios, y otros que tendrán el privilegio de estar en la presencia de Dios para glorificarlo y vivir admirando su grandeza.
Y estos dos diferentes resultados dependen de la forma como los hombres respondan a la manifestación del amor de Dios a través de Jesucristo. Porque la escritura dice:
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Ante esta verdad presentada por Dios acerca de su hijo Jesús y su obra en la cruz, ¿cuál es la respuesta de los hombres? Es decir:
¿Creen que Jesucristo es el Dios todo poderoso, o es un simple mortal, loco o mentiroso, cínico, perverso y engañador, que murió de forma espantosa e inútilmente porque no podía salvar a nadie?
Lo cierto es qué quien no lo acepta como Dios, no puede decir que fue un buen hombre, porque un buen nombre no llevaría a los hombres tener su esperanza en él, cuando el no podía ser solución para los hombres en esta vida ni en la eternidad. Pues afirmar ser El Salvador siendo mentira, resulta en una maldad muy grande.
Y si nos preguntamos: ¿Es difícil reconocer a Jesucristo como Dios? La respuesta es no. Es supremamente fácil. En primer lugar porque es el Espíritu Santo quien revela esta verdad a los hombres, y en segundo lugar por el tremendo respaldo que encontramos a través de las profecías.
Porque Dios para facilitar que lo pudiéramos reconocer, dio a través de los profetas muchísimas señales que fueron cumplidas en Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte. Y el cumplimiento de estas profecías son una muestra del gran poder de Dios, y de su absoluto control sobre todas las cosas, de tal manera que fuera muy fácil identificar que Jesús era el Cristo…
Sin embargo al ver el cumplimiento de estas profecías, al ver los milagros de Jesús, algunos hombres en su necedad y obstinación al no poder negar los milagros que sucedían, terminaron atribuyéndoselos a un endemoniado, es decir; que Jesús hacía aquellas cosas por el poder de Satanás.
Sin embargo otros ante tan evidente la manifestación de Dios a través de Jesucristo, me imagino que su conciencia los atormentaba, y por eso insistían en confrontarlo como nos muestra la escritura:
Juan 10.24-25 Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.25Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;
Y cuando más adelante les dice:
Juan 10.30–34 Yo y el Padre uno somos.31Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.32Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?33Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Cuando la escritura dice:” volvieron a tomar piedras para apedrearle” nos muestra un comportamiento que se repetía cuando no querían aceptar la verdad, y entonces respondían con agresión para tratar de quitarle la vida. Por eso un poco más adelante volvemos a leer:
Juan 10.39 Procuraron otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos.
Pero como Jesús seguía haciendo los milagros que su Padre le había mandado a hacer, entonces los fariseos y saduceos insistían en preguntarle, pero no precisamente para conocer la verdad sino para encontrar razones para no creerle.
Mateo 16:1–4 Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.2Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.3Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!4La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.
Lo irónico es que esta pregunta la hacen después del milagro, donde Jesús con siete pescados y unos panecillos alimento a una multitud que fácilmente podría llegar a 15.000 personas…
Y digo irónico, porque es después de este milagro que ellos se acercan a pedirle una señal del cielo, es decir, un milagro que confirme que viene de parte de Dios. Y por esta razón Jesús les dice que son unos hipócritas, pero a pesar de su mala actitud les da una profecía que indudablemente confirmaría que El es el hijo del Dios el todo poderoso.
La hipocresía de éstos hombres era evidente, pues ignoraban la gran cantidad de profecías que se estaban cumpliendo, que mostraban que Jesús era el mesías anunciado… A eso se refiere cuando dice que viendo las señales del cielo saben que va llover, pero viendo el cumplimiento de las profecías no querían aceptar a Jesús como el hijo de Dios.
Y un hipócrita es una persona que está aparentando algo que no es, lo cual quiere decir que aunque ellos preguntaban, y aunque Jesús les da una última señal, la del profeta Jonás, ellos en realidad ya habían tomado la decisión de no aceptar a Jesús como el Señor, lo cual se hace evidente más adelante como consta al leer el siguiente pasaje, qué menciona precisamente el cumplimiento de la señal del profeta Jonás.
