APACIENTA MIS OVEJAS – PARTE 2

El pueblo de Israel ha sido un pueblo perseguido a través de todas las épocas, Egipto, Siria, Babilonia, los nazis, etc. Y por esto no hay...

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APACIENTA MIS OVEJAS – PARTE 2

I. INTRODUCCIÓN

El pueblo de Israel ha sido un pueblo perseguido a través de todas las épocas, Egipto, Siria, Babilonia, los nazis, etc. Y por esto no hay pueblo sobre la tierra que haya sido más perseguido que ellos. Respecto de esto yo creo que hay dos razones básicas.

La primera es que bajo el viejo pacto se les dijo que si no eran fieles a Dios sufrirían de muchísimas calamidades, y no hay duda que hasta el tiempo presente la incredulidad del pueblo judío es supremamente grande.

La segunda razón es que Satanás tiene en la mira al pueblo de Israel porque si logra destruirlo por completo, entonces Dios no podría cumplir con su palabra ya que muchas de las profecías tienen como base el pueblo de Israel… Y por esta razón Dios siempre ha guardado un remanente.

Pero estas razones no son entendidas por el mundo, porque son razones espirituales, porque en realidad es una batalla donde Satanás está peleando contra Dios, pero es una batalla que por supuesto Satanás jamás logrará ganar, pues Dios sofocara por completo su rebelión.

Creo que ni siquiera los judíos entienden que esa es la verdadera razón por la cual son perseguidos. Alguna vez estuve en un congreso organizado por un organización llamada la Higuera, donde los judíos no hacían sino lamentarse de la maldad de los otros pueblos, sin entender que los hombres han sido instrumentos tanto de Dios para disciplinarlos, como del diablo para atacarlos.

Pero lo cierto es que aun en las escrituras podemos ver que esta persecución ha sido anunciada por varios profetas. En el libro de apocalipsis podemos encontrar que dice lo siguiente:

Apocalipsis 12.1-2 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

Aunque esta profecía incluye en cierto modo a la virgen María, esta mujer que describe este pasaje en realidad no es ella, aunque parece que de allí tomaron algunas cosas para una de las muchas representaciones que se han hecho de la virgen. Esta mujer en realidad representa al pueblo de Israel, donde la corona de 12 estrellas representa a las 12 tribus de Israel.

Los dolores de parto de esta mujer anuncian el alumbramiento de alguien muy importante que saldría del pueblo de Israel. Y de este personaje y también vemos profecías que hablan del lugar de su nacimiento. Dice así:

Miqueas 5.2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

Sabemos que en la ciudad de Belén nació el Señor Jesús, y esta profecía cuando menciona que sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad, está mostrando la divinidad de Cristo, al que también esta profecía coloca como el Señor, el que gobernará a Israel en la época del milenio.

El Señor Jesús también fue anunciado en una profecía dada por Moisés, cuando el pueblo quedó aterrorizado con la manifestación de Dios, a quien habían citado, razón por la cual el Señor les dijo que a través de un hombre, salido de su pueblo, les hablaría, y que debían escucharlo porque:

Deuteronomio 18.19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.

Quien no lo hiciera se enfrentaría al juicio de Dios. Hay cerca de 300 profecías que hablan de Jesús, de su llegada, de su vida, de su muerte, de su resurrección, de las cuales alrededor de 170 se han cumplido y las que faltan se cumplirán en su segunda venida. Continuando con el libro de Apocalipsis allí aparece otro personaje:

Apocalipsis 12.3-4 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; 4y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra.

Este otro personaje es el dragón escarlata, y lo que la escritura nos muestra es cómo se conformara el último gobierno sobre esta tierra. Por otro lado nos cuenta cómo con su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo… Y esto muestra cómo Satanás logró que también la tercera parte de los ángeles se rebelaran contra Dios.

El profeta Daniel nos completa este cuadro en la siguiente profecía:

Daniel 7.7-8 Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos 8 Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas.

Aquí hay muchas señales de cómo se formará este gobierno que gobernará al final de esta era, y será conformado por diez naciones representadas en los diez cuernos. Este gobierno será muy poderoso, arrasara con todo, y nos muestra que en medio de este imperio aparecerá un personaje representado por el cuerno pequeño, que toma el poder de este imperio destruyendo a tres gobernantes. Y usará su posición y poder para hablar grandes cosas, refiriéndose con esto a cosas en contra de Dios.

