PROPÓSITOS PARA UN NUEVO AÑO 3

LA RELACIÓN ENTRE LO MATERIAL Y LO ESPIRITUAL

I. INTRODUCCIÓN
Hay tres versículos de la escritura que usé la semana pasada en la enseñanza, que son fundamentales, que son tajantes, que son muy claros para respaldar la enseñanza del día de hoy, y por eso quiero que los tengan en su mente mientras vamos desarrollando el tema. Estos versículos son puntos.

Marcos 4:19 pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

El deseo por las cosas del mundo, cuando es desmedido es decir cuando pasa por encima era la voluntad de Dios hace que la palabra de Dios en nuestra vida no produzca fruto es decir que no vivamos un cristianismo como Dios lo desea. Por esta razón Jesús dijo:
1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

El amor al mundo nos impide conocer el amor de Dios, y como no hay nada más importante que el amor de Dios, quiere decir que el amor que tenemos por las cosas del mundo, es una barrera que impide o destruye la buena relación con Dios.

Podemos concluir que los afanes de este siglo, el engaño de las riquezas y el amor al mundo, son evidencia clara de que no estamos viviendo bajo el Señorío de Cristo, sino bajo el señorío del mundo. Y esto es tan supremamente grave que por eso el Señor Jesús nos advirtió.
Mateo 6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Estos pocos textos deberían ser suficiente para que tomáramos una decisión muy radical respecto de nuestra relación con las riquezas, para poder tener una perfecta relación con Dios. Sin embargo es tan fuerte el señorío de las riqueza sobre los hombres y aún a veces sobre los cristianos, que de manera consciente o inconsciente se ignora esta importantísima advertencia y mandato de Dios.

Y uno de los métodos para ignorar tan claro mensaje es malinterpretar la palabra de Dios, qué es algo que ha ocurrido a través de los tiempos.

Prueba de esto es la gran cantidad de doctrinas diferentes, y la gran cantidad de contradicciones en las enseñanzas de las diferentes iglesias llamadas cristianas, con las cuales algunos se engañan tratando también de engañar a otros.

Sin embargo el Señor Jesús fue muy claro respecto de la condición para no ser engañados con estas malas interpretaciones, pues él dijo que quien tuviera una verdadera disposición de hacer la voluntad de Dios, podría distinguir entre el mensaje de Dios y el mensaje de los hombres.

Y esto es casi como decir que el que es engañado es porque quiere ser engañado, por su falta de disposición a la voluntad de Dios, mientras que la actitud correcta no sólo nos protege de estas malas interpretaciones, sino que nos da la dirección y el poder para vivir obedeciendo a Dios, lo cual incluye estudiar con diligencia las escrituras.

Y uno de los temas que muchos han torcido para su propia perdición, es precisamente el tema del amor al mundo y del señorío de la riquezas sobre los hombres.

Pero en lugar de negar de frente estos textos, lo que dicen es que la bendición de Dios está íntimamente ligada con la prosperidad material, por lo cual buscar a Dios para obtener riquezas, termina siendo según ellos, algo muy espiritual…

En otras palabras dicen ellos; ser ricos es sinónimo de tener una perfecta relación con Dios, mientras que ser pobres es producto del pecado, la incredulidad, las maldiciones generacionales, los cristianos endemoniados o una mente negativa que pronuncia palabras que arruinan e impiden esa prosperidad, que según ellos Dios desea para todos.

Y buscan reafirmar esta mala doctrina diciendo que por eso es que en la escritura se habla en muchos pasajes acerca del dinero, por la importancia y lo valiosas que son las riquezas para el hombre.

Para saber cuál es la verdad acerca de cualquier doctrina, además de la buena actitud, es necesario mirar todo lo que dice la escritura acerca de ella, teniendo en cuenta el tiempo en que fue escrita, es decir haciendo una clara diferencia entre lo que es el viejo y el Nuevo Pacto.

Ciertamente en el viejo pacto se prometía prosperidad en todo sentido para el que hacía la voluntad de Dios, pero en el Nuevo Pacto vimos la semana pasada, que necesitamos por un lado aprender a reconocer que Dios es nuestro proveedor, y entendiendo que Dios siempre nos dará lo suficiente cuando hacemos su voluntad, lo otro que debemos aprender es contentamiento.

