¿QUE HACE DIFICIL LA SUJECION EN LAS PAREJAS?

PARTE – 1

  PARTE – 2

I. INTRODUCCIÓN 

En el mundo hay quienes enseñan la importancia de no olvidar nuestras raíces, queriendo con ello decir que es muy importante que conozcamos a nuestros ancestros, que conozcamos la cultura o la idiosincrasia de dónde venimos, y por esta razón a veces algunos hacen largos recorridos para encontrar a sus ancestros, pero otros van más allá, diciendo que es importante no ignorar y preservar nuestras raíces culturales, y por eso realizan una serie de eventos para que estas raíces no sean olvidadas…

Pero bueno la pregunta es: ¿Será necesario hacer el recorrido para conocer quiénes fueron nuestros ancestros? O más aún: ¿Si será bueno preservar toda clase de culturas porque son consideradas patrimonio de la humanidad?

Respecto de conocer los padres y los abuelos, a veces por las características de esas familias no creo que haya nada bueno en conocerlas. Y respecto de la cultura, la verdad a veces me da tristeza ver culturas donde la gente vive muy empobrecida, y no se les ayuda, para no perder un patrimonio de la humanidad…. 

Respecto de esto yo pienso que preservar la cultura del pueblos indígenas llenos de ignorancia y de costumbres malsanas pues no me parece nada bueno.

Porque por folclóricas o por bonitas y llamativas que sean, la realidad es que están generación tras generación trasmitiendo valores que degradan a la familia, y peor aún que hacen una directa promoción al diablo, al abuso de la bebida o a la degradación del aspecto sexual. Es decir culturas donde la percepción espiritual no sólo es mala, sino bastante maligna. 

Aquí podemos incluir también muchas culturas religiosas con ritos que no son bíblicos, y peor aún que contradicen principios de la escritura, y entonces la pregunta es:

¿Cuál debe ser nuestra posición como cristianos ante este tipo de raíces y culturas ancestrales que la gente quiere conocer o preservar? 

Y lo correcto es que revisemos todo eso, así como debemos revisar los mensajes que alguien da basados en la escritura, pues la escritura dice:

1 Tesalonicenses 5:20 al 22 No menospreciéis las profecías.21Examinadlo todo; retened lo bueno.22Absteneos de toda especie de mal.

Y por supuesto debemos revisar con sabiduría, es decir con los parámetros de Dios, para tener claridad acerca de qué cosas pueden ser promovidas y cuales deben ser eliminadas por completo,  por ir en contra de los deseos de Dios, para evitar estar participando en alguna especie de mal.

II. EL ORIGEN ESPIRITUAL

Sin embargo respecto de nuestros ancestros si hay algo que debemos conocer, y tiene que ver con la raíces espirituales, y con eso no me estoy refiriendo a la iglesia cristiana donde alguien conoció del Señor o cosas por el estilo, sino mucho más atrás en el tiempo. 

En el curso bíblico sobre el Nuevo Pacto comenzamos revisando este origen, y lo que la escritura nos cuenta que es lo siguiente:

Génesis 2:8 al 9, 15 al 17   Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado….9Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal… 15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;17mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

El hombre desconfío de Dios al desconfiar de lo que Dios le había advertido, y como si eso no fuera ya algo supremamente malo, la razón por la cual el hombre desconfía de Dios es para confiar en Satanás. 

Como consecuencia de esto el hombre murió espiritualmente, perdió la oportunidad de vivir eternamente pues quedo sentenciado a morir físicamente, y si a lo largo de su vida no obtiene vida espiritual, entonces estará destinado a la muerte eterna lo que significa que terminará viviendo  condenado eternamente en el lago de fuego y azufre.

Apocalipsis 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

En el tema anterior se insistía en aquella verdad de la escritura que dice que no todos son hijos de Dios, todos en realidad son criaturas de Dios pero hijos de Dios son aquellos que nacen espiritualmente gracias a haber depositado su fe en Jesucristo como señor y Salvador.

III. LA MAYOR RESPONSABILIDAD

Esa es prácticamente la única condición para librarse de la condenación eterna, y es por eso que anteriormente enseñamos que la responsabilidad más importante que tiene un padre verdaderamente cristiano en el hogar, es hacer todo lo posible para que su esposa y sus hijos conozcan de Dios, para que naciendo de nuevo tengan vida eterna y entonces el destino final de su familia será:

Apocalipsis 21:3 al 4  Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.4Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Una misma raíz, un mismo origen, una misma historia, una misma oportunidad, pero dos resultados diferentes. 