Cuándo esto ocurre; es decir cuando Jesús resucitó, nos cuenta la escritura:
Mateo 28.11 Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.
Las cosas que había acontecido, mirando el contexto sabemos que se refieren a la resurrección de Jesucristo. Pero: ¿Cuál fue la respuesta ante semejante manifestación milagrosa del poder de Dios?
Mateo 28:12–15 Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados,13diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.14Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo.15Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.
Sobornaron a los soldados para esconder la verdad. Y como por ley si la guardia romana se dormía debía ser ejecutada, los sacerdotes les dicen que si el gobernador se entera, ellos los va a ayudar para que no mueran.
Podemos ver en esta historia un ejemplo claro de la dureza del corazón del hombre, sin embargo es importante que evaluemos, para no caer en la hipocresía de manifestar que queremos hacer la voluntad de Dios, y luego, cuando la conocemos, tomar la misma actitud de estos hombres, y no aceptar la veracidad ni la importancia de la palabra de Dios.
La escritura nos confronta a nosotros los creyentes de muchas diferentes maneras por ejemplo:
Santiago 1:22–24 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.23Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.24Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
La palabra de Dios es un espejo que muestra nuestra realidad interior. Cuando ella hace esto, debemos tomar la decisión de cambiar, de dejar de hacer o de comenzar a hacer lo que el Señor a través de su palabra nos ordena.
Pero dice la escritura que si en ese momento no tomamos la decisión de obedecer, luego nos olvidaremos de lo que Dios nos mostró, y no sólo no habrá ningún beneficio, sino que al repetir esta acción se ira endureciendo el corazón.
Eso quiere decir que usted escuchará nuevamente lo que Dios le dice, pero como ha determinado no hacer caso, cada vez entenderá menos, hasta que llegue el momento en que no oiga nada, y justifique su pecado de tal manera que al final se sentirá bien aunque esté desobedeciendo a Dios.
Y entonces debemos preguntarnos: ¿Si nos sentimos bien desobedeciendo a Dios cuál será nuestro destino final?
Esta dureza de corazón es la razón por la cual podemos encontrar cristianos que no se sujetan, que vienen a la iglesia como quien va al cine, cuando les da la gana, que no honran a Dios con sus bienes, que no piensan para nada en el discipulado, que viven en función del mundo de sus deseos, o de su ego…
Y si son verdaderos cristianos, seguirán así hasta que les llegue la disciplina de parte de Dios, la cual puede que les ayude a cambiar su actitud, como también puede que endurezcan su corazón y los lleve a pecar todavía mucho más, alejándose mas y mas de Dios… Y si siguen así, lo que vendrá sobre sus vidas es el quebrantamiento, del cual dice la escritura que ya no habrá medicina.
Proverbios 29.1 El hombre que reprendido endurece la cerviz,de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.
Pero contrario a esta dureza de corazón que lleva a los hombres a ignorar voluntariamente la verdad de Dios que tanto necesitan, están los otros, de los cuales dice la escritura:
Santiago 1.25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Y bienaventurado podemos entenderlo como que vivirás feliz, haciendo lo correcto, lo cual indudablemente traerá verdaderos beneficios, que es contrario a aquel que también vive feliz pero haciendo lo malo, lo que también indudablemente traerá mucho sufrimiento. La escritura dice:
Hebreos 11.24–25 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado
Aunque el pecado embrutece, no podemos negar de que es deleitoso, da alegría, y si no fuera así entonces nadie pecaría. El problema es que este deleite es temporal, lo cual quiere decir que más adelante sin lugar a dudas las consecuencias vendrán.
Por eso la pregunta importante respecto de este tema es: ¿Que tanta autoridad le concedemos a la palabra de Dios sobre nuestra vida? La leemos o escuchamos como quien ve una novela… O realmente la recibimos como la palabra de Dios, poderosa y verás.