Si no creemos de corazón en estos dos principios; “Dios es mi proveedor y debo estar contento con lo que me da” Entonces vamos a seguir viviendo esclavos del mundo, bajo el señorío de la riquezas lo cual leímos nos impedirá crecer espiritualmente, y es por eso que tanto en los evangelios como en las enseñanzas de las cartas doctrinales acerca del Nuevo Pacto, encontramos algunos textos supremamente claros, que nos muestra que esta doctrina de la prosperidad que enseñan muchos, para no reconocer su esclavitud al mundo, es completamente equivocada. Uno de ellos dice
1 Timoteo 6:9–10 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Creo que más claro imposible. Sin embargo es un texto que a muchos puede parecerles muy duro, porque lo que el mundo enseña y promueve de forma continua, es que debemos tener cada vez más y mejores cosas, y cuando los hombres las obtienen, ya el mundo está produciendo otras todavía mejores, de tal manera que pueda mantener su esclavitud sobre los hombres…

Y con toda claridad lo que dice el texto, es que el solo deseo de ser rico, que permitiría tener todas esas cosas, destruye a los hombres llevándolos a la perdición, y cuando son creyentes se extravían de la fe y terminan en muchos sufrimientos.

Y no hay duda que este deseo de ser ricos se origina la falta de confianza en las promesas de Dios, y en lo que Dios dice que es necesario para ser verdaderamente felices, y es por eso que este deseo destruye la vida de los creyentes.

Hay tres asuntos que veo claros que se desprenden de este pecado. El primero:

Hay muchos a los que el solo deseo de ser ricos ha impedido que busquen a Dios… Es decir están tan ocupados buscando la prosperidad que el mundo ofrece que no tienen tiempo ni para pensar en Dios, y si lo hacen lo hacen de una forma muy religiosa, es decir muy irreal y no de acuerdo a una correcta relación con Dios.

Pero hay otros que están peor que estos, que son los que buscan a Dios para obtener esas riquezas y prosperidad que creen que los hará felices. Muchos de estos son los que han dado origen a esas falsas doctrinas que al final alejan a la gente de Dios, alejamiento que se produce aun estando dentro de una de estas iglesias, pues la práctica de esa doctrina endurece el corazón, llevándolos a creerse mejor que los demás cuando las tienen, o llevándolos a resentirse con Dios por no tenerlas.

En la práctica lo que están diciendo es que el problema del hombre no es su pecado, sino su falta de dinero, y entonces en realidad lo que están enseñando es que Jesucristo fue la cruz para que nosotros pudiéramos ser ricos… Enseñanza que hará que los hombres se peguen todavía más a las cosas del mundo, impidiendo su crecimiento espiritual y muchas veces aún su conversión.

Pero pienso que la parte más grave de todo esto son aquellos líderes, pastores o profetas que están empeñados en enseñar este tipo de cosas, pues el Señor Jesús dijo acerca de ellos…
Mateo 23:15 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues cruzan tierra y mar para ganar un solo seguidor, ¡y luego lo convierten en un hijo del infierno dos veces peor que ustedes mismos!

Tan cierto es esto que en los casi 50 años de vida cristiana, he visto como cada vez esta doctrina se vuelve más y más perversa para tratar de convencer a la gente.

II. APOYADOS EN EL VIEJO PACTO
Son muchos los que caen bajo la influencia de esta mala doctrina, en primer lugar por lo que hay en sus corazones, y en segundo lugar por la ignorancia acerca de las escrituras, pues no saben que el viejo pacto fue usado por Dios para mostrar a los hombres lo pecadores que eran, asunto que se evidenció, pues a pesar de tener toda la prosperidad ofrecida por Dios de todos modos los hombres no le buscaron de corazón.