Sin embargo tenemos que decir que llevar a la esposa y a los hijos a la conversión, en el caso de aquellos que primero se casaron y tuvieron hijos antes de nacer espiritualmente, no es una tarea difícil, si no imposible de lograr para el hombre en su propia capacidad.

Eso quiere decir que nosotros podemos hacer todo lo necesario, proveer toda la instrucción, todo el ejemplo, todas las oportunidades y además de eso orar sin cesar… Pero eso no asegura que nuestra esposa, o nuestros hijos, o las personas por las cuales estamos haciendo todo esto, conozcan al Señor.

Es algo complicado de explicar pero podemos resumirlo en que, la salvación es un asunto personal.

Y cuando una persona realmente conoce al Señor y nace de nuevo, tenemos que reconocer que esto es un evento milagroso, pues así lo dice la escritura:

Juan 1:11 al 13 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;13los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Dios es quien de manera milagrosa engendra esa nueva criatura en el hombre, el hombre no tiene la capacidad de realizar esa transformación, pero Dios lo hace cuando el hombre deposita su fe en El.

Pero además de la responsabilidad que el padre tiene sobre su hogar, vimos anteriormente que la responsabilidad que tiene la mujer respecto de este asunto, como ayuda idónea, es la de sujetarse a su marido por causa del Señor para convertirse en una mujer virtuosa, que es más preciosa que las piedras preciosas, porque es de gran ayuda y de bendición para todos en la familia, todos los días.

Podemos decir que un buen padre a los ojos de Dios, es aquel hombre que ha crecido en el conocimiento de Dios y en fe, y por lo tanto cumple con el papel asignado por Dios

De igual manera una buena Madre es aquella que ha crecido en el conocimiento de Dios y en la fe, y cumple con el papel asignado por Dios. (Mujer virtuosa)

Pero no podemos ignorar que cuando se predica con claridad los papeles asignados por Dios tanto para el hombre como para la mujer, no faltan quien piense que la exigencia es exagerada, y que comience a dudar y a criticar lo claramente expresado por la palabra de Dios. 

Pero: ¿Creen ustedes que pensar que lo ordenado por Dios está mal, será esa una buena actitud para con Dios?

Sin embargo ocurre por causa de la mala actitud de los hombres, que les es más fácil inventarse disculpas para decir que lo ordenado por Dios es muy difícil, en lugar de reconocer lo malos que somos y lo incapacitados que somos para cumplir.

Sin embargo el sentirnos incapaces de cumplir en realidad no es malo, es decir: ¿Realmente pueden faltarle cualidades a un hombre para ser cabeza o a una mujer para ser ayuda idónea?  Es decir podrá un hombre decir: “Es que a mi mujer le es imposible llegar a portarse bien” o podrá una mujer decir: “Mi marido no puede ser cabeza porque no tiene las cualidades para ejercer esa posición

Pues déjenme decirles que nadie en el mundo tiene la capacidad de ser un buen padre o una buena madre a los ojos de Dios, esto es tan real que el Señor Jesús dijo:  

Mateo 7:11  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Nosotros siendo malos podemos darles una que otra cosa que nuestros hijos necesiten pero nunca lograremos darle lo que realmente Dios desea. Sin embargo…

Así como esto es cierto, también es cierto que todo aquel que depositando su fe en Dios y habiendo nacido de nuevo tendrá el poder dado por Dios a través del Espíritu Santo que le permitirá sujetarse y con el tiempo obtendrá las cualidades necesarias para ser un buen padre y una buena madre a los ojos de Dios. 

Respecto de esto del apóstol Pablo ante algo que en su poder le era imposible hacer, el Señor le respondió:

2 Corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Recuerdan el estudio pasado; decía que todas las mujeres son muy lindas en la ceremonia de la boda y en la luna de miel…Pero sólo el tiempo hará que unas se conviertan en mujeres virtuosas, mientras que otras en mujeres más amargas que la muerte, y lo único que hace la diferencia entre unas y otras, es la sujeción a Dios y a sus maridos.