Pero aunque se está hablando de reyes y de un gobierno sobre la tierra, es decir de cosas que hacen los hombres, cuando leemos en el texto anterior que el gran dragón escarlata con su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo, sabemos que se refiere a la rebelión de Satanás con la que logró contaminar la tercera parte de los ángeles, que se convirtieron en demonios y fueron arrojados sobre la tierra, y son los que influencian y aún llegan a controlar el comportamiento de los hombres.

De esto el apóstol Pablo nos advierte para que no seamos engañados, pues nos dice que esos ataques que recibimos de parte de los hombres, en realidad están orquestados por entidades espirituales. Dice así:

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Es necesario aclarar que estos demonios aunque son inmensamente poderosos, de todos modos sus acciones están limitadas por Dios, pues si así no fuera hace tiempo habrían acabado con la humanidad.

La escritura nos enseña que un grupo de estos demonios procrearon juntándose con las mujeres de la tierra, razón por la cual fueron encerrados y no se les ha vuelto a dejar salir. De estas relaciones nacieron gigantes.

También la escritura nos dice que hay ciertos demonios inmensamente malos y poderosos que serán soltados al final de los tiempos y que comandarán un ejército de 200 millones de soldados que tendrán como objetivo la tierra Santa, sin embargo no debemos olvidar que en realidad serán usados por Dios para castigar a todos aquellos que no creyeron en el hijo de la mujer. En Jesús.

La visión de Daniel continúa mostrando al anciano de días, que es Dios Padre, quien entrega todo el poder a Jesucristo y a la iglesia para que gobiernen por la eternidad:

Daniel 7:18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

También el libro de Apocalipsis nos muestra la relación entre esta mujer que representa al pueblo de Israel, y lo que el dragón pretende hacer contra ella y contra el hijo que está a punto de dar a luz:

Apocalipsis 12:4 al 5 Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. 5Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.

Éste intento del dragón para destruir a Jesús lo encontramos registrado en los evangelios. Dice así:

Mateo 2:7 al 8 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; 8y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Pero a través de sueños Dios les mostró a estos hombres que no volvieran dónde Herodes, también a través de sueños Dios le mostró a José que debía huir a Egipto.

Mateo 2:13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.

No dice a través de un sueño sino de sueños… Yo asumo que con un solo sueño José no haría caso, y entonces Dios tuvo que repetir el mensaje mandando más sueños. Continúa la escritura:

Mateo 2:16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.

De esta acción del dragón escarlata se libra Jesús, pudiendo asi cumplir con el propósito de vivir, morir, resucitar, y ascender para sentarse en el trono de Dios, esperando que a través de la iglesia se siga su obra, es decir; buscando y salvando lo que se ha perdido.

Menciono estas pocas escenas con el propósito de que entendamos, que hay una tremenda batalla en los lugares celestiales, que afecta de manera contundente lo que pasa en la tierra, pues ambos bandos están usando a los hombres de la tierra, para cumplir sus propósitos. Al continuar con el libro de Apocalipsis leemos:

Apocalipsis 12.7-9 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; 8pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él

Pero esa batalla de proporciones celestiales ya no se está librando en el cielo sino en la tierra, y cada uno de los bandos está usando a los seres humanos para combatir. Por un lado están los auténticos hijos de Dios nacido de nuevo, y por otro lado están los hijos del diablo que son todos aquellos que no sea convertido… Sin embargo no hay la menor duda de que esta batalla será ganada por la iglesia.

La pregunta es: ¿Entendemos la importancia de la iglesia en este asunto? Más aún: ¿Entiende la importancia de lo que usted haga como cristiano? Y más directo aún: ¿Usted en qué lado está batallando, es decir; para quién está trabajando, para el dragón o para el Señor Jesucristo?

El libro de Apocalipsis nos muestra de quién es la victoria, y también nos muestra las herramientas necesarias para vencer a Satanás, el acusador de los hijos de Dios, porque cuando logra que los hijos de Dios no se sientan apreciados por Dios, los convierte en guerreros inútiles. Dice así:

Apocalipsis 12:10-11 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. 11Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Como ya mencioné la batalla celestial ha sido trasladada a la tierra, y dice (hablando como algo que ya sucedió) que lo que nos dio la victoria ante el que nos acusaba día y noche… esto es muy importante porque aún cuando entre los hijos de Dios no hay perdón, esta falta de perdón es una acción satánica para destruir al hermano.

