¿CONFIAMOS EN DIOS? – PARTE 5

Uno de los peores engaños de los cuales es víctima la humanidad es la ignorancia acerca del pecado y sus terribles consecuencias…

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¿CONFIAMOS EN DIOS? – PARTE 5

I. INTRODUCCIÓN

Uno de los peores engaños de los cuales es víctima la humanidad es la ignorancia acerca del pecado y sus terribles consecuencias… Y por supuesto nosotros los cristianos también en cierta medida no somos conscientes no sólo de la gravedad del pecado, sino de lo amplio, es decir de la variedad tan grande de pecados que cometemos ignorándolos por completo.

Estamos hablando en los últimos estudios acerca de la confianza en Dios y creo que no hay duda que estamos aprendiendo que es mucho lo que nos falta confiar en Dios. Y como ya he explicado no confiar en Dios es en realidad atribuirle a Dios malas características, como su falta de amor, su falta de sabiduría, su injusticia, su ignorancia o su falta de poder para ayudar al hombre.

Y aunque para nosotros es claro, o debe serlo que no confiar en Dios se evidencia cuando pensamos mal de sus mandamientos o cuando no los obedecemos, el problema es que a veces no miramos el panorama completo. Por ejemplo cuando Dios dice:

1 Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Efesios 5:20 (dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

El mandato de Dios es dar gracias por todo y en todo, como quien dice nada debe escaparse a nuestro agradecimiento. Y la razón por la cual Dios ordena esto es porque él está haciendo las cosas de manera perfecta sólo para bendecir nuestra vida.

Siendo esto así cada vez que pasa algo, o nos dan alguna noticia y esa noticia produce en nosotros aburrimiento, tristeza, miedo, rabia o cualquier mal sentimiento, ese sentimiento es un ataque directo, es una forma de decirle a Dios que no confiamos en él, por qué está haciendo mal las cosas.

Y entonces por un lado atacamos a Dios al ignorar que nos quiere bendecir lo cual es una evidencia de qué no confiamos en él, pero por otro lado como si confiábamos en él, le clamamos para que solucione esa circunstancia que no hemos recibido de buena manera.

Esa contradicción muestra la ignorancia que tenemos respecto del pecado, y de las distintas formas en que pecamos sin siquiera ser conscientes de ello.

Y claro esos pecados nos quitan el gozo, nos quitan la paz, nos quitan el buen ánimo de vivir la vida cristiana, nos hace pensar mal del futuro… Y en lugar de reconocer que es culpa nuestra, culpamos a Dios de nuestra tristeza o desolación como si él estuviera haciendo las cosas mal, y no hay duda que somos nosotros los que no estamos entendiendo su bendición.

Pero bueno, al menos estamos un poco mejor que la gente del mundo, ya que ellos quieren a toda costa eliminar el pecado de sus vidas, pero no dejando de pecar sino justificándolo y tratando de mostrarlo como si fuera algo bueno.

Y una clara muestra de eso es que las perversiones sexuales ya son aceptadas como algo bueno, y malo es el que no las acepte. El asesinato del aborto también es considerado como algo bueno y los que no lo acepten también está mal, la eutanasia también es algo bueno para el mundo y los que estamos en contra somos los malos… Y así seguirán los hombres pervirtiendo la moral cada ves más para no sentir que son pecadores.

¿Y como han logrado esto, como han logrado convencer al mundo de qué esto es correcto? Pues muy sencillo según ellos, ignorando que la verdad absoluta existe, y dando un valor inequívoco o infalible a las verdades relativas, a las cosas subjetivas. Como quien dice: Si para mí esto es verdad pues es verdad no importa lo que digan los demás. O, es lo que yo creo y punto.

Por esta razón muchos ya no saben qué creer… Y se preguntan: ¿de verdad el homosexualismo, el aborto, la eutanasia son cosas buenas o malas?

Esto también ha traído mucha ignorancia respecto de: ¿Cómo educar los hijos? ¿Cómo debe ser la autoridad en el matrimonio? ¿Cómo trabajar, conseguir y gastar dinero? ¿Cuál es la respuesta correcta a cada una de estas preguntas?

Para la gente del mundo como ya mencioné no hay una respuesta correcta, por eso cada uno hace lo que cree, y por supuesto es evidente que formas tan diferentes y opuestas de actuar no pueden ser todas correctas o justas.

