LA IMPORTANCIA DE LA OBEDIENCIA 2

LA IMPORTANCIA DE LA OBEDIENCIA 2

I. INTRODUCCIÓN
No hay duda que las cosas que se ven son de mucha importancia para los hombres. Cierta publicidad decía; ”Una imagen vale más que 1.000 palabras” y no hay duda que hay muchas cosas en la vida que dependen en un gran porcentaje de cómo se ven.
Porque ejemplo; la imagen que las personas tienen, su peso, su talla, su altura, su rostro, la forma como se visten, la forma como se mueven, ágiles o lentos, la forma como hablan, todos son factores que determinan las relaciones personales, el trabajo o los negocios.
Y son determinantes, aunque el hombre le haya dado a las cosas que se ven valores subjetivos, es decir valores que cambian según el observador. Por ejemplo; para algunos las rubias por ser rubias ya son más hermosas que las morenas, pero en otros lugares donde todas son rubias, las morenas entonces son más hermosas que las rubias…
Lo mismo pasa con los autos, no es lo mismo una carretilla que un super automóvil… Y qué decir del dinero, por supuesto no es lo mismo tener $1.000 que tener 100,000 millones de pesos.
Pero esos valores también tienen relación con los resultados que producen… A una mujer espectacularmente hermosa le queda más fácil atraer a los hombres que a una con una belleza diferente… También se dice que la plata llama plata, pero cuando no hay ni un peso que difícil es comenzar a conseguir dinero.
En fin; el mundo gira en torno de las cosas que se ven y de los resultados, sin embargo para nosotros los hijos de Dios, el apóstol Pablo nos dice algo que es opuesto a estos parámetros del mundo, qué tenemos que tener muy en cuenta cuando evaluamos nuestra vida. Él escribió:
2 Corintios 4:18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

En primer lugar dice que las cosas eternas son más valiosas que las efímeras, y en eso no hay discusión, pues entre menos dura algo normalmente se supone que su valor es inferior, que el de aquellas cosas que duran mucho…. De hecho cuando los hombres compran algo muy valioso, lo que normalmente hacen es asegurarlo, porque no consideran sensato invertir una gran cantidad de dinero en algo que puedan perder o que dure muy poco. (Mi ventilador)
Y ojo; el apóstol no esta hablando solo de durar mucho, sino de cosas eternas… Lo cual hace que sea imposible calcular su verdadero valor. Y por esta razón es que él dice lo siguiente unos versos atrás:
2 Corintios 4:16 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Haciendo la evaluación el ve que a través de diferentes circunstancias, algunas de ellas es muy difíciles, cada día se hace más viejo, cada día se desgasta más, cada vez es más débil, también cada día tenía menos dinero, y seguramente menos amigos de influencia… Sin embargo perder todo esto no lo consideraba una razón para desistir de la forma en que estaba viviendo, haciendo la voluntad de Dios, porque había algo que estaba sucediendo en su interior, y es que se estaba enriqueciendo en algo que el llama; un excelente y eterno peso de gloria.
Y por su puesto es mucho más sensato cultivar un peso de gloria que nos beneficiara toda la eternidad, a dejar de obtener ese eterno peso de gloria por estar cuidando el cuerpo, o una serie de elementos materiales que son efímeros.
Por eso la pregunta importante para nosotros es: ¿Qué estamos cultivando o cuidando con nuestra forma de vida… Cosas eternas o cosas efímeras?
Esto es igual a preguntar: ¿Se está renovando nuestro hombre interior cada día? ¿Cada día somos más sabios, cada día confiamos más en Dios, cada día desarrollamos más los talentos que Dios nos ha dado, cada día experimentamos más y más el gozo y esa paz sobrenatural?
La siguiente pregunta es: ¿Cómo conseguir ese eterno peso de gloria? La respuesta es que eso tiene relación con algo que el mundo tampoco entiende, porque están acostumbrados a darle mucho más valor a las cosas que se ven que a las que no se ven.
En el mundo lo importante son los resultados. ¿Llegó o no llegó? ¿Obtuvo dinero o no lo obtuvo? ¿Gano la carrera o no la ganó?
Pero leimos que Dios a través de su palabra dice que para nosotros debe ser mucho más importante que los resultados que se ven, lo que no se ve.
Ese fue uno de los continuos errores del pueblo de Israel, que andaba pendiente de lo que se veía pero ignoraba lo que no se veía qué, es más valioso.
Esta mala visión de la vida les llevo aun a pensar que ellos eran un pueblo muy obediente a las leyes de Dios, y que por supuesto estaban esperando su gloriosa venida. Pero estaban tan lejos de lo verdaderamente importante, que no fueron capaces de reconocer a su Señor, aunque se les paro enfrente de sus narices.
Ante esta gran ceguera espiritual, el Señor Jesús en más de una ocasión dijo cosas para hacerlos entrar en razón… Aunque creo que no funcionó adecuadamente, como por ejemplo:
Mateo 5:21–22 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio….

