I. INTRODUCCIÓN
Romanos 2:14–16 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, 16en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.
Seremos juzgados por nuestras conciencias pero conforme al evangelio, es decir se nos preguntará por qué no actuamos como debe actuar un cristiano. La verdad no sé si la principal pregunta que se le haría a todas las personas, es porque no aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador, habiendo tantas evidencias, tantos testimonios y habiéndosele insistido tantas veces…
Pero mientras llega ese momento hay una pregunta importante que es la siguiente: ¿Qué pasa cuando actuamos de acuerdo a nuestra conciencia pero estamos equivocados, o qué pasa cuando actuamos de acuerdo a nuestra conciencia producto de haber sido engañados…
Por un lado sabemos que Dios pide que hagamos caso a nuestra conciencia, pero ya sea por ignorancia o por haber sido engañados el resultado de actuar conforme a nuestra conciencia, es no hacer las cosas como Dios realmente quiere que se hagan, y entonces la pregunta es: ¿Como juzgará Dios esas acciones?
En la escritura encontramos una historia que nos da la respuesta. Se trata de Abimelec, quien era un rey al cual llegó Abraham a vivir en sus dominios… Y como su esposa Sara era una mujer muy hermosa, pues el rey como decimos le echó el ojo y la tomo para si. La escritura nos cuenta cómo se desarrolló esta situación:
Génesis 20:2–3 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara. 3Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.
¿Cómo reaccionaríamos nosotros si en sueños Dios nos dijera que la decisión que tomamos, si no la echamos para atrás nos va a quitar la vida, cuándo a nuestro parecer con toda integridad hicimos lo correcto?
Pienso que nosotros, tanto como Abimelec terminaríamos pensando que es muy injusto lo que nos está sucediendo, pues la decisión que tomó este hombre fue equivocada, pero por culpa del creyente Abraham que lo engañó. Y por eso este hombre argumenta…
Génesis 20:4–5 Pero como Abimelec no se había llegado a ella, le respondió: «Señor, ¿matarás también al inocente? ¿No me dijo él: “Mi hermana es”, y ella también dijo: “Es mi hermano”? Con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto».
Es claro que no hubo ninguna mala intención sino que actuó con integridad de acuerdo a su conciencia…
Si hubiese habido maldad o mala intención seguramente este hombre hubiera muerto, pero como actuó de acuerdo a su conciencia, Dios lo estuvo protegiendo de hacer algo mas grave, pues a través de Abraham, Sara y su descendencia Dios tenía el propósito de traer al Salvador del mundo, y por supuesto Dios tenía que corregir esa situación para continuar con su plan de salvación, y entonces le dijo:
Génesis 20:6–7 Le dijo Dios en sueños: «Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto. Y también yo te detuve de pecar contra mí; por eso no permití que la tocaras. Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido, porque es profeta y orará por ti para que vivas. Pero si no la devuelves, debes saber que de cierto morirás tú, y todos los tuyos».
Dios perdona su pecado de ignorancia, pero habiéndole informado de su error, Dios espera que corrija su proceder, y si no lo hacia la muerte caería sobre él y toda descendencia.
¿Por qué tan serio el asunto? Porque una cosa es pecar por ignorancia y otra con premeditación.
Pero también encontramos en la escritura un caso opuesto con un hombre del mismo nombre, es decir también llamado Abimelec.
Lo que pasó fue que al morir el rey Jerobaal, que había sido un buen rey, ciertos familiares queriendo colocar a Abimelec, quien no tenía derecho al trono, convencieron a ciertas familias de asesinar a todos los descendientes del rey, y colocar al que ellos querían… Eso hicieron. Asesinaron a sus 70 hijos y colocaron como rey a Abimelec.
Pero uno de los hijos de Jerobaal llamado Jotan sobrevivió, y confronto a estas familias haciéndoles la siguiente pregunta:
Jueces 9:16 Ahora, bien: ¿Habéis procedido con verdad y con integridad al hacer rey a Abimelec? ¿Habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, le habéis pagado conforme a la obra de sus manos?
Y lo que este hombre pretende es que ellos revisen si a conciencia hicieron las cosas de manera correcta, o si en su actuación hubo deshonestidad, injusticia o perversión.