Y como este viejo pacto no funcionó y no podía funcionar no porque fuera malo sino por el pecado en el corazón del hombre, es que Dios a través de Jesús hace un Nuevo Pacto; pacto que para el Señor Jesús tuvo un costo supremamente alto que no podemos ni siquiera imaginar… Las palabras del Señor fueron:
Mateo 26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Y luego en la carta a los Hebreos podemos leer:
Hebreos 8:6–7 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. 7Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.

Este asunto es supremamente serio, porque si Jesús con un precio increíblemente grande consigue ese Nuevo Pacto para beneficiarnos a los hombres, y los hombres ignoran este Nuevo Pacto y se quedan con el viejo pacto, eso es igual a menospreciar el sacrificio en la cruz, y menospreciar las mejores promesas que tiene este Nuevo Pacto.

Por esta razón en el libro de Hebreos escrito para mostrar al pueblo de Israel la importancia de este Nuevo Pacto y que el viejo quedó atrás, encontramos una advertencia muy seria que dice que hay que poner mucha atención a esto o si no nos deslizaremos.

El asunto es que la razón de menospreciar a Jesús y su Nuevo Pacto, aunque no lo dicen, pero los hechos lo muestran, es querer justificar sus deseos de ser ricos, y para hacerlo sólo toman aquellos textos que le sirven para buscar justificar su enseñanza… E ignoran otros como este que está bajo el viejo pacto que dice así:
Proverbios 23:4–5 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. 5¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo.

Lo otro que ocurría bajo el viejo pacto, es que así como había bendición en todo sentido cuando hacían la voluntad de Dios, también había una serie de maldiciones cuando no la hacían, y es por eso que podemos encontrar textos donde dice que la pobreza, la enfermedad y la esclavitud que experimentaba el pueblo, era producto de su rebeldía contra Dios. Por ejemplo:
Isaías 1:5–7 ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. 6Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. 7Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.

”¿Todavía os rebeláis?” Es decir: ¿Todavía insisten en hacer su voluntad y no la de Dios?

Y lo que hacia que esta situación de desgracia continuará y aún empeorara, es que como vimos en el estudio anterior, en lugar de entender que debían buscar obedecer a Dios… Lo que hacían era alejarse todavía más para lograr tener la prosperidad material anhelada… Y se alejaron tanto de Dios que llegaron a ofrecer a sus hijos en sacrificio a los demonios con tal de obtenerla.

Te imaginas cuanto amor tiene que haber por la riquezas materiales para ofrecer sus hijos en sacrificio a dioses paganos con tal de obtenerla…

Este mismo horror todavía lo cometen muchos llamados cristianos, pues cuando están en crisis económica en lugar de buscar mas a Dios, en lugar de buscar el reino de Dios y su justicia, mas se desvían para tratar de obtener riquezas.

Trabajan más de la cuenta, no pagan las deudas teniendo aún con que, se meten en negocios ilícitos, se asocian con malas personas, roban tiempo a Dios y a sus familias, Etc.

Yo estoy convencido que en muchas familias del mundo donde los padres trabajan de sol a sol para sostener un nivel social o para mejorarlo, terminan abandonando a sus hijos (no tienen tiempo para cuidarlos adecuadamente muchos menos para llevarlos a conocer a Dios) y el resultado es que terminan a merced del mundo que los seduce y corrompe, y esto es igual a decir que dejan sus hijos para que el demonio sea quien los cuide…. Eso es similar a lo que hacía el pueblo de llevar a sus hijos recién nacidos a los Baales para obtener prosperidad.

Es muy importante entender que esta prosperidad ofrecida por hacer la voluntad de Dios, o la pobreza y la desgracia que recibían por no hacerla, es algo que no aplica en este tiempo.

En este tiempo podemos ver gente muy perversa, muy poderosa y supremamente rica, y gente muy buena que vive apenas con lo necesario, porque las promesas del Nuevo Pacto son espirituales y son muchísimo mejores, y por eso no podemos medir la espiritualidad o el pecado de una persona con base en las riqueza materiales.

Y si nos preguntamos: ¿Por qué es tan dañino el amor a las riquezas, por qué Dios nos advierte de forma tan tajante acerca de este pecado? La respuesta está en las palabras de Jesús que leímos al comienzo las cuales dicen:
Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Y por esto la escritura nos advierte de los peligros del dinero, del peligro de obtenerlo de mala manera, del peligro de su mala administración, del peligro de la codicia, del peligro de la falta de contentamiento, porque todos estos pecados perjudican lo más valioso que tenemos, que es nuestra vida espiritual.