Sin embargo Dios en su misericordia se hizo hombre no sólo para pagar en la cruz por nuestros pecados, sino para transmitirnos la verdades absolutas que necesitamos para dirigir nuestras vidas. Esto lo podemos ver con claridad en las palabras de Jesús cuando fue interrogado por Pilato pues respondió:

Juan 18:37 Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.

Eso quiere decir que a un lado de la balanza debemos poner todos los conceptos relativos que el mundo enseña acerca de todo, y en el otro lado la verdad expresada por Jesucristo.

Y entonces la pregunta que continuamente nos debemos hacer es: ¿a quién le voy a creer, al mundo que según la escritura es el nido que Satanás ha construido para vivir cómodo en el, junto con todos los que le siguen… o a Jesucristo y su verdad?

Es muy importante que entendamos la magnitud y la importancia de las palabras de Jesús, pues cuando él dice que vino a dar testimonio de la verdad, esto quiere decir que nosotros debemos revisar absolutamente todo lo que sabemos y lo que creemos a la luz de lo que Jesucristo dijo, porque sólo así podemos descubrir y desechar la mentira para quedarnos sólo con la verdad…

¿Pero ya hicimos eso, o ya tenemos el hábito de que todo lo que recibimos lo pasamos por el colador que es la palabra de Dios para separar la basura de la verdad?

Por qué si no lo hemos hecho o si no tenemos el hábito de hacerlo, entonces eso quiere decir que estamos viviendo nuestra vida con un revuelto de verdades y mentiras, que a la final siempre nos llevará a pensar que Dios está haciendo las cosas mal… Y eso es un ataque directo a nuestra fe.

Es importantísimo que entendamos que no es posible que nuestra fe crezca, si nuestra manera de pensar de manera continua nos dice que Dios está actuando mal. Y es que no es necesario pensar que Dios está actuando mal, las quejas que damos ante las situaciones están gritando que Dios está actuando mal.

El profeta Jeremías un hombre entregado al servicio de Dios el cual hacía soportando terribles sufrimientos… De vez en cuando entraba en conflicto con Dios y se quejaba porque las respuestas de Dios no eran las que él pensaba que deberían ser, pero ante estas quejas de las respuestas de Dios siempre fueron parecidas…

Jeremías 15:19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

La solución estaba en separar lo precioso de lo vil y entonces si disfrutaría de una vida abundante.

Y si nosotros no lo hemos hecho, eso decir que estamos viviendo nuestra vida, con valores, objetivos y métodos que son del diablo. Y no hay duda que esa es la razón por la cual no disfrutamos de la vida abundante que Dios nos ofreció… Y si no ponemos cuidado para separar lo precioso de lo vil, la pregunta que nos debemos hacer es:¿Para que estamos buscando a Dios siy no queremos aceptar la verdad?

Pero antes de responder si en verdad queremos o no aceptar la verdad, debemos entender que lo que puede pasar si no la recibimos, lo cual podemos verlo en las palabras de Jesús cuando dijo:

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Jesucristo es la verdad: Pero la verdad de Jesús no es como las verdades del mundo, la verdad de Jesús como él mismo dice es también el camino: ¿El camino para qué? El camino para llegar al Padre, y quien llega al Padre obtiene la vida eterna.

Este texto nos muestra otro problema gravísimo consecuencia del pecado, que el hombre no ha entendido: ¿Cuál? Que el hombre está muerto. Y por supuesto que es un problema muy serio que el hombre esté muerto espiritualmente, pero más grave aún que estar muerto, es pensar que está vivo.¿Por qué? Porque para la muerte como para conocer la verdad hay solución en Jesucristo.

Pero cuando un hombre cree tener la verdad entonces no le pone atención a la verdad de Jesucristo, y cuando cree tener vida, no piensa en la que le está ofreciendo Jesús. Y ése si es un problema que lo puede llevar al infierno…

Sin embargo el verdadero problema no es que el hombre vaya rumbo al infierno, pues para eso hay solución en Jesucristo, el verdadero problema es que el hombre no cree que vaya a ir al infierno, porque ni siquiera cree en el infierno.

Cuando pensamos en estas cosas que son verdad, no hay duda de la gravedad de no conocer la verdad, que es igual a decir que no hay duda de la gravedad de vivir creyendo mentiras.