Mateo 5:27–28 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Para estos religiosos y para el mundo lo importante es que no lo mató, o que no adulteró. Pero para Dios es tan importante lo que no se ve, que lo que estamos sintiendo o deseando, es suficiente para hacernos culpables de pecado.
Lo mismo sucede en este tiempo, hay cristianos; auténticos o no Dios lo sabe, que tienen un comportamiento muy correcto de acuerdo a todo lo que se ve, pero en su corazón el asunto está muy mal, pues su vida todavía depende de las cosas que se ven, y eso los lleva a tener malas actitudes ante ciertas situaciones y ante ciertas personas. Y reaccionan de esta mala manera porque no están poniendo cuidado, ni están pudiendo descansar en las cosas que no se ven.
Esta fue en cierto modo parte de la vida del apóstol Pablo, pero llegó el momento en que entendió que aunque tenía muchas cosas que mostrar, mas que los demás, y aunque nadie lo podía acusar de haber infringido la ley de Dios… El sabia que la realidad interior era muy diferente. Por eso escribe:
Filipenses 3:4–6 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.

Todas estas cosas que el menciona, son cosas que se ven y que eran tenidas por supremamente importantes para ser un hombre de Dios… Pero el entiende que todas estas cosas son externas y no revelan la realidad interior, y por eso renuncia a usar estas cosas como un medio para agradar a Dios, pues el sabe, que aunque nadie se dé cuenta, el es un hombre pecador.
Quiero insistir en esto: El apóstol Pablo era un hombre obediente a la ley de Dios, pero cuando se encuentra con Cristo descubre que algo por dentro estaba muy mal, que era un miserable pecador, tanto que dice, respecto de su encuentro con el Señor:
1 Corintios 15:8–9 y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

LA IMPORTANCIA DE LA OBEDIENCIA
Por supuesto no quiere decir esto que la obediencia no es importante, más aún en el estudio anterior hablando acerca de la importancia de la autoridad, vimos como la obediencia es la herramienta usada para traer salvación, y que la obediencia por fe es prácticamente la única forma de aprovechar esa salvación. El texto dice:
Hebreos 5:8–9 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