Aunque les pide que revisen si hicieron lo correcto, no hay duda que Jotan estaba convencido de la perversión de estos hombres, pero aun así lo que hace es entregar el asunto al Señor, para que El juzgue a estos hombres según sus conciencias.
En una situación como esta al ser preguntados los hombres, pueden mentir y decir lo que crean necesario para justificar sus acciones, pero como ya hemos visto nuestras conciencia son implacables con nosotros mismos, y aunque podamos echar cuentos a los demás y convencerlos, nuestra conciencia nos seguirá diciendo la verdad. Y por eso este hombre continúa diciendo:
Jueces 9:17–19 Mi padre peleó por vosotros y expuso su vida al peligro para libraros de manos de Madián, 18y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre y habéis matado a sus setenta hijos sobre una misma piedra, y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec, hijo de su criada, debido a que es vuestro hermano…
Expone toda la situación, pero termina diciéndoles que según su conciencia sean juzgados y reciban la bendición si hicieron bien, o la muerte si hicieron mal. Se los dice así:
Jueces 9:19–21 Si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec y él goce de vosotros. 20Y si no, fuego salga de Abimelec y consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo y consuma a Abimelec». 21Y escapó Jotam y huyó, y se fue a Beer, y allí se estuvo por miedo de Abimelec su hermano.
Otra buena lección que podemos sacar del pasaje, es que cuando nos enfrentemos a un mal juicio contra el cual no podemos hacer nada, por lo poderosas que son las personas que nos están juzgando, como en el caso de este hombre, lo más sabio dejar que el juicio quede en las manos de Dios.
Además no debemos perder de vista que por mala que sea la situación, por grandes que sean los ataques, de todos modos en el plan de Dios todo esto está programado para bendecirnos, por lo tanto debemos confiar en la bendición que Dios traerá a nuestra vida a través de este trato.
El resultado final de esta acción fue que después de tres años, Dios mando un mal espíritu que hizo que entre todos ellos se mataran no quedando ninguno. Lo cual confirma que cuando estos hombres hicieron lo que hicieron, sabían a conciencia que estaban haciendo mal, y fueron castigados por Dios con la muerte.
Hoy para nosotros siendo cristianos el asunto sigue siendo igual, Dios nos juzga de acuerdo a nuestra conciencia, por eso es supremamente importante mantener una buena conciencia.
Y una buena conciencia en un creyente, como ya he explicado varias veces, no es aquella que hace las cosas a la perfección como a Dios le gustaría, sino aquella que hace las cosas de la manera que considera correcta delante de Dios. Por esto el autor de la carta a los Hebreos escribe:
Hebreos 13:18 Orad por nosotros, pues confiamos en que tenemos buena conciencia, ya que deseamos conducirnos bien en todo.
Sin embargo es importantísimo añadir, que una buena conciencia en un auténtico cristiano debe tener dentro de sus objetivos renovarla, que es lo que Dios hace con Abimelec al darle la información correcta para que haga lo correcto, y es lo mismo que dice la escritura que Dios hará con nosotros:
Hebreos 9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
La obra de Cristo limpiara nuestras conciencias de obras muertas, que son todas aquellas cosas que hacemos pensando que son agradables a Dios, pero que no lo son.
II. RENOVANDO LA CONCIENCIA
Pero para que Dios pueda cumplir su propósito de renovar nuestras conciencias, no hay duda que el primer paso es la decisión de vivir con una conciencia limpia, es decir haciendo caso a lo que nuestra conciencia nos dice que debemos hacer.
Si no estamos viviendo con una conciencia limpia, si todavía hacemos cosas que sabemos que no están bien, ese tipo de comportamiento lo que hace es endurecer nuestra conciencia, lo cual dificulta el proceso de la renovación.
Y si para corregir ese mal comportamiento no es suficiente con que Dios a través de algo o alguien nos hable, entonces Dios tomara acción y nos disciplinará para llevarnos al arrepentimiento, y a cambiar nuestra manera de vivir, para así poder continuar con el proceso de renovación de nuestra conciencia. El Señor Jesús dijo:
Lucas 12:47 Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.