Sin embargo el Evangelio significa buenas noticias y eso quiere decir que mientras el hombre está vivo tiene oportunidad de encontrar el camino, la verdad y la vida. El Señor Jesucristo dijo:

Juan 5:25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

Cuando leo que los muertos oirán, pero que los que la oyeren vivirán, está haciendo la diferencia entre los que oyen sin fe y los que oyen con fe. Lo cual también quiere decir que algunos aprovechan la oportunidad de escuchar la voz de Dios mientras que otros no, lo cual concuerda con el pasaje que ya leímos que dice:

Juan 18:37 y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.

Es como si hubiera gente que realmente quiere conocer la verdad, mientras que hay otros a los que no les interesa en lo absoluto…

Cuando dice que aquel que es de la verdad se oye la voz de Dios, no sólo se refiere a aquel cristiano que ha nacido de nuevo y que desea de manera continua oír la voz de Dios, sino aún a muchos que todavía no son cristianos, pero que hay cierta actitud en ellos que hará que cuando escuchen la voz de Dios crean en ella. El siguiente pasaje habla de esto:

Juan 3:19–21Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 21Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

No hay duda que la gente se condena no por falta de oportunidad sino por rechazar el mensaje de Dios… Y rechazan el mensaje de Dios porque son conscientes de su pecado y no lo quieren dejar.

Tratando de explicar esto yo he dicho que una cosa es buscar tener éxito y otra es buscar hacer las cosas de manera correcta. Los que sólo quieren buscar éxito sin importar si tienen que hacer las cosas de manera correcta o no, son para mí los que no aman la verdad. Los que por encima del éxito está el hacer las cosas de manera correcta, son los amantes de la verdad.

Y dependiendo de estas dos diferentes directrices algunos van a escuchar la voz de Dios y otros sólo escucharán a los hombres hablar… Y como sólo están escuchando a los hombres, no al Espíritu Santo, entonces se creerán con suficiente autoridad y sabiduría para criticar el mensaje de Dios y también a los creyentes.

Mas el que practica la verdad, qué es el mismo que trata de vivir de acuerdo a su conciencia es aquel que al escuchar la voz de Dios la reconocerá, la aceptará, la creerá, y Dios va a producir en el el nuevo nacimiento, que es algo que muchos creyentes pasan por alto.

El efecto del nuevo nacimiento es algo así como que usted va pasando un potente imán por sobre una serie de artículos de diferente material; ¿qué va a pasar? Que solamente los artículos que contengan hierro van a ser atraídos… Los demás por más que usted insista no se van a pegar, estos artículos no sienten la atracción que sienten los que si tienen hierro.

¿Qué se requiere para que estos artículos sientan la atracción del imán y se peguen a él? Se requiere que la naturaleza de estos artículos sea cambiada, es decir se requiere un milagro para que el plástico se vuelva hierro, el cobre se vuelva hierro, las piedras se vuelvan hierro.

Y cuando este milagro ocurra, esta nueva creación no podrá dejar de sentir la atracción producida por la verdad.

Sólo cuando una persona acepta de todo corazón que Jesucristo es su Señor y su Salvador, lo cual quiere decir que está genuinamente dispuesta hacer su voluntad, entonces Dios cambiará la naturaleza de esta persona, para que se sienta atraída por la verdad de Dios.

IGNORANDO EL NUEVO NACIMIENTO

El problema es que como ya mencioné, este milagro de la conversión o el nuevo nacimiento es pasado por alto de manera frecuente, y es por eso que aunque las personas estén asistiendo a las iglesias cristianas, y aunque tengan cierta clase de fe en Jesucristo, de todos modos no han podido conocer la verdad.

Es decir; entre los cristianos todavía subsiste el problema de las verdades relativas, problema que es evidente cuando hacen preguntas como: ¿Es pecado bailar, ver novelas, tomar trago, oír o tocar música del mundo, ir al cine? Y la última que escuché: ¿Es pecado estar en la alabanza tocando con zapatos tenis, etc.?

Y las respuestas que dan muchos cristianos a estas preguntas, al igual que las respuestas de los incrédulos son diferentes y también completamente opuestas. ¿Por qué? Porque hay muchísimos cristianos que no han podido conocer la verdad y por eso sus respuestas son diferentes.