Y basado en éste y otros textos podemos decir que si no hay obediencia entonces allí no hay salvación.
Pero el asunto puede resultar tan engañoso, que por eso el Señor Jesús nos hace una importantísima aclaración respecto de la obediencia.
Esta aclaración tiene que ver con que; hay una enorme diferencia entre obedecer a Dios, y hacer todas aquellas cosas que nosotros creemos que son buenas porque las hacemos para Dios.
Me explico. El Señor Jesús enseñó:
Mateo 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Hasta aquí el asunto parece ser bastante claro, por mas que le digamos al Señor, Señor, si no le hacemos caso allí no hay nada. Pero va mucho más allá, pues continúa diciendo:
Mateo 7:22–23 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Y a muchos esto puede confundir, pues nombra acciones muy importantes que los cristianos debemos hacer porque son buenas cosas. Sin embargo él menciona estás ”buenas acciones” como actos de maldad, y la única explicación al porqué Jesús definió estas acciones como actos de maldad, es que estás ”buenas acciones” no fueron hechas en obediencia.
Esto es importantísimo tenerlo claro, esto es lo que hace la enorme diferencia entre lo que la escritura llama las obras muertas y la verdadera obediencia a Dios. Y es supremamente importante porque cosas que son buenas cuando se hacen en obediencia a Dios, se convierten en actos de maldad a los ojos de Dios cuándo no se hacen en obediencia.
Quiero insistir en la importancia de esto, pues hace que aquello que consideramos bueno, que puede beneficiar a la gente, nos convierta a nosotros en hacedores de maldad.
Siendo esto así, también es importantísimo que podamos tener claridad respecto de todo lo que hagamos, es decir; si lo estamos haciendo porque nos parece bueno, porque nos parece que beneficia a la gente, o porque estamos obedeciendo al Señor.
Para esto, para ser conscientes de si nuestras buenas acciones son en realidad actos de obediencia o actos de maldad, primero hay que tener claro el principio de la autoridad.
Es decir debemos tener claro como es que Dios nos comunica su voluntad, pues solo teniendo esto claro, podemos ser conscientes de nuestra obediencia o de nuestra rebeldía.
Vimos en el estudio anterior, que Dios nos habla través de; la conciencia, la palabra, el Espíritu Santo y las autoridades que ha colocado sobre nosotros.
El problema es que en este proceso podemos equivocarnos al estar mirando lo que se ve, y estar ignorando lo que no se ve. Y por eso Dios en su palabra nos dice:
Romanos 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Todos vemos con facilidad a nuestras autoridades, pero sólo la parte física; el padre, la madre, los hermanos mayores, las autoridades religiosas, los apóstoles, pastores, profetas, maestros, etc… Pero podemos fallar al no ver a Dios, al todopoderoso, qué es quien las ha establecido.
Y cuando sólo vemos lo que se ve, y no al Dios todopoderoso que estableció estas autoridades, entonces nos va a ser muy difícil hacer la voluntad de Dios. Un caso opuesto a esto lo vemos en la vida de Moisés, en un texto que me gusta mucho que dice así:
Hebreos 11:27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

Moisés no miro al Faraón. Si solo hubiese colocado su mirada en él tendría pánico de salir de Egipto… Pero por qué miro al invisible, tuvo la fortaleza de hacer la voluntad de Dios aún en contra de circunstancias muy difíciles.
Pensemos en cuantas ocasiones perdemos la paz, la tranquilidad, cuántas veces nos asustamos o deprimimos, llegando a pensar que no valemos nada, lo que nos lleva a no hacer lo que debemos por estar viendo lo que se ve, por estar viendo las personas que nos critican, nos atacan, nos juzgan mal, y dejamos que eso que vemos arruine nuestra vida espiritual, por no estar viendo al Dios todopoderoso que nos respalda.
A cual invisible miró Moises? Pues al mismo invisible al que el apóstol Pablo da gloria:
1 Timoteo 1:17 Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

¿Y cual fue la desgracia del pueblo Egipcio? La escritura nos cuenta:
Hebreos 11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

De forma mas detallada podemos leer:
Éxodo 14:22–26 Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. 23Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo. 24Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, 25y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios. 26Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

Y así fue. Trate de imaginarse la situación… Dios estropeando el campamento y los carros… Y ellos no viendo nada.. ¿Cómo se defendían, a quien atacaban, para donde corrían o a quien pedían ayuda?
Que es lo mismo qué podemos preguntarnos: ¿Cómo nos defendemos cuando Dios decida disciplinar nuestra vida por nuestra rebeldía, por nuestro pecado?
Es decir; él puede usar lo que se ve para disciplinar nuestra vida, pero perdemos el tiempo luchando contra lo que se ve, en lugar de arreglar cuentas con el que no se ve.
Y el mismo principio se aplica para nuestras batallas espirituales, donde tenemos que ver lo que no se ve, en lugar de andar luchando contra las persones que se ven. Dice así:
Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