Por lo tanto la pregunta importante es: ¿Están ustedes hombres y mujeres dispuestos a sujetarse a Dios y a sus autoridades para obedecer, y ser enriquecidos con las virtudes y cualidades que Dios da para que puedan cumplir como Padres? Y ¿Están ustedes jóvenes dispuestos a sujetarse a Dios y sus autoridades para convertirse en hombres y mujeres de bendición?

Pero antes de contestar si están verdaderamente dispuestos a vivir de acuerdo a lo que Dios nos pide, déjeme hacer un paréntesis: 

IV. ¿CÓMO EMBRUTECIDOS O CON SABIDURÍA? 

Volviendo al asunto de las raíces espirituales, la escritura nos cuenta que cuando el hombre dejo de confiar en Dios, en su forma de pensar el hombre se embruteció, lo cual se evidencia en la forma ridícula en que se escondió de Dios, (tras unos matorrales) también en la enorme burrada de culpar a Dios por su pecado, también en escoger a Eva antes que a Dios, y es tanto el embrutecimiento que el hombre ha llegado a negar la existencia de Dios aunque no tiene cómo explicar el origen de todas las cosas. 

Es decir no hay duda que la mente del hombre está entenebrecida (esa es la palabra que usa la escritura) y por eso el hombre no puede entender lo bueno de lo que Dios le ofrece

Esto que deducimos con claridad al leer el Génesis, lo confirma el apóstol Pablo cuando escribe:

2 Corintios 4:3-4 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;4en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimientode los incrédulos

Esta misma realidad la podemos ver en el caso de Job, quien con toda integridad u honestidad juzgó lo que le había pasado, llegando a la conclusión de que Dios era de lo peor, pero al final cuando Dios le muestra su grandeza, él se hace la pregunta: 

Job 42:3  ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Y la pregunta importante debe ser: ¿Tenemos los cristianos todavía ese mismo problema de embrutecimiento, que nos impide ver lo bueno de lo que Dios nos da, y lo bueno de lo que nos pide hacer? La escritura no responde pues dice:

Efesios 4:17 al 18  Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,18teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

Lo que la escritura nos enseña es que aún siendo hijos de Dios podemos tener todavía una manera tan absurda de pensar, que terminamos portándonos como los incrédulos que tienen el entendimiento entenebrecido… Eso son otras palabras quiere decir que todavía los cristianos tenemos problemas de embrutecimiento respecto de ciertas verdades de la palabra de Dios, y por eso la orden que recibimos es:

Romanos 12:2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

El proceso es; que gracias a la confianza que depositamos en Dios, llega el momento en que no nos conformamos a vivir embrutecidos, sino que renovando nuestro entendimiento respecto de nuestros valores, nuestros objetivos y métodos, llegamos a entender que lo que Dios nos ofrece es maravilloso, es decir tal como dice el texto… La voluntad de Dios es agradable y perfecta.

Y sí miramos otros textos de la escritura que complementan la descripción de lo que realmente debe ser nuestra vida con Dios, ellos dicen que no hay absolutamente nada mejor que vivir haciendo la voluntad de Dios. Por ejemplo:

Proverbios 3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz.

¿Cuál es nuestra actitud ante algo que es deleitoso, y que por no ser malo al disfrutarlo nos llena de paz? Es decir: ¿Será que cuando algo es deleitoso nos cuesta trabajo realizarlo, o será que tienen que obligarnos a hacer aquellas cosas que son deleitosas y que nos llenan de paz? 

Siendo esta la verdad la pregunta es: ¿Es para nosotros un deleite hacer la voluntad de Dios, es un deleite sujetarnos a Dios o es una tortura, algo que trae angustia y sufrimiento?  Otro pasaje dice:

Salmos 16:5 al 6  Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. 6Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado.

Este hombre dice que Dios es todo para él, tiene además la certeza de que es Dios quien sustenta su vida, y las cuerdas que pueden representar la sujeción y la obediencia, dice que son deleitosas y que la vida y las responsabilidades que Dios le ha dado para vivir son hermosas. 

Y entonces vuelvo y pregunto: ¿Estamos disfrutando de esa manera la vida haciendo la voluntad de Dios, y además nos parece hermosa la vida que Dios nos ha dado junto con sus responsabilidades?  Más adelante vuelve y expresa:

Salmos 40:8  El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón.

Y luego podemos leer:

Salmos 84:10  Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.