Por supuesto dentro de esta confusión encontramos que hay cosas que son un pecado horrible, y no son tomadas como pecado, como también hay cosas que no son pecado y las clasifican como pecados gravísimos.

Sin embargo este no es un problema nuevo, pues podemos ver que Jesús hablando de este tema con los fariseos, con los religiosos de su época que decían conocer y creer en las escrituras, les dijo:

Lucas 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Imagínese que hoy para algunos es pecado estar enfermo, para otros es pecado no ser rico, pero pecados como el orgullo, la codicia, el afán o la falta de paciencia y misericordia, lejos de parecerles pecado pareciera que son buenas cualidades.

Alguna vez alguien me recomendaba un manual que da instrucciones de cómo estudiar la Biblia para que al hacerlo de esa manera, se eliminen todas las diferencias doctrinales que tenemos entre los cristianos.

Sin embargo el problema es que estas diferencias doctrinales tan enormes no son producidas por la falta de estudio de algunos, o la falta de metodología. No. Hay personas supremamente estudiosas y supremamente equivocadas. Estas diferencias doctrinales son el resultado de oír otras voces diferentes de la voz de Jesús… es un problema de fe.

Es decir; no es cuestión solo de estudio, sino que es problema del corazón, un corazón no regenerado que no es capaz de oír, entender y mucho menos transmitir lo que Dios realmente dice.

Este problema se agrava cuando éstos que no son capaces de oír la voz de Dios, se meten a las escrituras y comienzan a enseñar, a pedir y a ofrecer cosas que el Señor Jesús no ofrece. La exhortación del apóstol Pablo a su discípulo Timoteo en este asunto fue:

2 Timoteo 4:1 al 4 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Dice que hay que insistir predicando la palabra, y usa la expresión fuera de tiempo como dando a entender que aun cuando parece que no debemos hablar, debemos hablar, redargüir, reprender, y exhortar, con toda, es decir; no con un poco de paciencia ni con un poco de doctrina, sino con toda la paciencia que tengamos respaldando eso con toda la doctrina que enseña la escritura.

¿Por qué tanta insistencia? En otra versión dice:

2 Timoteo 4:3 Porque llegará el día en que la gente no querrá escuchar la buena enseñanza. En cambio, querrá oír enseñanzas diferentes. Por eso buscará maestros que le digan lo que quiere oír.

2 Timoteo 4:3 Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír.

Llegará el momento en que la gente no querrá y no soportará la verdad. ¿Habrá llegado ya en ese tiempo? Yo creo que sí. Y a cambio de la verdad ellos querrán oír lo que ellos quieren oír, sus propios caprichos.

Y entonces sí nos hacemos la pregunta: ¿Qué es lo que la gente quiere oír? Yo creo que podríamos resumir la respuesta en dos asuntos básicos:

El primero es que la gente no quiere oír hablar del pecado. Es muy común en este tiempo escuchar a la gente que se considera muy sabia decir: “El problema es que el cristianismo ha satanizado todo, cuando la verdad, lo importante es el amor sin importar de qué sexo sea”. Eso dicen los que están a favor de todo tipo de aberraciones sexuales.

Según ellos y según muchos mas, el problema lo trajo la religión. Y por eso piensan que si eliminan la religión podrán vivir tranquilos. Por supuesto ellos no tienen ni idea de la diferencia entre la verdadera y la falsa religión. Para ellos todas son simplemente una prisión que se inventaron unos para manipular a otros.

Detestan el miedo y el complejo de culpa producido por la religión, por supuesto no reconocen que el miedo es producido por su pecado, y para seguir así no quieren saber de Dios ni de religión.

Aunque hay que mencionar que en esta época hay iglesias según ellos cristianas de todo tipo, donde son dirigidas por una pareja de hombres que se han casado o por una pareja de mujeres, y por supuesto ellos dicen tener la verdad.

En resumen podemos decir que la gente quiere oír que lo que está haciendo está bien hecho.

Lo segundo que la gente quiere oír, es; que sus sueños se van a cumplir. Y: ¿Cuál es el sueño que la gran mayoría de la gente tiene que desea que se le cumpla en esta vida?

Ser ricos. Aunque la mayoría piensa prácticamente en dinero, por qué el dinero sirve para todo… también desean ser ricos en belleza, en salud, en familia, en conocimiento o poder, porque insisto, la creencia general es que la riqueza sirve para hacer realidad los sueños.