En el caso de Moisés, por qué veía al invisible llevó al pueblo a meterse en esta locura, dos paredes de agua sostenidas por la nada… Los egipcios se metieron porque pensaron que si los hebreos pasaban ellos también, es decir ellos se metieron porque estaban viendo lo que sucedía, pero estaban ignorando por completo al invisible.
¿Cómo estamos viviendo nuestra vida, viendo al invisible o solo viendo lo que se ve? La diferencia puede ser la vida o la muerte, no sólo espiritual, también física.
¿Estamos viendo no sólo en las autoridades, sino en las situaciones que Dios coloca frente a nosotros, la presencia de Dios?
En el padre, la madre, los hermanos mayores, las autoridades religiosas, los apóstoles, pastores, profetas, maestros, etc… ¿Vemos de manara continua la mano de Dios actuando a través de ellos para bendecir nuestra vida?
Y no me refiero a que todas las autoridades conozcan al Señor o sean muy espirituales y sabias en sus decisiones… Sino a que absolutamente todas, son instrumentos usados por Dios para relacionarse con cada uno de nosotros, para tratar nuestra vida y bendecirnos. Por eso es que continúa diciendo:
Romanos 13:2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Oponerse a la autoridad por no reconocer la presencia de Dios en ellas, trae perjuicio, trae condenación para nuestra vida… Es decir nos hace vivir como incrédulos haciéndonos perder las bendiciones que Dios tiene para nosotros, y posiblemente ganándonos disciplinas que hubiéramos podido evitar.

DIOS DANDO AUTORIDAD A LAS AUTORIDADES
La importancia de reconocer la importancia de las autoridades que Dios ha colocado sobre nosotros, la podemos ver, al ver la historia del plan de salvación para el hombre, pues allí es muy claro como Dios a través de manifestaciones milagrosas dio autoridad a esas personas que había delegado como autoridad.
El estudio pasado vimos como Dios usó a Abraham o a Moises para comunicar las cosas que debían ser hechas, y los hombres que no aceptaron la autoridad de Dios en ellos, murieron.
Pero no sólo Dios castigó a aquellos que no obedecieron, sino que Dios de forma milagrosa respaldó la autoridad de aquellos hombres que escogió. Por ejemplo:
Abraham en su inmadurez espiritual, entrego a su mujer por miedo del rey de Gerar. Podemos decir que fallo en su confianza en Dios, por ver lo que se ve e ignorar lo que no se ve. Sin embargo por ser su profeta, por ser su siervo, y por el plan que tenía con él, Dios lo respaldo:
Génesis 20:3, 7 Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido… 7Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos.

EL RESPALDO A SUS AUTORIDADES BAJO EL VIEJO PACTO
Luego bajo el viejo pacto del asunto se volvió más serio, por ejemplo en el caso de Moises quien tomo una decisión que a sus hermanos mayores no les gusto… Y murmuraron contra el, pensando que si el había tomado una mala decisión…Entonces ellos como autoridad lo podrían hacer mejor.
Es decir a pesar de todos los milagros hechos por mano de Moises, dejaron de ver al invisible y comenzaron a ver solo al hombre… Y se creyeron con mas autoridad pensando que tenían más capacidad, ignorando que no se trata de capacidad, sino de elección. Por eso Dios tomo acción y les dijo:
Números 12:8–10 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? 9Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. 10Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve;

La rebeldía fue castigada con lepra… La pregunta es: ¿Nos pasa lo mismo? Pensamos que es cuestión de capacidad no de elección… O ¿Pensamos que somos mejores que el marido, que los padres, que los jefes, y eso nos da derecho a menospreciar las órdenes de estas autoridades?
Hay otros hechos todavía más milagrosos que pueden parecer aún injustos, de cómo Dios respaldo a sus autoridades. Por ejemplo el Rey Ocozías cayó por la ventana, se enfermó y mandó mensajeros a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón.
Este rey ignoró a Elías el profeta de Dios, que es igual a decir que ignoró al Dios todopoderoso, por lo cual profeta le mandó un mensaje diciendo:
2 Reyes 1:3–4 No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? 4Por tanto, así ha dicho Jehová: Del lecho en que estás no te levantarás, sino que ciertamente morirás. Y Elías se fue.