En cierta ocasión atendí a dos parejas de otra iglesia, pero muy torcidas doctrinalmente, sin embargo en estas parejas había dos actitudes supremamente diferentes.
Una solo quería defender su posición. Y cuando comencé a mencionar lo que la palabra de Dios dice, comenzó a argumentar y a mostrar su gran ignorancia respecto de la palabra de Dios, para el final sentirse justificada de estar creyendo, las grandes mentiras que en su iglesia le habían enseñado.
Era fácil ver que esta persona no tenía la más mínima intención de cambiar su estilo de vida, eso era evidente cuando justificaba con algunos textos mal aplicados y mal interpretados su estilo de vida pecaminoso.
Y cuando la confronté con ciertos pasajes, se atrevió a decir que si eso es lo que realmente decía la escritura, entonces Dios era malo, lo cual es una evidencia muy clara de que para ella sus palabras eran más importantes que los de Dios.
La otra pareja muy diferente, escuchaba lo que yo le decía y en cierto momento no estando de acuerdo con algo, le mostré el texto bíblico que respaldaba lo que les decía, y me contestó: “Ah perfecto”. Es decir mostró con su actitud que la palabra de Dios era más valiosa que sus opiniones o creenciass.
Cuadramos vernos un día a la semana, se le presentó un inconveniente y me llamó diciendo que estaba muy pero muy interesado, que lo que yo le había dicho y el material que le entregue lo tenía dando vueltas en la cabeza, porque era completamente diferente al cristianismo que ha vivido muchos años…
Esto me hacía pensar en el apóstol Pablo, quien convencido de que trabajaba para Dios con un enorme celo persiguiendo a los cristianos, cuando fue confrontado por la palabra de Dios, la aceptó cambiando por completo su forma de pensar y pudiendo así servir verdaderamente a Dios.
Por eso insisto en preguntar: ¿Como está nuestra actitud frente a lo que la palabra de Dios nos muestra?
Está pregunta es muy importante en especial en iglesias como esta, porque a diferencia de otras iglesias, Dios de manera continua nos confronta con su palabra.
Pero: ¿Acaso nos pasa lo del espejo?… Recibimos el mensaje, vemos la radiografía de nuestra vida espiritual, Dios nos muestra qué es lo que estamos haciendo mal… Pero no tomamos la decisión de cambiar… Y entonces nos vamos y nos olvidamos!
¿VIVIENDO EN LA CARNE O EN EL ESPÍRITU?
Si esa es nuestra actitud, es indudable que algo muy grave está pasando con nuestra vida espiritual, porque ese tipo de comportamiento es el que la escritura describe como el comportamiento de la carne… Y respecto de la carne la escritura dice:
Romanos 8.9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Cuando un llamado creyente está viviendo según la carne, entonces hay una seria duda respecto de su conversión, pues la escritura dice que los hijos de Dios no vivimos según la carne… Y en otro texto dice, que si hay una práctica o manifestación continua de la carne entonces no heredaremos el reino Dios:
Gálatas 5:21 acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Respecto de los pecados que cometemos, es muy importante que no olvidemos que cuando caemos en pecado es porque no nos apropiamos de la salida que Dios nos da. La escritura dice:
1 Corintios 10.13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
Esa salida no hay duda que es la palabra de Dios, el problema es que cuando comenzamos a disculparnos, a justificarnos, ese tipo de pensamientos son precisamente los que no nos dejan apropiarnos de la palabra de Dios.
Dejamos de asistir a la iglesia sin una razón válida delante de Dios, pero lo justificamos y de esa manera no recibimos el alimento espiritual necesario.
No honramos a Dios con las finanzas, pero también tenemos argumentos que nos parecen válidos, y no nos apropiamos de las promesas de Dios.
No tenemos discípulos, y eso también lo justificamos de una u otra forma, y nuevamente nos perdemos de recibir el poder que tiene la palabra de Dios que nos permitiría hacer su voluntad.