Sin embargo las herramientas para defenderse de esta acusación, de esta falta de perdón es aceptar que la sangre del cordero me ha perdonado por completo. Luego debo continuar con testificar la palabra que hemos recibido, y tercero es qué nuestra obediencia debe llegar al punto de menospreciar nuestras vidas hasta la muerte.

Siendo esto así es supremamente importante que estemos ubicados en el bando correcto, haciendo lo que debemos hacer, porque es imposible que alguien tome una posición neutral, que es igual a decir, que nadie está exento de participar en la batalla, pues Jesus dijo…

Mateo 12:30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

Y para estar en el bando correcto lo primero que debemos hacer es depositar nuestra fe en Jesucristo para nacer de nuevo y ser un auténtico hijo de Dios.

Pero hay que tener cuidado con esto porque hay mucho engaño a este respecto. Muchos creen que por haber hecho una oración son cristianos, o porque asisten a una iglesia cristiana son cristianos, o porque manifiestan algunos dones espirituales son cristianos.

Sólo somos cristianos aquellos que hemos recibido al Espíritu de Dios, y como consecuencia de haber nacido de nuevo deseamos vivir para hacer solo la voluntad de Dios.

Es importante no evaluar el cristianismo de una persona por sus pecados, sino por su deseo genuino producido por el Espíritu Santo de dejar el pecado, para hacer la voluntad de Dios.

Hay personas con pocos pecados pero no tienen el deseo de hacer la voluntad de Dios, mientras que hay otros que aunque tiene muchos pecados hay un deseo genuino de hacer la voluntad de Dios, y son estos últimos los que están en el bando correcto haciendo lo correcto.

Cuando somos verdaderos cristianos la sangre del cordero está sobre nosotros, de tal manera que sabiéndonos perdonados por Dios, nos perdonamos, y no dejamos que la falta de perdón, amargura o resentimiento de otros afecte nuestro caminar con Dios.

La segunda herramienta íntimamente ligada con esta primera, es la palabra del testimonio de Dios testificada por nosotros.

Y esto por supuesto no resulta sencillo porque el mundo está en manos del maligno, y ha sido corrompido de muchas formas, y eso hace que sean muy duros de corazón para escuchar la palabra de Dios. La escritura habla de esto cuando dice:

Jeremías 6:10 ¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.

Por supuesto Dios a pesar de su paciencia para con los hombres, llega el momento en que les anuncia un terrible castigo. Y si nos preguntamos: ¿Por qué la sordera? Continúa la escritura:

Jeremías 6:13 Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.

La avaricia no deja escuchar la palabra de Dios, y más grave aún es que los profetas y los sacerdotes también por causa de la avaricia, han torcido la palabra de Dios para engañar a quienes los siguen. Por eso cuando Dios le dijo a Moisés que buscara líderes para guiar al pueblo, uno de los requisitos fue:

Éxodo 18:21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia

¿Recuerdan ustedes qué pasó con los hijos de Samuel quién era un verdadero profeta de Dios?

1 Samuel 8:3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.

Y como ninguno de nosotros está libre de caer en este pecado, nuestra oración debe ser cómo nos muestra la escritura:

Salmos 119:36 Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia.

Los testimonios que me muestran el poder de Dios debe ser la motivación para vivir la vida… Y no la avaricia.

Resumiendo; podemos decir que si no tenemos una sana doctrina, si nos dejamos contaminar con la doctrina de la prosperidad, aunque nos llamemos hijos de Dios en realidad estaremos luchando al lado del dragón escarlata.

La tercera herramienta que nos muestra la escritura es la disposición. “Menospreciaron sus vidas hasta la muerte”

El apóstol Pablo lo dice de la siguiente manera:

Hechos de los Apóstoles 20:24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

Estas palabras las dijo porque a través de profecía y del Espíritu Santo sabía que al ir a Jerusalén a compartir el evangelio le esperaban prisiones y tribulaciones. Pero él, no estimando preciosa su vida para él, pero preciosa en las manos de Dios, tenía como objetivo acabar con gozo el encargo recibido del Señor Jesús de predicar el evangelio. Esos tres elementos nos darán la victoria:

El perdón gracias a su sangre que nos permitió nacer de nuevo, la palabra de Dios, y nuestra disposición de hacer la voluntad de Dios hasta el final de nuestros días.