El rey oyendo el mensaje del profeta, e identificando que era Elías lo mandó a buscar con un capitán y 50 soldados, y nos cuenta la escritura:
2 Reyes 1:9–10 Luego envió a él un capitán de cincuenta con sus cincuenta, el cual subió a donde él estaba; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte. Y el capitán le dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho que desciendas. 10Y Elías respondió y dijo al capitán de cincuenta: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió a él y a sus cincuenta.

Nuevamente, traten de imaginarse la escena; cincuenta y un hombres fuertemente armados frente al varón de Dios…
¿Qué diría un observador normal que no ve al invisible? Pues: “Pobre profeta como se le ocurrió pronosticar la muerte del rey, ahí le tocó pagar”.
Sin embargo el resultado fue que estos hombres fuertemente armados fueron destruidos con fuego que descendió del cielo… ¿Porqué?
La pregunta es: ¿Quién creía este rey que era él, que podía ordenar al varón de Dios que viniera su presencia? Cuando lo correcto es que los que querían consultar a Dios debían buscar al varón de Dios y además llevar una ofrenda.
Y el pobre capitán y sus 50 soldados por ignorantes, por no ver al invisible, y ver a un rey poderoso entre los hombres, que los manda a traer a un hombre solo y desarmado… Pues todos fueron muertos por su ceguera espiritual que los llevó a actuar con imprudencia.
Y ojo, antes de consumirlos el profeta le dijo: ”Si yo soy varón de Dios” algo así como que ustedes como que no tienen ni idea con quien están hablando, pero si yo soy quien ustedes dicen que soy, mueran por su irrespeto.
Pero aquí no para el asunto, el rey insiste y manda a otro capitán con 50:
2 Reyes 1:11 Volvió el rey a enviar a él otro capitán de cincuenta con sus cincuenta; y le habló y dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho así: Desciende pronto.

Yo imagino que ni el rey ni mucho menos este nuevo capitán con sus 50 hombres sabían con claridad que es lo que había ocurrido con el grupo anterior, o a lo mejor algo oyeron pero no creyeron, tal vez les sonó fantástico e increíble…
Y me imagino todo eso, porque si este hombre supiera con certeza lo que había pasado; ¿Como se le ocurría hablarle al varón de Dios de esa manera? ”Desciende pronto” Más irrespetuoso que el anterior!!! Que Burro. Y :¿Que paso?
2 Reyes 1:12 Y le respondió Elías y dijo: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, y lo consumió a él y a sus cincuenta.

Nuevamente: ¿Si yo soy varón de Dios? La historia continúa:
2 Reyes 1:13–14 Volvió a enviar al tercer capitán de cincuenta con sus cincuenta; y subiendo aquel tercer capitán de cincuenta, se puso de rodillas delante de Elías y le rogó, diciendo: Varón de Dios, te ruego que sea de valor delante de tus ojos mi vida, y la vida de estos tus cincuenta siervos. 14He aquí ha descendido fuego del cielo, y ha consumido a los dos primeros capitanes de cincuenta con sus cincuenta; sea estimada ahora mi vida delante de tus ojos.

Este capitán consideró que el solo hecho de presentarse frente al varón de Dios era una osadía que podía traer castigo, y por lo tanto lejos de dar cualquier tipo de orden sólo implora misericordia.
Por causa de esta actitud, logran salvar sus vidas, y el Señor le dice a Elias que descienda, y al estar frente al rey volvió a decirle:
2 Reyes 1:16–17 Y le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto enviaste mensajeros a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón, ¿no hay Dios en Israel para consultar en su palabra? No te levantarás, por tanto, del lecho en que estás, sino que de cierto morirás. 17Y murió conforme a la palabra de Jehová,