Este proceso de corregir lo que estamos haciendo mal puede demorar, pero es importante no perder de vista que la demora no es culpa de Dios, no es que a El le falte poder para cambiarnos, sino que es nuestro apego al pecado, nuestra incredulidad hacia lo que Dios dice, lo que hace que el proceso se demore o aún se detenga y eche para atrás.
Para que esto no ocurra la escritura nos advierte diciéndonos, que cada vez que actuemos en contra de nuestra conciencia, debemos pedir perdón…
1 Juan 1:9–10 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 10Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
Limpiarnos de toda maldad es en realidad el proceso de transformar nuestra conciencia para hacer la voluntad de Dios, por eso, si no pedimos perdón volvemos a lo mismo… A corromper y endurecer nuestra conciencia.
III. HAY CONCIENCIAS Y CONCIENCIAS…
A. UNA BUENA CONCIENCIA (SANA)
Hebreos 13:18 Orad por nosotros, pues confiamos en que tenemos buena conciencia, ya que deseamos conducirnos bien en todo.
Una buena conciencia es la que hace que los cristianos quieran hacer todas las cosas bien, y que cuando cometen algún pecado, al pecado lo llaman pecado, a lo correcto correcto, con una clara comprensión y un sentir claro de lo grave que es el pecado, y de lo benéfico que es dejarlo para hacer lo correcto.
El proceso de una buena conciencia puede comenzar con unos buenos padres, que educando bien a sus hijos imprimen en ellos una actitud de honestidad y rectitud, de querer hacer siempre las cosas bien. “deseamos conducirnos bien en todo”. Dice el apóstol.
Siendo así, es claro que una buena conciencia puede comenzar a formarse antes de ser cristianos, y esta es la que le permitirá aceptar el mensaje de salvación, y ya siendo cristiano continuará con este proceso de mejorar su conciencia. La escritura dice de nosotros los hijos de Dios:
Hebreos 5:14 ..El alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Entre más conocimiento tengamos de la palabra de Dios, entre más creamos en su palabra, más será transformada nuestra conciencia para actuar de acuerdo a la perfecta voluntad de Dios.
B. UNA CONCIENCIA DÉBIL
La conciencia débil es aquella que como su nombre lo dice es débil, y esto hace que cuando ve a otros cometer ciertos pecados, se justifica en el pecado de ellos para hacer lo mismo, o se desmotiva de vivir con rectitud delante de Dios.
Es como si pensara que si otros no son fieles a Dios, el no tiene razón para serlo, y piensa de esta manera porque su conciencia depende de lo que otros hacen, y no realmente de lo que Dios en su palabra nos enseña.
Una conciencia débil por ejemplo, es motivada a través de un mensaje a tener discípulos o un grupo de oración, y al enterarse que algunos que llevan tiempo en la iglesia no hacen nada por la obra de Dios, usan esto para justificarse perdiendo así la motivación de servir a Dios.
O puede también a través de un mensaje motivarse a dejar cierto pecado… Pero al enterarse que otros cristianos están enredados en lo mismo, entonces él desiste de hacerlo correcto.
Pero además de no considerar pecado algunas cosas que son pecado, el de la conciencia débil puede llegar a considerar pecado cosas que no son pecado, y lo hacen porque a ellos, esas cosas los llevaron a pecar. El apóstol Pablo escribió:
1 Corintios 8:7 Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.
El apóstol Pablo explica que los ídolos nada son, por lo tanto comer carne sacrificada a los ídolos no hace ni mal ni bien… Pero estos que estuvieron viviendo bajo esa idolatría, no han renovado su conciencia y creen que si algún cristiano come carne sacrificada a los ídolos, es porque allí hay alguna bendición y entonces se motivan a volver a su ritual idolatra.
Pero también ocurre, que a algunos en su vida pasada el trago les ocasionó muchos daños, y entonces si ven a un cristiano tomarse un trago, les parece que ese cristiano está cometiendo un pecado espantoso.
Estos no hay duda, necesitan que su conciencia sea renovada, pero mientras tanto el apóstol nos pide a nosotros que tengamos misericordia, con la ignorancia de aquellos que tienen conciencia débil, por eso escribió:
1 Corintios 8:10–12 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. 12De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.