Pues si nosotros no hemos podido disfrutar de la vida cristiana, hay testimonios de sobra en la escritura, de hombres que disfrutaron y expresaron esta gran alegría y bendición de vivir haciendo la voluntad de Dios … Y eso es lo que todos deberíamos vivir, porque el ofrecimiento que Dios nos hace siempre mejorará nuestra existencia y nuestra eternidad. 

Y es por eso que el Señor Jesús nos hace precisamente esa invitación, sus palabras fueron:

Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Habrá un verdadero descanso en nuestra vida como consecuencia de creerle a Dios y sujetarnos a él, y a quien él nos diga.

En resumen podemos decir que: La vida cristiana por diseño de Dios es buena, agradable, perfecta, deleitosa y llena de paz. Y el ofrecimiento de Dios para el que le sigue es que “hallaréis descanso para vuestras almas”  Siendo esto así, entonces: ¿Porque a algunos cristianos les parece difícil la vida cristiana si la escritura dice que es fácil

Si Dios dice que se vive mejor y se sufre menos como cristiano que como incrédulo ¿Por qué el siguiente pasaje les parece a ciertos cristianos algo difícil de vivir? 

Efesios 5:22 al 25  Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;23porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.24Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.25Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

¿Por qué a algunos Padres les parece tan difícil sujetarse a Dios, aunque llevan tiempo oyendo lo que Dios quiere de ellos, y todavía no son esos padres buenos que Dios desea ver…

Porque todavía no se entregan a su mujer como Cristo se entregó por la iglesia, sino que contrario a ello siguen viviendo en su egoísmo, su terquedad, su miedos, y en lugar de llevar a su mujer a ser una mujer virtuosa, lo que hacen es hacerles más difícil su obediencia a Dios?

Algunos hacen difícil la obediencia de su mujer por causa de su maltrato, pero otros hacen difícil la obediencia de su mujer porque le alcahuetean en el pecado, estos últimos a los ojos del mundo parecen muy buenos padres y esposos por lo complacientes, pero los ojos de Dios son cómplices del pecado de su familia.

¿Por qué los hombres no quieren hacer la voluntad de Dios, si esta es maravillosa?

Igualmente debo preguntar: ¿Por qué cuando hablamos de la sujeción y la obediencia de las mujeres para sus maridos, porque estas palabras que deberían ser como la música más agradable a sus oídos, son escuchadas como si fuera un insulto, como sí lo que se enseñara fuera un argumento rebuscado,  malinterpretado y machista, cuando la instrucción es simplemente lo que dice la palabra de Dios?

Pero: ¿Saben por qué una persona recibe los mandatos y los deseos de Dios como algo maligno? Porque hay incredulidad; altivez; embrutecimiento; amor al mundo; rebeldía; y auto justificación.

Y mucho cuidado con esto. Entender lo maravillosa y espectacular que es la vida que Dios nos ofrece, no es cuestión de inteligencia o de capacidad de raciocinio, pues revisando nuestras raíces espirituales vemos con claridad, que el embrutecimiento es producido por la incredulidad, por lo tanto la capacidad de entender lo agradable, perfecta y maravillosa que es la vida que Dios nos ofrece, es un asunto de fe.

El Señor Jesús dijo que el que quería hacer la voluntad de Dios reconocería lo que viene de Dios… Y el que quiere hacer la voluntad de Dios es porque confía, y esa confianza le hace entender lo buena que es la voluntad de Dios.

Y entonces la decisión es: ¿Vamos a seguir con esa incredulidad y con todo lo que ella genera, para seguir viendo la sujeción como algo terrible, o vamos a pedir perdón confesando nuestros pecados de incredulidad, altivez, embrutecimiento, amor al mundo, rebeldía, auto justificación… Y pidiendo a Dios que renueve nuestra mente para ver la bendición tan grande de hacer su voluntad?

Es necesario que veamos la sujeción con muy buenos ojos, porque ella es parte indispensable de la espectacular vida cristiana que Dios nos ofrece, es tan indispensable que sin la sujeción no se puede vivir la vida cristiana.

Porque solo la sujeción es la que produce obediencia perfecta. Y con esto quiero decir que no siempre que hay obediencia hay sujeción, y cuando hay obediencia sin sujeción la vida cristiana no funciona. (Eso lo explicaremos más detalladamente en la próxima reunión) Ahora sí nos preguntamos:

¿Es bueno que los hombres se sujeten a Dios? ¿Qué pasaría si todos los hombres hicieran la voluntad de Dios… Como sería el mundo? ¿Es bueno que las mujeres se sujeten a Dios y a los maridos? ¿Es bueno que los hijos se sujeten a los padres? ¿Es bueno que todos se sujeten a la iglesia? 