Y sí unimos estos dos conceptos vamos a tener un retrato real de lo que hay en el corazón de los hombres que rechazan a Dios, aunque por favor mucho cuidado, es casi seguro que usted y yo todavía tenemos rezagos de ese mala forma de pensar que es anti Dios.

Al unir estos dos grandes deseos de los hombres lo que tenemos es un hombre que en términos generales lo que desea si es necesario, es poder romper toda regla para obtener las cosas que cree que le harán feliz.

Repito: El hombre quiere alcanzar las cosas que le harán feliz sin importar si le toca romper o no toda regla colocada por Dios.

Estoy llevando el carro al mecánico para pasar el examen de emisión de gases y un Sr. Me ofrece a través de mi hija que en tal centro preguntando por tal Sr. Con 40.000 pesos que se le den, el saca el certificado. Y después de dar el mensaje dice que los de los centros de diagnóstico sólo quieren fregar a la gente.

El hombre cree que tiene el derecho de poder transitar con su vehículo aunque no cumpla con normas de seguridad o aunque contamine en exceso el ambiente. Por qué no importa violar las reglas con tal de alcanzar el objetivo.

Hay hombres y mujeres quieren disfrutar del placer sexual sin llegar al matrimonio. Nuevamente violando normas para alcanzar un objetivo.

Los hijos no son capaces de sostenerse por sí solos, pero sí argumentan ser grandes para hacer con su vida lo que les dé la gana. Y ojo; los malos son los papás. Nuevamente rompiendo reglas para alcanzar un objetivo.

Cuántos queremos adelgazar pero no comemos sanamente ni hacemos ejercicio. Otros para saltarse la regla del buen vivir se hacen una cirugía quitándose todo lo que tienen de exceso, pero no cambian el hábito de comer mal y luego vuelven a estar igual o peor.

Lo tremendo es que a veces padres e hijos se confabulan en el mismo hecho. Entonces el papa le da al hijo cierta cantidad de dinero para que el profesor lo pase en el colegio. Rompiendo reglas por alcanzar el objetivo.

Y no falta la madre alcahueta que aunque ve que su hijo le faltó disciplina, y es manipulador, mentiroso, etc. De todos modos lo consiente porque pobrecito el muchacho. Y sin saberlo levanta un fracasado que querrá alcanzar objetivos rompiendo reglas.

Y como consecuencia de todo esto, están allí los políticos ladrones, los revolucionarios traficantes, los secuestradores que aparecen como buenos porque anuncian que van a soltar a un pobre soldado, y por otro lado están las madres que quieren que el gobierno se arrodille ante cualquier tipo de exigencia por injusta que sea, para que sus hijos sean liberados etc. Etc.

Creo que podríamos seguir hablando horas de todo lo que los hombres quieren alcanzar rompiendo reglas: ¿Pero qué pasa cuando muchos de estos a pesar de romper las reglas no logran alcanzar sus objetivos? Sencillo; Muchos buscan a Dios para qué les ayude.

Y son tan de buenas, o tan de malas que su torcido corazón los guía a una iglesia donde no predican lo que el Señor quiere, sino lo que la gente quiere oír, y allí escuchan cosas como las siguientes:

Llega una persona enferma, que está enferma porque tiene malos hábitos, que come en exceso una serie de alimentos que a cualquiera enfermarían, que no hace absolutamente nada de ejercicio teniendo la oportunidad, y que también teniendo la oportunidad de ir al médico no va, y cuando va no sigue las instrucciones del médico.… Es decir hace prácticamente todo lo necesario para estar bien enfermo… Y en la iglesia le aseguran que Dios la va a sanar. Que sí tiene fe en Dios el la va a sanar.

¿Creen ustedes que Dios quiera sanar a esta persona para que continúe con sus malos hábitos, con su desorden, con su indisciplina, con su gula… ¿De verdad creen que el propósito de Dios sea sanarla sin importar la necedad, la negligencia, la gula, y todo lo malo que está haciendo?