Al ver este respaldo de Dios a sus autoridades, la pregunta podría ser: Qué tal que alguna de ustedes mujeres fuera la esposa, o los hijos de alguno de estos hombres de Dios… ¿Cómo lo tratarían? ¿Cómo lo recibirían en casa después de saber que por haberlo irrespetado 100 hombres fueron consumidos con fuego del cielo?
¿Será que usted lo recibiría molesta; diciéndole que porque se demoro tanto, o porque no llego a tiempo para comer o lavar la loza, o cuidar a los niños, o cortar el césped o qué pasó con la plata para el mercado?
Será que usted sería capaz de decirle; hola mijo usted si es bien lento va tocar ponerle un motorcito…
Y si usted como hijo le preguntara a su padre: ¿Papá porque oraste para matar esos 100 hombres? Y su padre le dijera que fue porque no respetaron la autoridad que Dios le ha dado… ¿Será que usted como hijo sería tan burro de irrespetarlo?
El Señor Jesús nos confirma lo que debía suceder con cualquier hijo que hablara mal de sus padres, es decir que mal dijera de ellos, y no era necesario que su padre fuera un profeta, con sólo ser su padre debía ser respetado y respetada:
Mateo 15:4 Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.

Cuando enseño estas cosas algunos piensan que estoy enseñando algo peligroso, que está dando autoridad a unos padres o esposos bien burros que van abusar de esta autoridad.
Pues bien, si el padre o la madre escuchando esto piensa abusar de esa autoridad pues más le vale que mire al invisible para que teniendo temor de Dios haga lo correcto.
Pero también hay que tener en cuenta que bajo el viejo pacto Dios respaldó su autoridades cuando estaban haciendo lo correcto, pero cuando no hacía lo correcto no siempre recibían este respaldo de parte de Dios.
Y no recibir su respaldo en esa época quería decir que Dios podía aún eliminar a esas autoridades.
Por ejemplo en el caso de Moisés sólo mencioné la acción de la lepra cuando sus hermanos se revelaron contra el, pero hay otras muchas historias del respaldo de Dios como por ejemplo la siguiente:
Números 16:28–32 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. 29Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. 30Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. 31Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. 32Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.

En este caso la rebelión fue colectiva, unas familias se revelaron contra Moisés y ese fue el resultado. Más aún si usted revisa las razones por las cuales ellos decían estar molestos, tenían razón en todo lo que decían, pero eso no nos libro de su mala actitud ni de la muerte.
Sin embargo este Moisés protegido y respaldado por Dios de forma milagrosa, en cierta ocasión no representó bien a Dios, Y Dios le dijo:
Deuteronomio 32:51–52 por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. 52Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.

El pecado de este hombre fue que Dios ante las peticiones rebeldes del pueblo tuvo misericordia y mando darles agua, pero Moisés fue y los insultó.
Y parecería muy justo que se molestara por la rebeldía de ellos, pero eso no era lo que Dios le había pedido que hiciera en este momento, por eso a pesar de llevar 40 años guiando al pueblo, no lo dejo entrar la tierra prometida.
La escritura nos cuenta cuando llegaron a la tierra prometida Dios le dijo a Moisés que subiera al monte, mirara la tierra prometida y se muriera. Y así sucedió.
Más adelante tenemos la historia de otro hombre, un profeta usado y respaldado por Dios durante cuarenta años, llamado Eli, que no educó adecuadamente a sus hijos…. Entonces Dios dijo:
1 Samuel 3:12–14 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. 14Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.

Y ciertamente más adelante viene una guerra, y en ese mismo día mueren los hijos, y al recibir la noticia el padre se va para atrás y se muere desnucado.
Espero que sea bien claro, bajo el VIEJO PACTO Dios respaldaba a sus profetas aún matando a todos aquellos que se opusieran contra ellos teniendo o no razón, pero cuando ellos, cuando los profetas o reyes no ejercían bien su función, terminaba siendo eliminados por Dios.
Escuche bien lo que estoy diciendo; les he mostrado como bajo el viejo pacto Dios respaldaba sus autoridades de esta manera. PERO BAJO EL NUEVO PACTO EL ASUNTO ES DIFERENTE.
Lo diferente no tiene relación con que no sea grave ir contra la autoridad que Dios a delegado, pues ya leímos:
Romanos 13:1–2 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos

Lo diferente tiene que ver con la forma en que Dios respalda ahora a sus autoridades…. Continuamos la próxima semana, pero lo mas importante de todo esto de las autoridades, es que quien no las tiene en cuenta esta menospreciando la voz de Dios, y no hay duda que no puede haber pecado mas ofensivo y mas perjudicial para el hombre que no escuchar a Dios…

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