Y sí todas las respuestas dicen que la sujeción es buena: ¿Entonces porque no hay un deseo ardiente en el corazón de sujetarnos? ¿Qué es entonces lo que hace difícil la sujeción? 

Y nuevamente la respuesta es; la incredulidad, que con todos los pecados que produce, no nos deja ver como buena la sujeción, pero déjeme añadir algo que es todavía más vergonzoso y ofensivo, y es que siempre que no le creemos a Dios, es porque le creímos a alguien más

V. LA RAÍCES FAMILIARES

Entonces aquí podemos hablar nuevamente de esas raíces culturales y familiares que algunos, consciente o inconscientemente quieren preservar. Pero quiero que pensemos específicamente en la familia de dónde venimos.  ¿Cómo era esa familia?

Por ejemplo, con toda seguridad no faltarán algunos vienen de esas familias donde la mamá era la que mandaba, al menos en todos los asuntos importantes. Crecieron viendo esa situación en su hogar, de tal manera que al pasar los años les parece que es el comportamiento normal, y cuando se cansan y se presenta la misma situación, siguen pensando que es un comportamiento normal.

La mujer cuyo corazón es lazos y redes para manipular a su marido, simplemente está haciendo lo mismo que su madre hacía, y que según ella le ha funcionado toda la vida. Según ella no según Dios.

Y entonces él hombre que no ejerce autoridad porque su mujer es la que manda en la casa, simplemente está haciendo lo mismo que su padre hizo toda la vida, y así sobrevivió.

Y cuando los hijos hacen lo que les da la gana, tanto el padre como la madre piensan que ellos cuando jóvenes hicieron lo mismo, por lo tanto lo que ahora sus hijos hacen es normal. (Así son los muchachos… Piensan)

Por supuesto habrá otros que vienen de esos matrimonios donde el papa era un autoritario, abusivo, inmisericorde, que pensaba que todos vivían para complacerlo, y los hijos aprendieron a obedecer por puro miedo, y entonces cuando crecen y se casan, en su nuevo matrimonio creen que deben defender su autoridad a los gritos al igual que su padre hacía.

Y la niña que vio a su madre que le gritaban, cuando crece y se casa y le gritan, también piensa que eso es normal y que los matrimonios son así.

De esta manera por asumir que lo que nuestros padres hicieron estaba bien, y por continuar viviendo en la misma manera, estamos perpetuando el pecado y perdiendo bendición de parte de Dios. 

Y este vivir de acuerdo a lo que recibimos de nuestra familia no sólo se centra en quién manda y quien no manda, también recibimos de ellos malas enseñanzas respecto del orden o la disciplina, de una mala alimentación, el desaseo, de la idolatría por las cosas del mundo, de la forma fraudulenta de hacer negocios, del incumplimiento, de la pereza, del orgullo o la altivez, de la infidelidad, de la irresponsabilidad, la venganza y otras muchas cosas que se ven en las familias, y que los hijos aplican en sus nuevas familias porque creen que es lo normal. 

Y ojo esto no es una maldición generacional, pues no existen las tales maldiciones generacionales, lo que allí ocurre es solo, la continuidad de un mal comportamiento aprendido y no cambiado por falta de renovar el entendimiento

Y entonces un día por la misericordia de Dios reciben la instrucción de cómo funciona una familia de Dios, y en lugar de creer en lo que dice la preciosa palabra de Dios, deciden seguir creyendo en las experiencias y en las enseñanzas que recibieron del mundo.

La pregunta es: ¿Cuando el creyente decide creer en lo que el mundo le enseña y no en Dios, en realidad a quién le está creyendo… Y tengan en cuenta que la escritura dice:

1 Juan 5:19  Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Y a eso es a lo que me refiero como vergonzoso y ofensivo, que por nuestra incredulidad escojamos creerle al diablo y no a Dios siendo ya cristianos.

VI. ACLARANDO SOBRE LA SUJECIÓN

También es posible que algunos decidan sujetarse y obedecer a Dios, pero por no tener un concepto claro de lo que es la sujeción y la obediencia, terminan siendo abusados por sus malas autoridades, llámese padres, madres, esposos, jefes en el trabajo, el gobierno y aun por ciertos pastores, apóstoles, profetas, etc. 