Llega una persona a la iglesia que ha sido un pésimo marido, que no ha amado, ni ha respetado a su mujer por lo cual ella se le fue, que ademas no tiene la más mínima intención de cambiar porque lo único que quiere es que ella siga trabajando y además atendiéndolo para el poder seguir disfrutando de la vida…

Y a este hombre le enseñan que tranquilo, que Dios va restaurar su hogar. Que si hace un pacto con Dios (Dar cierto dinero al pastor porque el dinero no le llega a Dios) el asunto va a funcionar todavía más rápido… ¿Creen ustedes que Dios quiera restaurar el hogar de este hombre que no quiere cambiar?

Llega una persona a la iglesia que toda su vida ha sido un tramposo con el dinero, ventajoso con los demás, incumplido, qué no paga cuando debe pagar y que además pide prestado y no devuelve, es decir prácticamente un ladrón, y que llega a la iglesia porque la situación económica ya no la puede soportar, y entonces le prometen que si el hace una siembra en dinero, Dios le dará cien veces más.

¿Creen ustedes que Dios quiera hacer millonario a este hombre que no quiere cambiar, que sigue siendo tramposo, ventajoso, incumplido y ladrón, creen ustedes que por dar una ofrenda o por dar el diezmo Dios lo va a prosperar?

Quien crea que las cosas funcionan de esa manera está ignorando por completo el amor de Dios, o peor aún, está pensando que Dios es un perverso alcahueta del pecado, al que no le importa lo depravados que puedan ser sus hijos y el daño que hacen a los demás, y por eso en lugar de disciplinarlos les da todo lo que ellos piden.

Pero contrario a esos pensamientos su palabra dice:

1 Timoteo 5:20 A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.

¿Según esto que le interesa a Dios? ¿Qué seamos sanos, que tengamos familia, que seamos muy ricos… O que dejemos de pecar? La respuesta indudable es que Dios quiere que dejemos de pecar y por esto su palabra dice:

Hebreos 12:5 al 6 Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.

Si su palabra dice con claridad que su deseo es corregir el pecado de cada uno de nosotros, creen ustedes que Dios sanara, restaurara hogares y dará dinero a aquellas personas que no quieren cambiar su comportamiento pecaminoso.

Y que luego que le devuelva la salud, cada vez que coma porquerías Dios hará otro milagro para que eso que comió que no debió haber comido no le haga daño.

Y será que Dios restaurara el matrimonio de aquel mal marido, y después de restaurarlo cada vez que este hombre maltrate a su mujer Dios le hará el milagro de que ella se aguante y no se vuelva a ir.

Y será que Dios prosperara a aquel hombre tramposo para que teniendo más poder siga robando todavía mucho más, siga aprovechándose de los demás, y a pesar de ese comportamiento Dios protegerá y prosperara cada vez más a este hombre.

¿Es decir Dios estará satisfecho con la riqueza de este hombre sin importar cómo la consiga o como la gaste? Por supuesto que no.

Sin embargo quiero añadir que sinceramente creo que gracias a la misericordia de Dios a veces el responde a nuestras peticiones aunque no hayamos aprendido la lección, como para que no nos reventemos…

Pero es importantísimo que no entendamos esa respuesta de Dios como que Dios aprueba nuestro mal comportamiento, sino como un acto de paciencia y misericordia, que si es malinterpretado Dios puede volver aplicar la disciplina aún más fuerte, para buscar que la lección sea aprendida y el comportamiento cambie.

Eso quiere decir que si Dios así lo quiere, a pesar de los malos hábitos alimenticios Dios lo sana, pero esperando que esa misericordia le lleve a cambiar sus hábitos, a dejar la gula o la terquedad, pero si no cambia lo más seguro se volverá a enfermar.

Y si Dios así lo quiere a pesar de ser un mal marido, Dios le puede dar otra oportunidad haciendo que regrese su mujer, pero esperando que se porte bien, o Dios al pasar el tiempo puede volvérsela a quitar.

Y si Dios así lo quiere a pesar de los malos hábitos financieros, Dios podrá dar un respiro aun cuando esté robando a Dios, pero esperando que cambie, y si no cambia Dios al pasar el tiempo volverá a apretar.

Pero esto que estoy diciendo es lo que puede ocurrir en el mejor de los casos, porque puede suceder algo todavía mucho más grave, que lo podemos leer en el siguiente pasaje:

Juan 5:10 al 16 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo;* no te es lícito llevar tu lecho. 11El les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. 12Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda? 13Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. 14Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor. 15El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado. 16Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

Es claro que la sanidad de este hombre no vino por su buen comportamiento, si no a pesar de su pecado. Sin embargo Jesús le advirtió que esa misericordia que había recibido, podía si no era apreciada traer como consecuencia algo mucho peor.