No hay duda, no es posible ser un buen cristiano, no es posible vivir bajo el señorío de Cristo y al mismo tiempo bajo el señorío de la riquezas.

Porque cuando el Señor dijo que las riquezas son un señor, estaba mostrando la autoridad que tiene la riqueza sobre muchas personas razón por la cual las gobierna.

Y la evidencia de ese gobierno es el deseo de ser ricos, y el resultado de quienes mantienen este deseo es que aborrecen a Dios, aborrecen el auténtico cristianismo, y por supuesto no obedecen lo que Dios en su palabra dice acerca del dinero.

Y lo que la escritura nos enseña que debemos hacer para librarnos de la autoridad, del yugo del señor de la riquezas, es hacer la voluntad de Dios, lo cual insisto, incluye seguir las instrucciones que Dios nos da respecto de las riquezas.

III. LA ÍNTIMA RELACIÓN ENTRE LAS RIQUEZAS MATERIALES Y ESPIRITUALES
Todo esto nos debe llevar a entender que hay una íntima relación entre la riquezas materiales y la riquezas espirituales. Pero esta relación no tiene que ver con la cantidad o el faltante de esta riquezas, sino con la actitud del creyente frente a la riquezass.

Actitud que determinará la forma como manejamos las riquezas o posesiones materiales. Un ejemplo claro de qué no se trata de la cantidad sino de la actitud, lo vemos en el siguiente pasaje:
Lucas 21:1–4 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. 2Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. 3Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. 4Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

Los hombres podemos sentirnos orgullosos por la cantidad de nuestros diezmos o nuestras ofrendas, sin embargo la enseñanza de Jesús es que mucho más importante que la cantidad es la actitud, razón por la cual alabó la ofrenda de esta viuda pobre que no dio de lo que sobraba sino todo lo que tenía.

Ahora; lo que la escritura nos enseña respecto de los diezmos y las ofrendas, no es que todos demos igual, sino que cada uno debe dar de manera proporcionar a lo que ha recibido, y dice eso no es sólo refiriéndose al dinero sino a todo lo recibido. Dice así:
Lucas 12:48 …porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

Por eso la actitud de esta mujer es ejemplar, porque una cosa es que cumplamos con nuestros diezmos y nuestras ofrendas, otra que demos todo el sustento como ocurrió en este caso.

Esta relación que hay entre nuestra actitud, y nuestro comportamiento con las riquezas materiales y las riquezas espirituales, también fue enseñada por Jesús en una parábola, donde el alaba la sagacidad de los hijos de las tinieblas, pero condena su manera injusta y deshonesta de manejar las riquezas, y concluye diciendo:
Lucas 16:10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

Y no hay duda que mirando el contexto la enseñanza es; que si no somos fieles en el manejo de nuestras riquezas materiales, qué son lo muy poco, también estaremos siendo injustos en lo que es más, es decir en nuestra forma de relacionarnos con Dios de lo cual depende de nuestra vida espiritual.

La actitud de algunos es separar el asunto material del asunto espiritual, pero Dios dice que no es posible, porque cuando servimos a la riqueza estamos detestando a Dios, y que cuando somos injustos en el manejo de la riqueza material, también estamos siendo injustos en nuestra vida espiritual. Es algo que no se puede separar así nos engañemos pensando que sí.

Esa es la razón por la cual quienes no son fieles en el manejo de la riqueza materiales, crecen muy poco, muy lentamente o peor aún ni siquiera crecen espiritualmente, porque la enseñanza del Señor es que quien no es fiel en el manejo de sus finanzas, está aborreciendo a Dios.

No hay duda que las riquezas son amorales, no son ni buenas ni malas, pero nuestro comportamiento con ellas define si somos justos o injustos.