Por esto es muy importante entender que cuando se trata de sujetarse y obedecer a Dios y a las autoridades, la escritura usa precisamente esas dos palabras diciendo: 

Hebreos 13:17  Obedeceda vuestros pastores, y sujetaosa ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

La palabra obediencia y la palabra “sujeción” aunque ambas hablan de cierto comportamiento con nuestras autoridades, estas palabras tienen significado completamente diferente.

La palabra obedecer denota una acción de acuerdo a la instrucción que ha sido dada. Muévase, no se mueva, hable, no hable, camine, no camine, etc.

Mientras que la palabra sujeción está hablando de una actitud que los cristianos en primer lugar debemos tener para con Dios.  Si miramos el siguiente pasaje:

Santiago 4:7  Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 

Si la sujeción a Dios permite resistir al diablo y hacerlo huir de nosotros: ¿Qué pasa cuando no estamos sujetos a Dios?

La escritura nos cuenta que paso con algunos exorcistas ambulantes, hijos de un judío jefe de los sacerdotes, que quisieron usar la fórmula de Pablo para echar demonios:

Hechos de los Apóstoles 19:15 al 16 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?16Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

¿Por qué siendo hijos del jefe de los sacerdotes y porque usando la misma fórmula que usaba el apóstol Pablo para echar los demonios… El asunto no funciono? 

Porque estos hombres ni habían recibido a Cristo, ni estaban sometidos a él, y sin sometimiento no es posible resistir a Satanás, como también si sometimiento Dios no puede bendecir nuestras vidas.

Y: ¿Por qué sin sometimiento Dios no puede bendecir nuestras vidas? La respuesta es; Porque cuando una persona no está sometida a Dios, entonces está sometida al diablo.

Esto puede parecer exagerado, pero el sometimiento es similar al asunto de la fe, en el sentido de que cuando decimos que alguien no tiene fe, refiriéndonos a que no tiene fe en Dios, no estamos diciendo que esta persona no tiene fe en absoluto, lo que realmente estamos diciendo es que la fe que tiene no está depositada en Dios, si no en el mismo, en el mundo, y cómo el mundo está siendo manejado por Satanás, cuando alguien tiene fe en las filosofías del mundo, en realidad está depositando su fe en Satanás.

Igualmente cuando alguien no está sujeto a Dios, no quiere decir que no haya sujeción en esta persona, porque cuando alguien no está sujeto a Dios, con absoluta seguridad está sujeto a Satanás de manera directa o indirecta

¿Cómo hace Satanás para que la gente le esté sujeta durante toda la vida?  Si somos bien objetivos es imposible que Satanás pueda hacer un ofrecimiento superior al que Dios hace, de hecho lo único que puedo ofrecer en la condenación eterna… Por lo tanto la única respuesta válida es que la gente vive sujeta a Satanás toda su vida, por causa del engaño que no es capaz de entender, por su embrutecimiento producido por su falta de fe.

Esa sujeción produce servidumbre, la servidumbre son acciones. La idea es que cuando somos salvos por el Señor por haberle reconocido como nuestro Señor y nuestro Salvador, somos liberados de esa esclavitud de tal manera que podemos sujetarnos y obedecer al Señor.

La obediencia es una acción, la sujeción es una actitud íntimamente relacionada con la manera de pensar. ¿Qué quiere decir esto?

Que para que nuestra obediencia a Dios traiga bendición a nuestra vida, tiene que estar acompañada de sujeción a Dios

Si nuestra obediencia no está acompañada de sujeción a Dios, entonces estará acompañada de sujeción a Satanás. Y cuando esto sucede nuestra obediencia por supuesto no puede traer bendición a nuestra vida.

Esta es la razón por la cual muchas mujeres han obedecido durante muchos años a sus maridos pero no han sido bendecidas por Dios, porque no están obedeciendo sujetas a Dios.

(Y creo que también esta es la razón por la cual usted no encuentra un versículo que diga que la mujer debe obedecer a su marido… Pero sí muchos que dicen que deben sujetarse.)

Ahora; es mucho más fácil la obediencia que la sujeción, porque usted puede obedecer lo que se le está ordenando con la peor de las actitudes, con la rebeldía más tenaz, hasta con odio usted puede obedecer.