Creo que muchos hemos sabido acerca de Iglesias cristianas evangélicas que enseñan que bailar es pecado, tomarse un trago, cortarse el cabello, usar pantalones, escuchar música que llaman del mundo… Para todos estos el apóstol Pablo escribió:
Colosenses 2:20–23 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22(en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.
Dónde es claro que si nos sometemos a todas estas limitaciones, a no ver televisión, no escuchar música del mundo, jamás tomarnos un trago… Eso no tiene ningún valor espiritual y la carne seguirá deseando esas mismas cosas.
C. UNA CONCIENCIA CAUTERIZADA…
1 Timoteo 4:1–2 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 2por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.
Una de las evidencias de una conciencia cauterizada es que son fanáticos de los rituales y de las prohibiciones que ellos se inventan, porque Dios no prohíbe lo que ellos prohíben. Y por eso también la escritura dice de ellos:
Tito 1:15–16 Todas las cosas son puras para los puros, pero para los corrompidos e incrédulos nada es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.
Una conciencia cauterizada es la que posee una persona que ademas de vivir sin fe, es engañadora, hipócrita y mentirosa. Y además como dice el pasaje, a pesar de lo abominables, corrompidos, rebeldes y reprobados en lo que hacen, dicen que conocen a Dios.
El asunto es que cuando vemos que una persona repite de manera insistente un pecado, y al pasar el tiempo no sale de el, es normal que comencemos a pensar que a lo mejor esta persona no es cristiana, no ha obtenido salvación, y si sigue así terminará en él infierno.
¿Por qué? Porque en el auténtico cristiano la obra de Cristo debe limpiar su conciencia y cambiar su comportamiento, qué es lo mismo que dice el pasaje que habla de los que se salvan:
Juan 3:21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
La decisión de aquel que se salva es acercarse a la luz… Y por supuesto esta luz representa el conocimiento de Dios, que va renovando nuestra manera de pensar y nuestra conciencia.
Siendo esto lo correcto, está mal cuando alguien dice haber nacido de nuevo y sigue pensando igual, pues seguirá con los mismos objetivos, los mismos valores, hasta los mismos métodos, y aunque no hay cambios se engaña pensando que es cristiano…
Varias veces he mencionado un método sencillo de evaluarnos, y es preguntándonos: ¿Qué es más importante para nosotros, alcanzar los objetivos planteados o hacer lo correcto así no logremos alcanzar esos objetivos?
Es decir: Acaso somos de aquellos que por alcanzar los objetivos somos capaces de infringir los principios de la palabra de Dios o ir en contra de nuestra conciencia?
¿Todavía mentimos para vivir como deseamos? ¿Todavía cometemos pecados sexuales por el deleite? ¿Todavía robamos para tener más dinero o no pagar lo que debemos?
El apóstol Pablo confrontaba a los cristianos preguntándoles:
Colosenses 3:1–3 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Si somos verdaderamente cristianos entonces nuestros objetivos han cambiado, y tenemos la mira en cosas muy diferentes de las que antes deseábamos… Y si esto no está pasando en la vida de alguien que dice que es cristiano, es evidente que no se está acercando a la luz.
Cuando tenemos claridad de cuál es la voluntad de Dios, lo cual nos permite tener claro en nuestra conciencia lo que es correcto o incorrecto… Lo que debemos hacer es:
1 Timoteo 3:9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.
Seguir viviendo como vimos que el patriarca Job lo hacía, vivir siendo fieles a la conciencia, aferrándonos a nuestra integridad. Y si caemos en pecado, llamamos pecado al pecado, pedimos perdón y continuamos con esa firme decisión de hacer caso, a esa conciencia transformada por el Espíritu Santo. Porque si no actuamos de acuerdo a nuestra conciencia la escritura dice:
1 Timoteo 1:19 manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,
Que vamos a tener serios problemas en nuestra vida cristiana. Pues no vamos a crecer en salvación.
Pero cuando ya estamos viviendo de acuerdo nuestra conciencia, o pidiendo perdón cuando no le hacemos caso, lo que sigue es que a través de la palabra de Dios, Dios nos hable de aquellas cosas en las que estamos equivocados, pero que pensamos que son correctas.