Y es por eso que la escritura dice de nosotros:
1 Corintios 4:2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

Nosotros somos administradores de lo que Dios nos ha dado, por lo tanto nuestra responsabilidad tiene que ser en primer lugar con El. Y eso quiere decir que cuando no somos fieles en nuestro manejo financiero estamos siendo injustos con Dios.

Pero no sólo podemos ser injustos con Dios, también lo podemos ser con las personas con las cuales nos relacionamos, y cuando esto hacemos estamos afrentando a Dios. Por eso leemos que su palabra dice:
Proverbios 14:31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

Y afrentar significa deshonra, vergüenza, o propio, injuria y desprecio…. Y es lo que hace cualquier persona cuando oprime al pobre lo contrario es tener misericordia y honrar a Dios. También dice la escritura:
Proverbios 17:5 El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor; Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.

Esta relación de los hombres con los hombres que afectan nuestra relación con Dios, aunque no lo pareciera tiene relación directa con la actitud que la gente tiene respecto de las riquezas… Por causa de esta mala actitud, muchos teniendo o no teniendo oprimen y escarnecen al pobre, ofendiendo terriblemente a Dios… De tal manera que dice que no quedará sin castigo.

Contrario a esto quien tiene cuidado de los pobres… Eso también tiene que ver con dinero, honra a Dios.

Pero: ¿Qué es lo mejor que podemos hacer no sólo por el pobre sino por cada persona que está a nuestro alrededor? Es decir: ¿De que servirá darle a mucha gente todo lo que necesita si estas personas mueren sin conocer a Dios?

Es por esto que debemos tener muy claro, que en la medida que podamos ayudar a la gente respecto de los asuntos materiales, lo importante es usar eso para llevar el Evangelio.

Porque si sólo les estamos dando ayuda material desaprovechando la oportunidad de ofrecerle salvación, es casi como si estuviéramos actuando con necedad, al no aprovechar la oportunidad que Dios nos da de compartir el evangelio.

Es por eso que esa fidelidad que Dios espera de nosotros sus hijos con sus riquezas, se extiende también hacia la iglesia, pues Dios quiere que la Iglesia, y en especial sus siervos, reciban la provisión para continuar con la obra. Por eso también enseña la escritura:
1 Timoteo 5:17 Los ancianos que cumplen bien su función deberían ser respetados y bien remunerados, en particular los que trabajan con esmero tanto en la predicación como en la enseñanza.

El asunto es muy sencillo: ¿Cree usted que sea un comportamiento fiel con Dios quedarse con los recursos que Dios ha mandado para la iglesia?

Acaso no muestra eso una pésima actitud respecto del dinero, y un menosprecio hacia los asuntos espirituales, hacia la voluntad de Dios.

Y ojo, no se trata de cantidad sino de fidelidad y justicia. Es justo que cumplamos con lo que Dios nos ha mandado.

En términos generales; Dios quiere que hagamos siempre una justa administración de los recursos que nos ha dado, y si lo hacemos con fidelidad eso siempre implicará mayores bendiciones para quien lo hace.

En otra ocasión Jesús dijo:
Mateo 10:40–42 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 41El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. 42Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Y dentro del contexto debemos entender que recibir no es sólo escuchar sus palabras, sino compartir de acuerdo a nuestra capacidad y a la necesidad de cada uno de ellos.

IV. EL MUY POCO VALOR DE LAS COSAS MATERIALES
Si volvemos a:
Lucas 16:10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

Es muy importante que entendamos que aunque Dios pide un proceder fiel y justo con las riquezas materiales, debemos entender que la riquezas por muchas que sean, son a los ojos de Dios ”Lo muy poco”

El asunto que debemos ver con claridad es: Que las riquezas materiales son tan poca cosa, que lo valioso de ellas, es que seamos fieles y justos en su administración.

Si seguimos leyendo el pasaje vemos que dice:
Lucas 16:11–12 Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?

No sólo la riquezas materiales son; ”Lo muy poco” Ahora añade que; en su carácter son injustas.

Y esto se debe a que el plan original no era un sistema financiero capitalista abusivo miserable y asesino, porque la mayoría de los ricos, obviamente con la complicidad de los que tienen menos que ellos que también desean ser ricos, (Ese es su discipulado) mantienen oprimidos a los pobres, de tal manera que se habla de 700 millones de personas sufriendo de hambre.