Pero para sujetarse a Dios y como consecuencia a las autoridades dentro de las cuales está a su marido, usted necesita conocer a Dios, confiar en su amor, su sabiduría, su poder, su maravilloso plan, sus recompensa etc.

¿Quiere decir esto que para sujetarse a Dios y como consecuencia al marido debe pasar mucho tiempo de conocimiento y tratos de Dios?

No. Aunque el conocimiento y los tratos de Dios nos hacen cada vez más fácil sujetarnos a Dios, la sujeción a Dios es prácticamente un asunto de fe en la grandeza y las buenas intenciones de Dios para con nosotros.

1 Pedro 3: 5. Pues así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios estando sujetas a sus maridos, como Sara obedecía a Abraham, llamándolo señor. De ella habéis venido vosotras a ser hijas, si hacéis el bien sin temer ninguna amenaza.

Siempre que una esposa obedezca a su marido con una actitud de sujeción, porque espera la bendición de Dios, ciertamente esa esposa será bendecida por Dios. Sin embargo no siempre que hay una actitud de sujeción al marido, debe haber obediencia.

¿Por qué? Porque la sujeción a Dios es en primer lugar aceptar todo lo que Dios hace a nuestro alrededor como bueno, pues su palabra dice:

Romanos 8:28  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Pero no sólo hay que aceptar lo que Dios ordena a nuestro alrededor como bueno, también el hay que aceptar lo que Dios nos manda a hacer como bueno.

Una persona que se sujeta a Dios confía en lo bueno de su sabiduría y confía en lo bueno de sus mandatos, por lo tanto acepta las situaciones agradeciéndole a Dios y acepta sus mandatos obedeciendo.

Cuando esto es claro en el creyente, y una autoridad le pide hacer algo que no es de acuerdo a la voluntad de Dios, si este creyente decide estar sujeto a Dios y a la autoridad, entonces por causa de esa sujeción no hará caso a lo que le están mandando a hacer.

Pero ojo la sujeción no se puede perder, eso quiere decir que deberá seguir viendo a su autoridad con respeto, pero las órdenes que emanan de esta autoridad, si no son correctas no deberán ser obedecidas, pues sí son obedecías entonces se pierde la sujeción a Dios, se cae en la sujeción a Satanás y lo que se haga por supuesto que no traerá bendición, así se lo haya ordenado su autoridad.

Ojo con esto: Hay hombres que están luchando y haciendo las cosas de la mejor manera delante de Dios, pero no están disfrutando de la vida cristiana porque no están sujetos a Dios.

Igualmente hay mujeres que están luchando con su obediencia y con su responsabilidad para llegar a ser mujeres virtuosas, pero no están disfrutando de la vida cristiana porque no están sujetas a Dios.

Hay hijos que también están luchando para hacer los mejores hijos pero no están disfrutando de la vida cristiana porque no están sujetos a Dios.

Y una señal clara de la falta de sujeción a Dios son las quejas. No es posible estar sujeto a Dios cuando hay quejas por las situaciones que vivimos, cuando hay quejas es porque volvimos a sujetarnos a Satanás. 

Tampoco es posible estar sujeto a Dios cuando hay desobediencia a órdenes que sí son de Dios, cuando hay desobediencia a órdenes de Dios es por causa de la sujeción a Satanás. 

Y por supuesto no puede haber bendición cuando no estamos sujetos a Dios, porque la falta de confianza que hace que no nos sujetemos, produce altivez, embrutecimiento, amor al mundo, rebeldía, auto justificación. Y esas actitudes son opuestas a todo lo que Dios quiere formar en nuestro corazón.

Pero también he visto hombres y mujeres que sin importar lo difícil de su situación, cuando se sujetan a Dios aceptando su soberanía y decidiendo hacer su voluntad porque confían en él, con sólo tener esa actitud comienzan a disfrutar de paz y tranquilidad… Y por supuesto con el tiempo Dios seguirá formando sus vidas haciéndolos hombres varones de verdad y mujeres virtuosas delante de Dios.

Quiero terminar insistiendo en que Dios al otorgarnos el nuevo nacimiento nos ha dado la oportunidad de estar sujetos a él y no a Satanás, y por eso la escritura dice:

Gálatas 5:1  Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

La próxima semana vamos a profundizar más acerca de la sujeción …

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