Pero para que eso ocurra como estamos viendo necesitamos mantener limpia la conciencia; es decir no estar yendo en contra de ella. Mantener limpia la conciencia es ser íntegro y según la escritura…
IV. NO HAY INTEGRIDAD EN NOSOTROS CUANDO…
A. Cuando pedimos a los demás que tengan una buena relación con Dios mientras nosotros no la tenemos.
Esto ocurre más en los padres cuanto ven que los hijos están andando por un mal camino, y la forma de tratar de remediarlo es mandarlos a la iglesia a que conozcan de Dios… Mientras que ellos, sus padres no quiere tener una buena relación con Dios.
Más de una vez hemos recibido padres, madres, familias, que traen al hijo para que Dios en la iglesia lo componga, pero ellos nada que ver. Y cuando los hemos confrontado diciéndoles que ellos deben venir primero, no aparece ninguno.
También ocurre con algunos maridos que mandan a sus esposas a las iglesias para que les enseñen sujeción, pero ellos no quieren sujetarse a Dios. Respecto de esto la escritura dice:
Romanos 2:21–23 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de robar, ¿robas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio? 23Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?
En otras palabras no mande a hacer a otros lo que usted en esa misma posición y condición no está dispuesto a hacer. Si usted pide a los demás que crean y obedezcan a Dios… ¿Por que usted no le cree y obedece?
Ahora, un disfraz de esta misma mala actitud, se evidencia cuando usted está corrigiendo a alguien, y esa persona en lugar de reconocer que está haciendo mal, rebusca algún pecado suyo para acusarlo y de esta manera quitarle autoridad…
Esto en otras palabras quiere decir que quien hace esto no le interesa corregir aquello que está mal y se disculpa en el pecado del otro.
B. Cuando los principios cambian de acuerdo a las circunstancias
Tampoco hay una limpia conciencia, cuando tenemos algo muy claro respecto de los principios, por ejemplo no mentir o ser honesto, pero en ciertas circunstancias evaluamos y por parecernos muy “costoso” hacer lo correcto, decidimos no cumplir con el principio.
Si al decir la verdad pierdes poco, dices la verdad. Pero sí al decirla pierdes una buena cantidad entonces decides sostener la mentira…¿Qué hace que cambies? El valor de lo que tú vas a perder o vas a dejar de ganar por decir la verdad.
Si al decir la verdad te dejan sin almuerzo, pues eres capaz de decir la verdad, pero si te dejan sin empleo en ese caso piensas que toca sostener la mentira.
Aveces cuando confronto a algunos de porque mintieron la respuesta es: “Tocaba, como iba yo a decir la verdad”
Esto es bastante común aún cuando se trata de los diezmos. Sacar el 10% de una pequeña cantidad pues es fácil hacerlo, pero si Dios te da una gran suma de dinero, si te da 20 millones, pensar en dar un diezmo de dos millones para algunos es muy doloroso, y entonces sólo dan 200 o 500 como mucho, o simplemente no dan nada para que ni siquiera se enteren que recibió ese dinero y no entrar en conflicto.
También ocurre que hay empleadores que han hecho un trato con algún vendedor por una comisión, y luego cuando el vendedor vende mucho, le bajan la comisión, por qué les parece que está ganando mucho… Si cualquier cosa de estas hacemos, entonces no estamos viviendo con integridad.
C. Cuando los principios son válidos para unos y para otros no
Tampoco hay integridad cuando los principios que deben ser iguales para todos, a unas personas se las aplicamos y a otras no.
Si el joven de 15 años se porta grosero con los padres es disciplinado pero si el niño de dos años se porta grosero con los padres no sé hace nada.(Cuando la realidad es que la rebeldía es rebeldía a cualquier edad)
Si el joven miente se le castiga pero si es la niña, la consentida de papá, entonces papá se hace el loco.
Si el papá es irresponsable la esposa le cae encima, pero si el hijo es irresponsable le dice que no le cuente a su papá.
Y este tipo de mal comportamiento tiene relación con el “soborno”, sólo que el soborno no siempre se logra con dinero, también con favores sexuales, también con ciertas preferencias o privilegios, y a veces las personas que reciben este tipo de privilegios, no aplican con estas personas los principios como la aplican con los que no les favorecen.