Y tener esa clase de pensamientos que disculpan o justifican nuestro pecado, según la escritura es el resultado de la carne controlando nuestra vida. La escritura dice:
Romanos 8.5–6 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.6Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Los que piensan en las cosas de la carne no pueden apropiarse de la palabra de Dios que les da el poder para pasar victoriosos la tentación… El problema es qué dice, que los que así piensan, son de la carne, como si la carne fuera su dueño…
En el caso opuesto, los que piensan en las cosas del espíritu… Son del espíritu.
Y si leemos nuevamente:
Romanos 8.9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Notemos que las diferentes formas de pensar tienen íntima relación con la paternidad.
Ahora; si pensamos que es imposible que dejemos los pecados entonces es bueno que nos preguntemos: ¿Realmente creemos que Dios está organizando las situaciones a nuestro alrededor para obligarnos a pecar, y por eso simplemente estamos haciendo lo que Dios desea?
Es decir: ¿Usted no puede sujetarse, usted no puede venir a la iglesia, usted no puede cumplir con Dios, usted no puede ser cariñoso con su cónyuge, porque Dios está organizando las situaciones de tal manera que usted no pueda cumplir?
O será que la realidad es: Que no nos estamos apropiando de las salidas que nos permiten hacer lo correcto.
Lo otro que debemos pensar es: ¿Que tanto beneficio traerá a nuestra vida culpar a Dios por nuestros pecados; cuando los culpables somos nosotros, por nuestro duro corazón que no quiere creer lo que Dios nos dice en su palabra?
Sin embargo Dios por su gran amor hacia nosotros, sigue ofreciéndonos su favor y su misericordia y por eso su palabra dice:
Hebreos 4.16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
¿QUÉ ES ACERCARSE A DIOS?
Escuchando la oración en un tiempo de alabanza de una iglesia de unos sobrinos, decían “acerquémonos a Dios” Y me puse a meditar acerca de que entiende la gente cuándo se le dice que se acerquen a Dios… Porque no hay duda que Dios está en todas partes, la escritura dice que él está en nosotros, sobre nosotros y alrededor de nosotros, y entonces qué será lo que la gente entiende cuándo se le dice que se acerque a Dios.
Y también podemos preguntarnos lo contrario. Es decir cuando una persona dice Dios mío me has abandonado… ¿A que realmente se está refiriendo?
La respuesta es que entre más conozcamos la palabra de Dios y la creamos, más cerca estamos de Dios, y el resultado por supuesto será una vida más de acuerdo con su voluntad.
Pero si ignoramos su palabra, y en lugar de creerla creemos lo que el mundo dice, esa es la forma como nos alejamos cada vez más de Dios.
Ahora: ¿Cuál es la evidencia que nos estamos acercando a Dios? Pues el resultado de entender lo que Dios nos dice y de creerlo, es que nuestra visión de la vida cambia.
Y esta visión de la vida, es tan determinante como ser de la carne y pensar en las cosas de la carne, o ser del espíritu y pensar en las cosas del espíritu. Su palabra dice:
Mateo 6:22–23 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;23pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
Notemos que la visión es algo tan determinante que ni siquiera permite mezclas. Es decir no dice que si tu ojo es bueno algunas cosas estarán bien, o que si tu ojo es malo algunas cosas estarán mal.
No, lo que dice es: Si tu ojo es bueno TODO estará bueno, o si tu ojo es malo TODO estará mal.
Por eso la pregunta para nosotros es: ¿Cuál es la visión que tenemos de la vida?
Para esta pregunta hay tres posibles respuestas. La primera, equivocada por completo, es la visión de Moisés en sus inicios.
MIRANDO A LOS HOMBRES
La escritura nos cuenta:
Éxodo 2.11–12 En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos.12Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.