Yo sé que en esta iglesia estudiamos las escrituras, asistimos a los tiempos de oración, a los cursos bíblicos, algunos tenemos discípulos o grupos de oración, compartimos a otras personas… Pero somos conscientes que esas acciones que pueden parecernos normales o de poca importancia, son la punta de lanza de una batalla de tamaño universal.

Ciertamente esta batalla que comenzó en el cielo va a terminar en la tierra donde Satanás ha sido arrojado, y por esa influencia satánica es que podemos encontrar hombres como Nerón, Calígula, y muchos otros hasta llegar a Hitler, y en el tiempo presente la mayor maldad está siendo causada por los gobernantes, que a tu tiempo serán reemplazados por el anticristo, que tendrá como objetivo central la destrucción de todos los que se conviertan en la gran tribulación, y por supuesto del pueblo de Israel.

Por el otro lado por supuesto que están los hombres que Dios ha usado para dirigir, enseñar y salvar a su pueblo, desde Abraham, Isaac, Moisés, David, Juan el Bautista, y muchos otros entre los cuales el primero de todos es Jesucristo hombre, y de allí en adelante sus discípulos, los apóstoles, la iglesia, nosotros…

Sí. Nosotros como todos los seres humanos, estamos ubicados en uno de los dos bandos que existen, bandos que la escritura describe de muchas formas. Por ejemplo:

1 Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

A veces nos enfrascamos en nuestra vida, y aun bien encaminados podemos enfocarnos en lo que pasa en nuestro interior, en cómo debemos aprender de Dios y confiar cada vez más en él.

Este propósito es correcto, si usted ya ha entendido que la vida cristiana se trata de conocer a Dios y de confiar en él, debe poner todo su empeño en hacerlo con el poder de Dios de la mejor manera, pero no podemos desligar lo que pasa en el interior de nuestro corazón, con lo que está pasando en la humanidad y con la batalla espiritual en la cual estamos involucrados.

Por un lado está Satanás, el gran dragón escarlata, sus demonios, sus ministros, sus malos pastores, y al final su anticristo, que tienen como gran objetivo ir en contra de las cosas de Dios, menospreciando la condenación, y por lo tanto tratando de llevar a la mayor cantidad de seres humanos al infierno.

Por el otro lado está el Anciano de Días, Jesucristo, el Espíritu Santo, y la iglesia que somos, nosotros con el propósito de hacer la voluntad de Dios, que es dar testimonio de Jesucristo para buscar y salvar lo que se ha perdido.

Siendo ésta la realidad, no podemos ser inconscientes que sí queremos como hijos de Dios vivir de acuerdo a su voluntad, vamos a experimentar oposición que vendrá de aquellos que no son cristianos o auténticos cristianos.

El dragón no se está quedando quieto, todo lo contrario dice la escritura que él siempre está batallando contra los hijos de Dios, y que al final de los tiempos será más fuerte su accionar. La escritura habla de esto cuando dice:

Apocalipsis 12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Si miramos la descripción que el pasaje de Juan hace de los hijos de Dios y del diablo, vemos que la diferencia está en el amor. La escritura continúa:

1 Juan 3:11 al 13 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 12No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. 13Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.

Debemos manifestar el amor de Dios y no el odio, la amargura, el resentimiento de Satanás, y como el mundo está en manos del maligno al manifestar el amor de Dios el mundo nos va a aborrecer. Por eso advierte que no debe extrañarnos.

Pero quiero que pensemos muy bien en este asunto y nos hagamos la siguiente pregunta:

¿No se ha preguntado usted por qué muchas veces cuando decimos que amamos y manifestamos amor a ciertas personas, el mundo no nos critica?

¿Cuándo usted ha amado a sus Padres ha sentido la crítica del mundo? ¿Cuándo ha amado a sus hijos o a su esposo ha sentido la crítica del mundo? ¿Cuándo ha amado a sus amigos y los ha ayudado a sentido la crítica del mundo?

¿No le parece extraño que si la escritura dice que cuando amamos el mundo nos aborrece, no le parece extraño que amemos y el mundo no nos aborrezca?