Como tú me das esto yo miro para otro lado mientras tú haces…
Otra manifestación disfrazada de este pecado, es cuando por ejemplo la visita invitada a almorzar riega el jugo sobre la mesa, y la actitud de los padres es “no te preocupes”. Pero si en un almuerzo normal el hijo riega el jugo, el si recibe tremenda vaciada…
¿Por qué se le soporta más al extraño que al de la familia? Porque seguramente del extraño algo espera recibir y por eso le soporta mas que a su propia familia lo cual está muy mal.
D. Cuando actuamos por comparación
Si fulano da yo doy… Si el va yo voy, si el cumple yo cumplo, si el tiene… etc. Entonces yo…. Etc.
A actuado usted por comparación algunas veces en su vida…Cuando actuamos por comparación no estamos siendo justos. Por que unos han recibido más y otros han recibido menos.
Por ejemplo: Teniendo gastos iguales, yo estoy dando diez talentos… Aunque tengo 100… El otro esta dando diez talentos pero tiene sólo 20… Pero yo insisto en que estamos dando Igual. ¿Será cierto?
Dentro de un verdadero concepto de justicia, no, no estamos actuando igual, cada uno está dando diferente no en cuanto a cantidad sino en cuanto a actitud de corazón. Respecto de esto el Señor Jesús enseñó:
Marcos 12:41–44 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. 42Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. 43Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; 44porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
Este principio se aplica a todo lo que hacemos en la vida, no solo al dinero. Cada uno ha recibido dones, talentos y oportunidades en la vida, y la verdad es difícil saber cuánto potencial hay en cada uno de nosotros, lo que sí es cierto, es que sin pensar en lo que otros dan, o en lo que otros hacen para el beneficio de los demás, cada uno debe aportar según lo que tiene.
2 Corintios 8:12 porque si primero está la voluntad dispuesta, será aceptado según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.
E. Cuando hay mal juicio.
Pero no sólo fallamos al ignorar que unos han recibido más y otros menos en la vida. El problema empeora por que hay una ley de la carne, de la naturaleza humana no regenerada, que dice que según nuestra conveniencia vamos a magnificar o minimizar las cualidades y/o defectos de los otros, o los míos, para al fin salir justificados.
Mateo 7:3–5 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
No hay integridad de nuestra vida cuando hacemos juicios injustos, el Señor Jesús bien claro dijo:
Juan 7:24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.
No hay integridad cuando con la primera impresión hacemos un juicio sobre esta persona, la escritura recomienda que antes de llegar a una conclusión hay que examinar detalladamente y concisamente toda la información para no hacer un juicio injusto.
Si no tenemos esa información debemos abstenernos de hacer juicios, porque hacerlos no sería actuar con integridad, ni a conciencia de estar haciendo las cosas bien. Además respecto de esto la escritura añade:
Santiago 2:13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio
Como quien dice, que no sólo hay que mirar de manera minuciosa toda la información antes de lanzar un juicio, sino que a esto hay que añadirle el que todos somos pecadores, y teniendo en cuenta esto debemos aprender a hacer juicios con misericordia… Pues si no lo hacemos Dios también nos tratará sin misericordia y ciertamente perderemos mucho mas.
Si usted ha sido perdonado por Dios porque crees que el perdón no alcanza para otro… Si le niegas a otro el perdón que tu haz recibido, acaso hay integridad en esa forma de actuar. Por supuesto que no. Esto tiene relación con el siguiente asunto….
F. Cuando no hacemos a los demás lo mismo que deseamos que ellos nos hagan.
Bajo el viejo pacto el Señor para enseñarles a actuar con integridad, les da una norma para que entendieran que no debían hacer a los demás lo que no les gustaría que les hicieran:
Éxodo 21:22–25 Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 23Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, 24ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Bajo el viejo pacto lo importante era que usted no le hicieran nada malo a los demás, porque le harían lo mismo a usted.
En la época actual muchas veces cuando alguien nos hace daño, cuando alguien nos estrella, cuando alguien nos rompe algo, la disculpa mas común es que; no puse cuidado.
Pero cuando el pueblo sabía que si por descuido le sacaba un ojo al vecino, venían y le sacaban su ojo, ciertamente ponían más cuidado.