Y no apreciar la misericordia es pensar que tengo derecho o qué es una obligación de Dios ayudarme, y por lo tanto seguir con el mal comportamiento.

¿Pero que nos cuenta la escritura que hizo este hombre después de haber sido sanado de una parálisis que lo mantuvo 38 años allí?. Pues fue y avisó a los judíos que perseguían a Jesús, que él era el que lo había sanado, y por esta causa los judíos perseguían y procuraban matar a Jesús.

La pregunta es: ¿Estaba este hombre agradecido por la sanidad que Jesús le había dado? Y: ¿Si estaba agradecido porque fue y le delato? Lo más seguro para ganar el favor de los hombres.

Es decir; la actitud de este hombre demuestra que a pesar de haber sido sanado no creyó en Jesús como su Señor y su Salvador, y si esa fue su actitud el resto de su vida, es decir si siguió con su pecado de la incredulidad, Jesús le profetizó que le vendría algo peor…

No tenemos constancia de qué este hombre se haya vuelto enfermar pero si esa actitud de incredulidad la mantuvo el resto de su vida, entonces este hombre se fue sano para el infierno. Y entonces cómo dijo Jesús le ocurrió algo muchísimo peor. La escritura también dice:

Salmos 49:20 El hombre que está en honra y no entiende, semejante es a las bestias que perecen.

Esto hace referencia a aquellos hombres que a pesar de su mal comportamiento, Dios teniendo misericordia no los arruina, no los enferma, no los mata, pero éstos como bestias no entienden que la misericordia de Dios no quiere decir que Dios apruebe su comportamiento, su misericordia y paciencia tiene como objetivo que ellos cambien porque es la voluntad de Dios, no porque los ponga contra la pared.

La mujer que se porta mal, que no se sujeta a su marido, que no asume sus responsabilidades, y como él se aguanta entonces ella no cambia… ¿Y porque no cambia? No cambia porque no siente atracción hacia la verdad de Dios; y si no siente atracción hacia la verdad de Dios por lo cual no cambia… ¿Será cristiana? O será que llegara al final de sus días con marido pero terminara en el infierno.

Igual podemos decir de aquel hombre que trata mal a su mujer y como ella se aguanta, él no cambia… ¿Será que es cristiano? Será que llegara al final de sus días con mujer pero terminara en el infierno

O aquel que maneja mal sus finanzas, que roba Dios: ¿Como Dios no lo arruina por eso no cambia? Será que llegara al final de sus día lleno de dinero pero se irá para el infierno.

Este tipo de comportamiento de aquellos que están en honra, qué Dios por su misericordia no disciplina fuertemente es el comportamiento típico del hombre que quiere gozar de beneficios rompiendo toda norma. Es el comportamiento de aquellos que quieren que se les predique lo que ellos quieren oír.

Pero totalmente contrario a estas falsas enseñanzas el Señor Jesús dijo:

Juan 15:18 al 19 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece

Lo que el Señor está diciendo es que los que hemos creído en él, los que vivimos de acuerdo a su voluntad seremos aborrecidos por el mundo. En el mundo la gente desobedece a Dios para ganar el amor del mundo, cuando nosotros somos obedientes a Dios nos ganamos la enemistad del mundo.

La enseñanza del mundo es rompa toda norma dada por Dios para obtener lo que quiere, y la enseñanza de Jesús es que le obedezcamos sin importar lo que podamos perder. ¿Y qué tanto podemos perder por hacer la voluntad de Dios? El Señor Jesús dijo:

Juan 16:1 al 3 Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. 2Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. 3Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.

Bueno; podemos perder hasta la vida misma por hacer la voluntad de Dios. De hecho la semana pasada estuvimos estudiando:

Lucas 14:27 Si ustedes no están dispuestos a morir en una cruz y a hacer lo que yo les diga, no pueden ser mis discípulos.