¿Qué cree que está pasando? Pues déjeme decirles que algunos piensan que hay dos opciones: La primera es que Dios miente y su palabra no es verdad y por eso el mundo no nos odia cuando manifestamos nuestro amor…

Pero sabemos que esto es falso porque Dios jamás miente, y eso quiere decir que en realidad lo que está pasando, es que el amor que nosotros estamos manifestando no es verdadero amor, y por esto el mundo no nos aborrece.

Entender éste asunto es de suprema importancia, porque si lo que nosotros damos como amor, no es amor, entonces estamos muertos, pues la escritura dice y es contundente:

Juan 3:14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte

Si no estamos amando estamos muertos… Eso es como decir que no somos auténticos hijos de Dios. Y la evidencia de que no estamos amando es que el mundo no nos odia. Y si el mundo no nos odia no sólo estamos muertos, sino que con nuestro pecado estamos haciendo barra al equipo equivocado, es decir estamos ayudando a Satanás en su obra.

Y si no queremos ayudar a Satanás en su obra, porque resultar terrible que eso estemos haciendo, es necesario que nos preguntemos: ¿Cómo sabemos que amamos a nuestros Hermanos?

Seguramente para esta pregunta hay muchas respuestas muy diferentes. Podemos encontrar desde aquellos que creen que el amor es sólo un sentimiento, por lo cual aún teniendo la oportunidad de ayudar materialmente, no lo hacen porque creen que lo importante es el sentimiento.

Hay otros que subiendo en la escala del amor, saben que el asunto no es sólo de sentimientos o palabras sino de hechos, y están dispuestos a dar cosas materiales, y aún ayuda emocional a aquellos que las necesitan…. Pero si Jesús dijo que:

Mateo 16:26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Si no sirve de nada ganar todo el mundo si se pierde el alma, debemos entender que por encima de los sentimientos que no tienen nada de malo, y por encima de las cosas materiales o de la ayuda emocional que debemos dar a los que la necesitan, por encima de esas cosas, debemos luchar para que la gente escuche el mensaje de Dios, para que se encuentren con Dios, para que caminen con él, para que sus almas sean salvadas.

Porque si sentimos amor y somos generosos material o emocionalmente porque decimos que los amamos, pero no buscamos la salvación de sus almas, nos estamos engañando, pues quién no busca la salvación de los que ama, no los está amando en realidad.

Si Dios le pregunta a usted que si ama a cierta persona, y usted dice que siente amor, que además le da muchas cosas, que la mantiene, que le da regalos, que la consiente… Pero no la está ayudando para que conozca a Dios; Dios le va decir a usted mentiroso, usted no ama.

Y si usted no está ayudando a alguien a conocer de Dios entonces usted no ama a nadie, ni siquiera a usted mismo se está amando.

Esa es la razón por la cual el mundo no nos aborrece, el mundo no critica nuestros buenos sentimientos, el mundo tampoco critica nuestra generosidad con los pobres, pero si usted comienza a hablar de Jesucristo el mundo si lo va a criticar.

Hago esta aclaración para que no se engañe que sintiendo amor o siendo generoso está amando con el amor de Dios, y está colaborando con su reino, por qué si no está ayudando a otros a conocer de Cristo no los esta amando de verdad, y todo su amor y su generosidad será usada por Satanás para mantenerlos alejados de Dios.

Porque si el amor fuera eso, si el amor fuera tratar bien a la gente para que se sienta bien, y ser generosos con ellos para que estén felices, entonces Dios no nos ama.

Porque a veces Dios nos enferma, nos quita, nos manda crisis económicas, y hace prácticamente lo que sea necesario por doloroso que sea para buscar nuestra salvación: ¿Esas acciones duras o dolorosas son acaso la manifestación de su desamor? No. Por supuesto que no.

Esto que estoy diciendo cuadra perfectamente con la descripción que hace la escritura del amor en la carta a los Corintios:

1 Corintios 13:1 al 3 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

Este texto nos enseña que podemos tener el don de lenguas más espectacular, la profecía más certera, un sabiduría que nos permita entender todos los misterios de la vida, y una fe capaz de mover montañas, pero a pesar de tener todo eso, el pasaje nos insiste en que si a todo eso no le añadimos amor… En realidad terminamos trabajando para el diablo.

Y por qué digo esto? Porque el pasaje es muy claro al decir, que si a todo esto que podemos hacer no le añadimos amor, sólo estamos haciendo ruido, nada somos y de nada nos servirá delante de Dios todo eso que hacemos.