Es decir; cómo leímos en el primer texto, el deseo de ser ricos es la raíz de todos los males, de toda la maldad del hombre contra el hombre, y del menospreció hacia las cosas de Dios.

Y es precisamente por esto, porque no podemos seguir actuando como la gente del mundo, que Dios coloca como condición una fiel y justa administración de lo poco, que además asegura que no es nuestro, para darnos, lo verdadero y lo nuestro.

El apóstol Pablo consciente de esta realidad escribe:
1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

Y con eso que hemos recibido de Dios, con lo sin valor, EL espera que hagamos una fiel y justa administración.

V. ES CUESTIÓN DE FE
Está correcta y fiel administración, como todas las cosas en la vida cristiana depende exclusivamente de la cantidad de confianza que tengamos en Dios.

¿Confías en que lo que Dios te ordena hacer con los recursos que te ha dado, es bueno para tu vida, para tu eternidad, para tu felicidad?

Si es tal tu confianza en Dios entonces le harás caso y serás fiel… Y si te falta confianza la forma de obtenerla es probando con Dios y viendo su fidelidad…

Eso fue lo que no hizo el joven rico… No creyó que lo que Jesús le pedía era lo mejor para su vida y entonces se alejó..

Y por este mismo pasaje sabemos que el apóstol Pedro, cuando vio que el joven rico se fue, porque su confianza en Dios que era tan poca que no fue capaz de ser fiel a los deseos del Señor, le pregunto al Señor:
Lucas 18:28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.

La respuesta del Señor fue:
Lucas 18:29–30 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 30que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.

Estas palabras pueden ser malinterpretadas dando a entender que si usted entrega una casa recibe varias casas, pero no es exactamente lo que dice el pasaje, y es más claro cuando vemos lo que pasó con la vida de los apóstoles, que dejaron todas estas cosas pero no recibieron de lo mismo.

Recibieron muchísimo más pero refiriéndose a su vida espiritual, tesoros en el cielo, al privilegio de que cada uno de sus nombres quedará escrito en cada una de las 12 puertas de la Jerusalén celestial …

Lo que debemos entender es que cuando somos fieles con Dios respecto de las riquezas materiales, la bendición que recibiremos nos permitirá vivir gozosos y con paz y ganando riqueza celestiales, porque la clave de una vida espectacular delante de Dios no depende de las riquezas sino de nuestra actitud con ellas, actitud que cuando es las correcta, nos permitirá ser cada vez más fieles con Dios.

VI. UNA VERDADERA INVERSIÓN
Y el vivir de esa manera, con una fiel y justa administración de los recursos, permitirá a Dios, darnos lo verdadero y lo que es nuestro.

Pero ojo, mucho ojo; lo que Dios desea no es solo una buena administración, porque cuando se explica de esta manera, podemos encontrar malos que hacen una muy buena administración de sus recursos, y muchos cristianos también hacen una muy buena administración de los recursos, pero no son fieles con Dios y por lo tanto tampoco justos.

Una buena administración a los ojos del mundo no es ayudar a los pobres… Pero esa es una buena administración a los ojos de Dios.

Una buena administración a los ojos del mundo no es ser fiel con los diezmos, pero esa es una buena administración delante de Dios.

Y solo si somos fieles recibiremos lo verdadero y lo nuestro.

¿Qué es lo verdadero y qué es lo nuestro? Es todo aquello que recibiremos después de esta vida. Que la semana pasada leímos:
1 Pedro 1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,

Esa herencia espectacular que usted y yo vamos a recibir va depender de la forma fiel y justa como administremos las riquezas materiales. Piense bien lo importante que es esto:
Proverbios 14:32 Por su maldad será lanzado el impío; Mas el justo en su muerte tiene esperanza.

El resultado final de aquel que no es fiel es que morirá y no se llevarán nada… Y por su mala, infiel e injusta administración pierde lo que tenía reservado. ¿Acaso les parece un buen negocio?