Sin embargo esto podía llevar a mucha gente a vivir no haciéndole daño a los demás, pero tampoco ningún bien, por esto el Señor Jesús bajo el Nuevo Pacto lo enseña con una más alta exigencia:
Mateo 7:12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
Ya no se trata de no hacer daño a los demás, sino de vivir buscando beneficiarlos, sin perder de vista que el mayor beneficio es dejarse usar por Dios para llevarlos al conocimiento de Dios.
No hay integridad y además se corrompe la conciencia cuando…
G. La conciencia se corrompe cuando los objetivos son mediocres.
Y esto es mucho más común… Quiero ser santo pero no tanto, quiero ser honesto pero no tanto, quiero ser fiel pero no tanto, quiero ser generoso pero no tanto. No hay que exagerar. Sin embargo ya leímos que la escritura dice:
Mateo 5:46–48 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Cuando actuamos a medias tintas lo que prima no es hacer las cosas bien, si no nuestros propios intereses. Y eso más tiempo dará lugar a que la conciencia inevitablemente se corrompa.
Proverbios 24:10 Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida.
Entre más dejamos que la flojera no nos deje hacer las cosas bien, cada vez habrá menos fuerza y más pereza para hacer las cosas bien.
H. La conciencia se corrompe cuando vivimos guiados por sentimientos.
Los sentimientos son algo precioso que nos ha sido dados por Dios, son indispensables para asimilar los tratos de Dios, la alegría que produce hacer la voluntad de Dios aumenta nuestra fe, la tristeza producto de las tribulaciones también ayuda a corregir nuestro comportamiento.
Pero no importa lo fuertes que sean los sentimientos, ellos no nos fueron dados para dirigir nuestra vida, y es por eso que la conciencia se corrompe o es señal de corrupción, cuando guiamos nuestra vida por lo que sentimos, en lugar de hacerlo por lo que sabemos que es correcto.
Entonces le preguntan: ¿Y por qué no hiciste esto que era lo correcto? Y la respuesta es; porque no tenía ganas. O ¿Por qué hiciste esto que no era lo correcto? Y la respuesta es: Es que me dieron ganas. Frente a esto la escritura dice:
2 Timoteo 3:6–7 De ellos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas pasiones. Estas siempre están aprendiendo, pero nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad
Aclara que no pueden llegar al conocimiento de la verdad, por vivir de acuerdo a sus pasiones. Y si no pueden llegar al conocimiento de la verdad de entonces nunca podrán tener una conciencia conforme a los deseos de Dios.
Por eso la recomendación reiterada al creyente es:
Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría.
2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.
Cuántas madres pueden corromper su conciencia y malcriar a sus hijos, porque por obedecer a sus sentimientos no hacen lo correcto cuando es debido.
Cuantas madres han llegado a adorar a sus hijos aunque sus hijos sean unos criminales, a los cuales nunca corrigieron por vivir guiadas por sus sentimientos, y es tal la corrupción de su conciencia, que les duele lo que les pase a ellos, y no lo que ellos le hacen a los demás.
Cuántos hombres o mujeres producto de dar rienda suelta a sus pasiones terminan haciendo cosas que no son agradables delante de Dios.
I. La conciencia se corrompe con el orgullo y la altivez
Que asimismo son una señal clara de que la conciencia está corrompida.
Salmos 10:4 el malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Esto hará que de alguna manera nos consideremos más valiosos que los demás, y por supuesto más merecedores de ciertos privilegios que ellos. Con una actitud como esta, es fácil llegar a actuar para conseguir mi felicidad sin importar los deseos y derechos de otros.
J. El pecado en general corrompe la conciencia.
El cristiano que peca de manera repetida corrompe su conciencia. Y se puede medir el grado de corrupción, porque no sientes ningún dolor al desobedecer a Dios, pero si le duele obedecerle.
Si a nosotros nos duele hacer la voluntad de Dios, eso es señal de una conciencia corrompida que tiene que ser regenerada.
Le duele a usted decir la verdad, le duele ser fiel con el dinero, le duele ser fiel en su matrimonio, le duele ejercer autoridad, le duele sujetarse, le duele tener un grupo de oración, le duele sacar tiempo para los discípulos, le duele sacar tiempo para venir al iglesia..
Juan 3:19–20 Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.
¿Cómo se renueva la conciencia? La conciencia se renueva haciendo la voluntad de Dios.