Y nuevamente no está hablando de hacer la voluntad de Dios para obtener muchas cosas en este mundo, sino para perderlas. Los discípulos entendieron este asunto y por eso escribieron:

1 Pedro 3:14 al 15 Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, 15sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

Padecer por causa de la justicia es tener problemas por hacer lo correcto. No siempre será de esta manera, es decir; debemos estar dispuestos a morir por el evangelio pero no quiere decir que todos vamos a morir por el evangelio.

Hay cristianos que hacen la voluntad de Dios y disfrutan de un sin número de bendiciones materiales qué son la añadidura, pero no siempre sucede de esa manera, a veces puede ser lo contrario, y si es lo contrario de todas maneras estamos siendo bendecidos.

Pero ¿Por qué debe ser de esta manera? Pues la verdad hay varias razones para qué Dios lo haga de esta manera. La primera; porque necesitamos que nuestra fe crezca.

Imagínese que cada vez que usted dijera la verdad le dieran plata. Algo así como que le preguntan cuál es su nombre y cuando usted lo dice le regalan 100.000 pesos; cuántos años tiene, y usted contesta y le dan otros 100.000 pesos, etc.

La pregunta es: ¿Si a usted lo estuvieran tratando de esta manera cuál sería la razón para decir la verdad? ¿Porque confía en Dios y cree que debe decir la verdad o porque le están dando 100 mil pesos cada vez que la dice?

Usted puede contestar que porque a Dios le agrada, porque a usted los 100 mil pesos ni le va ni le viene…. ¿Pero siendo nuestro corazón engañoso y perverso como sabemos si eso es verdad?

¿Cómo nos ayuda Dios en este asunto? Muy sencillo, cambia la situación y entonces cada vez que usted dice la verdad le quitan 100.000 pesos. Y entonces la pregunta es: ¿Sabiendo que cada vez que dice la verdad le quitan 100.000 pesos, está seguro que seguirá diciendo la verdad?

Y esto se puede aplicar a un sin número de cosas que Dios quiere que hagamos, pero no porque estamos recibiendo la añadidura de este mundo, sino porque confiamos en él.

No es lo mismo que cada vez que usted enseña o corrige a su mujer o a sus hijos ellos le respondan con todo respeto reconociendo su error, a que cada vez que lo haga ellos se porten de manera hostil, llegando a acusarlo de algún pecado para quitarle autoridad, o haciendole cara de ogro durante varios días porque fueron corregidos.

No es lo mismo que usted como mujer se sujete a su marido y el comience a tratarla como a una reina, a que usted se sujete a su marido y el la trate como a una esclava.

¿Qué hacen la mayoría de los cristianos que no entienden el evangelio?

El marido que ve que su mujer es bien terca y bien mula, que no reconoce sus errores, entonces no le vuelve a decir nada… La mujer que al ver que su marido no cambia a pesar de que ella se ha sujetado, entonces no se vuelve a sujetar… Es decir dejan de hacer la voluntad de Dios por buscar comodidad en el mundo.

¿Cuándo esto sucede que queda en evidencia? Que no hay confianza en Dios, que se sigue a Dios por un interés barato, por una recompensa en este mundo, y cuando esa recompensa no se ve entonces dejan de hacer la voluntad de Dios.

Pero el cristiano que si entiende el evangelio. Sigue haciendo lo que Dios le dice que debe hacer sin importar los resultados. Sigue diciéndole a su mujer la verdad aunque ella haga las maletas y se valla. Sigue sujetándose a su marido aunque él no la trate como una reina. Sigue sujetándose a sus Padres aunque no le den todos los permisos que quieren. Siguen siendo fieles con Dios financieramente aunque no se ganen la lotería.

¿Por qué? Porque la verdadera razón de obedecerle a Dios es porque creemos en él. Y si ésta no es la razón por la cual de obedecemos estamos en nada.

Una segunda razón por la cual le debemos hacer caso sin importar las consecuencias….

Hebreos 11:24 al 26 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, 26teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

Porque tenemos puesta la mirada en la recompensa, en el galardón, en la vida espectacular que Dios nos ofrece en la eternidad. Pero: ¿Creemos en esa recompensa o no?

¿Sabías qué?

La iglesia es una entidad sin ánimo de lucro, por esta razón para funcionar dependemos primeramente de Dios, y de las ofrendas, donaciones o contribuciones que sus miembros, amigos o simpatizantes quieran hacer, lo cual, si Dios lo coloca en tu corazón puedes hacer a través de las siguientes opciones.

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