Miro a todos lados, buscando que nadie viera lo que él iba a hacer. Eso quiere decir que no miró hacia arriba para ver qué pensaba Dios de lo que haría… La consecuencia es que tratando de ocultar lo hecho, de todos modos se enteraron y le tocó salir huyendo…
Así es la visión de algunos creyentes, tan corta, que sólo logran mirar a los seres humanos para buscar aprobación, o para esconder sus hechos delante de ellos… Eso es pensar en las cosas de la carne, y la escritura es muy clara y muy fuerte cuando dice:
Gálatas 1.10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Duras palabras para algunos que buscan ser amados, ser apreciados, ser tenidos en cuenta por los hombres, y por esta razón lo más seguro terminan haciendo cosas que no deben hacer. Es decir su comportamiento depende de lo que otros hagan o de lo que otros piensen de ellos, y eso les impide ser siervos de Cristo.
Algo así como: ¿Usted trata a su mujer bien cuándo ella se porta bien y la trata mal cuando ella se porta mal… Usted trata a los demás bien o mal según sea el comportamiento de ellos…
Quienes viven así no están sirviendo a Dios, a lo mucho servirán a los hombres dirigidos por sus propios pensamientos o dirigidos por doctrinas mundanas, pero mientras sigan esperando de los hombres, no sólo no podrán servir a Dios sino que eso traerá maldición para sus vidas. La escritura lo dice así:
Jeremías 17.5–6 Esto dice el Señor: «Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos, que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del Señor.6 Son como los arbustos raquíticos del desierto, sin esperanza para el futuro. Vivirán en lugares desolados, en tierra despoblada y salada.
Cuando algo nos sucede: ¿Pensamos en las cosas de la carne, respondemos bien o mal dependiendo de lo que nos suceda, esperamos de los hombres? Si así estamos viviendo nuestra visión es pésima, no estamos creyendo lo que Dios nos dice en su palabra.
MIRANDO HACIA ARRIBA
Hay otros que tienen una visión muchísimo mejor y son aquellos que miran hacia arriba… Como en el caso de Esteban:
Hech 7.54–57 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. 55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.
Este hombre nos da un ejemplo prodigioso de lo que es el poder de Dios para soportar una muerte como mártir, porque tenía la mirada en el cielo…
Algunos en medio de situaciones difíciles se la pasan mirando hacia arriba para clamar el favor de Dios, por supuesto esto es muchísimo mejor que mirar a los hombres, esperando de ellos las respuestas que cambien su vida…
La clave está en esperar en Dios. Sin embargo no siempre que miramos hacia arriba hacemos las peticiones correctas, es decir; aunque colocamos nuestros ojos en Dios, no siempre estamos esperando de Dios lo que él nos ha prometido…
Y en ese caso lo que está pasando, es que hay un revuelto de pensamientos de la carne con pensamientos del Espíritu. Pero ese revuelto no funciona.
Prueba de ello son todas esas oraciones que no han recibido la respuesta que deseamos. ¿Porque? Porque la palabra de Dios dice:
Juan 15.7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
El resultado de permanecer en la palabra, es decir de entender cuál es la voluntad de Dios y de creerla como lo mejor para nuestra vida, cambiará nuestros deseos de tal manera que pediremos lo correcto… y Dios dice que siempre responderá.
Preguntémonos: ¿Todo lo que deseamos que le hemos pedido a Dios, Dios nos lo ha dado?
Pero no salgamos con la respuesta olímpica de que Dios siempre responde, aun cuando dice que no.
Ciertamente el no es una respuesta de Dios, pero a una mala petición, que es muy diferente a lo que leímos que dice, que si permanecemos en su palabra, pediremos lo que deseamos, y por ser correcto, Dios siempre dirá que sí.
Cuando oramos pidiendo lo que deseamos y Dios no contesta si, no hay duda, estamos pidiendo mal, y tampoco hay duda que pedimos mal como consecuencia de no estar permaneciendo en la palabra.
¿Qué debemos hacer para que todo lo que deseemos cuando se lo pidamos a Dios el nos responda afirmativamente? Conocer y creer en su palabra.