Y es por eso que después de dar estas enseñanzas del Señor Jesús concluye:
Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

VII. EL ENGAÑO DE LAS JUSTIFICACIONES
Pero allí es donde aparecen los que tuercen las escrituras para justificar su pecado… Y allí estaban al lado de Jesús:
Lucas 16:14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.

¿Y por qué cree usted que estos religiosos avaros se burlaban de Jesús? Pues porque estaban bajo el poder, bajo el dominio del señor de las riquezas que le lleva a aborrecer a Dios.

Y pensaban que junto a sus riquezas tenían también esa riqueza espiritual, pero estaban tan equivocados que cuando llegó el Salvador, el Señor Jesús, terminaron diciendo que era el hijo de Satanás.

Allí se cumple con claridad que el que sirve a las riquezas, no haciendo caso a lo que Dios pide, termina aborreciendo a Dios, y lo más grave de todo es que muchos ni siquiera se daran cuenta de su aborrecimiento, hasta que lleguen a la presencia de Dios y vean los resultados. Es por eso que la escritura dice:
Gálatas 6:7–8 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

Pero la gente ciega a las verdades espirituales, y ciega a la presencia de Dios insisten según ellos en burlarse como lo hicieron con Jesús.

Hoy ocurre de la misma manera, aquellos líderes religiosos que dan malas enseñanzas acerca del dinero y que se han hecho inmensamente ricos, menosprecian a los siervos de Dios que enseñan sana doctrina, que tienen iglesias pequeñas.

Y los menosprecian porque ellos creen tener el sartén por el mango, pues han logrado hacerse ricos con ese evangelio diferente que ellos predican.

Pero la escritura dice, de esta clase de personas que se creen muy bendecidas y espirituales:
1 Timoteo 6:5 hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.

Por supuesto en aquella época al igual que ahora, estos hombres tuercen la escritura y justifican todo lo que hacen, es por eso que Jesús con claridad, cuando vio que se estaban burlando les dijo:
Lucas 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

El amor a las riquezas y la falta de fidelidad con Dios hace que los hombres hagan cosas que consideran sublimes, pero que delante de Dios son completa abominación.

Si recordamos algunos textos leídos hoy podemos resumir:

El amor al dinero mata la vida espiritual de los cristianos que no aprenden a depender de Dios y no aprenden contentamiento…
El amor al dinero hace que los cristianos no sean fieles con Dios y pierdan la oportunidad de recibir lo verdadero…
El amor al dinero es lo que hace muchos no se acerquen a Dios…
El amor al dinero hace que muchos se acerquen a Dios por buscar dinero y tuerzan la doctrina dando una espantosa imagen del cristianismo que aleja a la gente…
El amor al dinero es lo que hace que ser pastor se haya convertido en una profesión denigrante, pues el amor al dinero a torcido a muchísimos pastores…
El amor al dinero es la raíz de todos los males, y de toda la maldad del hombre contra el hombre y aún contra la naturaleza…

Siendo esto así: ¿Como se nos puede ocurrir que podemos ser buenos cristianos y al mismo tiempo tener el mismo comportamiento que tienen los incrédulos en su relación con las riquezas materiales?

Por lo tanto si queremos vivir la vida cristiana, debemos administrar con fidelidad a Dios lo muy poco, para que podamos seguir creciendo en salvación y gozándonos todo el tiempo, y si no lo hacemos será un tremendo estorbo para crecer en salvación, para aprender a confiar verdaderamente en Dios.

La pregunta entonces es: ¿Vamos a administrar con fidelidad a Dios lo mucho o lo poco que él nos ha dado?

¿Vamos a ser fieles con los diezmos para el Señor y las ofrendas para los pobres, y vamos a ser justos en la administración de todos los recursos?

Al ver todo esto creo que no es equivocado decir que los tacaños, los codiciosos, los que no pagan a tiempo, los que se aprovechan de los demás financieramente, los que no cumplen con los diezmos y las ofrendas … Están mostrando que son esclavos del mundo, y el mundo los esclaviza por el amor que ellos tienen al mundo, y el que ama al mundo el amor del Padre no está en el, por lo tanto esta clase de personas son pésimos cristianos. La pregunta es qué clase de Cristiano eres tu?

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