Y también dice que usted puede entregarse por completo, no sólo sus bienes, también su cuerpo y morir como mártir… Pero eso tampoco servirá de nada cuando se hace sin amor.

Estoy seguro que si la gente del mundo escucha esto me atacaría, por qué para ellos el amor se resume en ayudar a la gente a vivir una buena vida según los parámetros del mundo… Pero como estamos viendo eso no es el amor de Dios, y si no es el amor de Dios, entonces todo lo que hagamos no sirve de nada, peor aún termina siendo trabajo para el enemigo.

Pero contrario a esto si tenemos en cuenta la descripción que la escritura hace del más grande amor, del verdadero amor, vemos que dice:

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

¿Dónde está la clave? La clave está en que todo lo que nosotros hagamos tiene que tener como objetivo que la persona que amamos, conozca a Dios, se salve, y crezca espiritualmente para que ayude también a salvar a otros.

Vuelvo a repetir porque es muy importante. La clave está en entender que amar a alguien, es hacer todo lo posible para que esta persona, conozca de Dios, se salve, y crezca espiritualmente para que ayude también a salvar a otros.

Entendiendo esto creo que es fácil saber por qué la insistencia en el texto de Corintios es, que todas esas grandes habilidades y capacidades, deben ser usadas para que la gente no se pierda. Para que la gente conozca de Cristo. Para que la gente nazca de nuevo y camine con Dios.

Entender esto también nos permite entender porque Juan el bautista, con un mensaje tan fuerte de arrepentimiento fue reconocido por Jesús como el hombre más grande…

Y que la grandeza de un hombre está en la capacidad de amar con el amor de Dios, no en ninguna otra de las cosas que nombra el pasaje de corintios, como los dones, los sacrificios, la sabiduría. Eso no hace grande a un hombre, lo único que hace grande a un hombre delante de Dios, es que ame con el amor de Dios.

Una sola persona que usted lleve a los pies de Jesucristo que aprenda caminar con él y que su alma sea salvada, una sola persona, es más valiosa que todas las riquezas del mundo. Si eso vale una sola persona, cuánto valen dos, o tres…

Preguntémonos: ¿Amamos a nuestra familia? ¿A cuántos hemos salvado? Mejor dicho: A quien realmente amamos? La respuesta es que sólo hemos amado verdaderamente a aquellos por los que hemos luchado para que obtengan la salvación… Siendo esto así: ¿A cuántos hemos amado con el amor de Dios?

El apóstol Juan continúa:

1 Juan 3:15-16 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 16En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

Aborrecer a un Hermano es tener la oportunidad de hablarle del Señor y no hacerlo, es tener la oportunidad de edificarlo y no hacerlo, es tener la oportunidad de corregirlo y no hacerlo.

Amar y la evidencia de conocer el amor, es hacer todo lo que esté de nuestra parte para que otros conozcan del Señor. ¿Cómo estamos en eso?

Sé que hay algunos que por la oposición que han sentido de parte del mundo al amar verdaderamente han decidido dejar de hacerlo. (El simple hecho de abrir un grupo de oración y no tener asistencia o no ver resultados es parte de la oposición satánica en contra de Dios.)

Si no retoman, si no deciden volver a amar, solamente tendrán una vida cristiana muy triste. Porque lo más seguro es que se centrarán en sí mismos, volverán su vida preciosa para ustedes y menospreciaran lo que Dios puede hacer a través de ustedes.

Insistamos en amar con el amor de Dios; oremos por los perdidos, invitemos a las reuniones, hagamos o continuemos con los grupos de estudio bíblico, saquemos tiempo para los discípulos, les aseguro que sí lo hacemos con una actitud correcta, nos gozaremos aún independiente de los resultados.

Lucas 15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

Por supuesto que participaremos de ese gozo desde la tierra…..

Juan 21:15 al 17 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 16Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Pero si nos dormimos…

Apocalipsis 12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

¿Sabías qué?

La iglesia es una entidad sin ánimo de lucro, por esta razón para funcionar dependemos primeramente de Dios, y de las ofrendas, donaciones o contribuciones que sus miembros, amigos o simpatizantes quieran hacer, lo cual, si Dios lo coloca en tu corazón puedes hacer a través de las siguientes opciones.

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