MIRANDO DESDE ARRIBA
Algunos miran a todos lados, otros ya están mirando hacia arriba, y dentro de estos algunos esperan lo correcto otros no, sin embargo la escritura dice de nosotros:
Efesios 2.4–6 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús
Si alguno se está preguntando cómo es posible estar aquí y al mismo tiempo estar sentado allá en los lugares celestiales con Cristo… La respuesta es ni idea…
Pero lo que sí es cierto, es que podemos vivir la vida mirando y pensando como la gente del mundo, lo cual hará que nuestra vida cómo cristianos sea un fracaso, o podemos vivir mirando hacia arriba esperando el favor de Dios lo cual es mucho mejor… Pero es muchísimo mejor vivirla mirando desde arriba, desde los lugares celestiales en compañía de Cristo.
Imagínese usted sentado al lado de Cristo mirando su vida en la tierra, mientras Dios que está al lado suyo está ordenando toda las situaciones sólo para bendecirlo… Cuando esto sucede, cuando usted mira como Dios mira, usted ve que todo está perfecto…
Perfecto para limpiar nuestra vida de pecado, perfecto para aprender a amar a los demás con el amor de Dios, perfecto para conocer y creer en los valores de Dios, perfecto para que el plan de salvación se cumplan en cada uno de nosotros, perfecto para prepararnos para la eternidad, perfecto para ser de bendición a los que nos rodean…. Perfecto para ser transformados en su semejanza.
Por supuesto si no quieres vivir el plan perfecto de Dios, todo lo que te suceda lo verás como una desgracia…. Y si no quieres vivir el plan perfecto de Dios, es porque piensas que Dios es malo.
POR EJEMPLO:
Déjenme darles un ejemplo de lo que es confiar en Dios, de lo que es tener la visión de Dios.
El que mira a los hombres cuando le sucede algo que le parece malo, el piensa:
Que injusticia, el colmo la maldad que me hicieron, me están haciendo daño, me está quitando o negando lo que con tanto trabajo he conseguido y necesito para ser feliz, no me aman, me quieren destruir…
Pero no me voy a dejar, no más, es más me voy a desquitar, me voy a preparar para que no me vuelva a suceder… Al perro no lo castran dos veces… Voy a buscar la ayuda de fulanito y las cosas van a cambiar…
La pregunta es: ¿Qué habrá en el corazón de esta persona cuando le sucede esto y piensa de esa manera?
¿Será que experimentará la paz de Dios y su vida manifestara una gentileza con todos los hombres… O experimentará: Amargura, infelicidad, rabia, odio, desconsuelo, desánimo… Y con todas esas actitudes: ¿Cuál será su futuro comportamiento? Pues maldad que contaminará a otros como el ha sido contaminado.
Los que miran para arriba cuando les sucede algo que les parece malo… Es posible que hagan la petición correcta pero es posible que no… Por ejemplo:
Santiago 5.4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.
Por supuesto que es injusto a los ojos de los hombres no pagar el salario a los obreros. Y en este caso la escritura da testimonio de que Dios ha escuchado el clamor de los que ha sido estafados…
La pregunta es: ¿Cuál sería su oración si alguien lo ha estafado, cuál sería su petición?
Pero no solo si alguien te ha estafado, también si alguien te ha tratado mal, o te a engañado, o difamado o ha sido falto de misericordia… ¿Cuál sería tu petición si te hacen algo que te parece malo?
Señor haz justicia!!! Oh Señor, saca a luz la verdad!!! Oh señor respaldame en lo que tú sabes que es correcto!!! Señor yo soy tu hijo defiéndeme!!! Señor toma venganza de lo que me han hecho!!!
Y si usted busca textos bíblicos seguramente encontrara ciertos versos para respaldar estas peticiones…
Salmo 56.8–9 Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?9Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí.
Algunos, no sé de donde lo sacan, dicen que si te quitaron algo Dios te restituirá siete veces más…
Por supuesto también los hay en el Nuevo Pacto…
Hebreos 10.30–31 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.31¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
Sin embargo a pesar de lo apropiado que parezcan ser estas peticiones, lo que Dios realmente dice a aquellos que han sido robados, o maltratados, o engañados, o difamados, o no apreciados, es:
Santiago 5.7–9 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.8Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
Porque una cosa es lo que piden los hombres mirando hacia arriba, y otra cosa es lo que Dios responde mirando hacia abajo…
Si nos apropiamos de estar sentados en los lugares celestiales, y miramos nuestra vida como Dios la ve, desde arriba, no sólo haremos las peticiones correctas, sino que reaccionaremos de manera correcta ante las situaciones…
Eso quiere decir que cuando alguien te hace algo que consideras malo, no es lo mismo pensar:
Que injusticia, que desagradecido, porque me hace tanto daño, porque me ofende de esta manera… Que le pasa a Dios que no me defiende…
Si usted piensa de esta manera no logrará hacer la voluntad de Dios, ni experimentar el gozo y la paz que sobrepasa todo entendimiento… Vivirás en pecado.
Pero si al suceder eso mismo piensas de la siguiente manera:
Gracias Dios por que en tu soberanía esto que sucedió es justo lo que necesito para ser bendecido, por eso muchas gracias Padre, por porque esto que pasó o qué está pasando me muestra y confirma tu amor, tu cuidado especial, tu misericordia, tu paciencia, tu empeño en transformar mi vida para que pueda disfrutar de ti, de la salvación y de una eternidad majestuosa en tu presencia.
Por otro lado Padre ten misericordia de este hombre que se portó mal, que no distingue su mano derecha de la izquierda, y te doy gracias porque lo usas para bendecir mi vida, y Señor por supuesto que lo perdono aun antes de que esta persona se arrepienta, porque tú me has perdonado muchísimo más… Amado Padre te alabo porque usas tus espectaculares atributos para bendecir mi vida. Muchas muchas muchas gracias por tu amor Señor.
Pregunto: Si usted porque le cree a Dios ora de esta manera, de todo corazón: ¿Cual crees que sea el resultado en tu corazón, cuáles serán tus sentimientos, cuáles tus acciones?
Lo mismo sucede con lo que Dios te manda a hacer. Si cuando Dios te dice que te sujetes, que debes venir a la iglesia con juicio cada semana, que debes honrar a Dios con tus bienes o que debes tener discípulos… Si cuando escuchas esto miras a los hombres el resultado será que veras a Dios duro e injusto y no le harás caso.
Si cuando Dios te pide estas cosas miras hacia arriba y no piensas lo correcto, entonces obedecerás a Dios por razones equivocadas, y al no recibir lo que esperas, con el tiempo pensarás que no vale la pena servir a Dios… (De estos creo que hay bastantes cristianos) por ejemplo:
Jeremías 15.15–18 Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me reproches en la prolongación de tu enojo; sabes que por amor de ti sufro afrenta.16Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.17No me senté en compañía de burladores, ni me engreí a causa de tu profecía; me senté solo, porque me llenaste de indignación.18¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables?
Y la respuesta de Dios fue:
Jeremías 15.19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
¿Cuál fue la respuesta que Dios le dio? En pocas palabras le dijo Me estás pidiendo basura!!!
Insisto: Tristemente hay muchos cristianos está haciendo lo que Dios dice que deben hacer, pero están esperando recibir lo que Dios no ha prometido.
¿Dónde está el problema de todos aquellos que tienen una visión equivocada de la vida que no les permite vivir el auténtico cristianismo?
El problema está en su ignorancia e incredulidad acerca de los objetivos y promesas del Nuevo Pacto.
Cuál es la solución a absolutamente todos los problemas…. Cuando los discípulos se vieron confrontados y entendieron que les faltaba mucho para vivir como Dios desea preguntaron:
Juan 6.28-29 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
Allí está todo el secreto, allí está todo el poder necesario para hacer la obra de Dios. ¿Y cuál fue la respuesta ante esta revelación?
Juan 6.30 Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?
¿Cómo estás tú?
¿ESTÁS ESPERANDO ALGUNA SEÑAL QUE TE MUESTRE LA IMPORTANCIA DE RECIBIR CREER Y OBEDECER LA PALABRA DE DIOS?….

