EL AMOR DE DIOS 6
I. INTRODUCCIÓN
No hay nada mas grande o espectacular que el amor de Dios, pero a pesar de ser perfecto, los hombres no lo pueden experimentar por causa del pecado en sus vidas.
Así de dañino es el pecado, es en realidad una barrera poderosa que impide que los hombres entiendan y experimenten el amor de Dios, porque la verdad es que los hombres están haciendo muchísimas cosas que son terriblemente malas a los ojos de Dios, pero piensan que son buenas, y cuando Dios quiere corregir esa mala manera de pensar, a los hombres les parece locura, de tal manera que muchos terminan pensando o que Dios es malo o que no existe.
Por eso para poder experimentar su amor, primero tenemos que ser reconciliados, lo cual necesariamente implica cambiar nuestra manera de pensar, pues la escritura nos muestra que ese es el problema básico. Dice así:
Colosenses 1:21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
Esa reconciliación y esa nueva manera de pensar es lo que nos va a permitir no sólo experimentar su amor sino poder servirle. Y por eso el llamado para nosotros los auténticos hijos de Dios es:
Romanos 6:19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
El pasaje no está hablando de ninguna persona en particular, no es que el apóstol conoció a un hombre con estas características de maldad, pues esta hablando de todos nosotros antes de conocer a Dios.
Y aunque parezca terrible, menciona que todos estábamos de dedicados o al servicio de la iniquidad, lo cual implicaba vivir haciendo cosas en contra de lo que es bueno o correcto, con tanta maldad se habla de qué vivíamos para servir a la inmundicia.
La pregunta es: ¿Cuántos de nosotros podemos decir con toda sinceridad que si sabíamos o sentíamos que estábamos viviendo para la iniquidad, cometiendo toda clase de inmundicias? Pienso qué muy pocos o ninguno.
Y como esa es la descripción que Dios hace en nuestra vida no podemos dudar de que sea verdad, y no poder ver las cosas desde el punto de vista de Dios, no sólo muestra nuestra maldad sino nuestra incapacidad de reconocerla, y esto nos lleva a pensar que no necesitamos ser salvados.
Sin embargo a pesar de no ser conscientes de la profundidad o grandeza de nuestro pecado, por pura gracia de Dios por medio de la fe, hemos sido salvados, y ahora tenemos como norma de vida servir a la justicia.
Pero para poder hacer esto es necesario que primero seamos sanados, o al menos que comencemos el proceso de sanidad. Pero para soportar ese proceso, porque a veces es complicado o doloroso, es que es necesario tener la certeza del amor de Dios, que es un amor muy diferente del amor del mundo que dañan la vida espiritual del hombre, pues el amor de Dios tiene como objetivo sanar el alma, para que podamos servir adecuadamente a la justicia.
Pero también ya hemos visto, que con este mismo amor con el que Dios nos ama, nosotros debemos amar a los demás… Su palabra dice, y creo que lo hemos leído cada semana:
1 Juan 4:7–8 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
Este amor con el que debemos amar a los demás incluye muchas cosas. Por ejemplo incluye dar la provisión necesaria, el amor fraternal necesario, la exhortación o motivación necesaria, pero también las correcciones o disciplinas necesarias, para hacer de todos nosotros personas adecuadas que pueden amar con el mismo amor con que hemos sido amados por Dios.
Porque también ya hemos visto; que amar como hemos sido amados por Dios, es la mayor manifestación de amor que podemos tener hacia los demás, tan importante es amar a los demás de la misma forma en que hemos sido amados, que Dios nos dejó esto dependiendo de nuestra decisión, sino que es un mandato de Dios para todos y cada uno de nosotros. El Señor Jesús lo dijo así:
Juan 15:12–13 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Y ojo, no es el viejo mandato de amar a los demás como a nosotros mismos… No, lo que Dios desea es que amemos a los demás como Jesús nos ha amado, y eso es bastante diferente al mandato del viejo pacto.
Y es por esta razón que podemos dividir la vida cristiana en dos grandes secciones que son inseparables: En primer lugar debemos conocer y experimentar el amor de Dios… Para en segundo lugar, poder manifestar ese amor de Dios a los demás.
En más de una ocasión le he dicho a la iglesia: ”Si usted quiere servir en la iglesia, busque un discípulo, abra un grupo de oración, invite a una persona a venir”
Ese es el mayor servicio y la más grande muestra de amor de Dios, que usted pueda hacer en la obra de Dios… Sacar tiempo para edificar la vida de un recién nacido en el Señor.
A veces las iglesias se meten en una serie de actividades vistosas y llamativas, pero no edifican adecuadamente a los miembros de su iglesia… A veces uno pregunta a los feligreses si conocen talo o cual asunto, y encuentra uno que no saben prácticamente nada. (Escasamente contestan; mi pastor dice)
Y entonces la pregunta es: ¿Cómo puede entender y experimentar una persona el amor de Dios, si no conoce a Dios a través de su palabra? La respuesta es; no puede. Y si la escritura dice:
1 Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Entonces: ¿Cómo puede amar a Dios alguien que no experimenta el amor de Dios? No puede. Como tampoco puede amar a los demás… No con el amor de Dios.
Ahora: Esta falta de amor a Dios y a los demás se puede medir de forma muy sencilla, si tenemos en cuenta la descripción del amor de Dios que hace la escritura. Dice así:
1 Juan 5:2–3 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 3Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos;
Cuando hay desobediencia a los mandamientos de Dios o a la voluntad de Dios, esa es una evidencia que muestra la falta de amor a Dios, al prójimo y a nosotros mismos.
¿POR QUÉ VIVIMOS SIN AMOR Y CAEMOS EN PECADO?
Y si el amor a Dios y al prójimo tiene íntima relación con guardar los mandamientos y vivir haciendo la voluntad de Dios, la pregunta que quiero que nos hagamos es: ¿Podemos los cristianos vivir todo el tiempo haciendo la voluntad de Dios?
Que es igual a preguntarnos: ¿Podemos los cristianos vivir amando a Dios y al prójimo de manera continua?
Que también es igual a preguntar: ¿Podemos los cristianos vivir sin cometer pecado de una forma consiente?
Antes de responder quiero que revisemos una de las principales diferencias entre el viejo y el Nuevo Pacto, la cual podemos ver en el siguiente pasaje:
Ezequiel 36:26–27 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
Gracias a haber depositado nuestra confianza en Jesús como Señor y Salvador, él a producido en nosotros el nuevo nacimiento, al hacerlo nos ha dado un corazón nuevo o sea sensible al amor de Dios, y a colocado dentro de nosotros su Espíritu.
Pero para responder la pregunta de si podemos vivir amando con el amor de Dios sin cometer pecado, la parte que quiero recalcar es la que dice: “ y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”
Según la palabra de Dios: ¿Quién es el encargado de que nosotros caminemos en la perfecta voluntad de Dios? La respuesta es: Dios es el encargado.
Tan cierta es esta interpretación de la promesa, qué en el libro de Hebreos encontramos que dice:
Hebreos 13:20–21 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, 21os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Nuevamente: ¿Quién es el encargado de que nosotros vivamos una vida cristiana sin pecado? La respuesta es: Dios es el encargado de que vivamos en su voluntad.
Ahora: Cuando Dios asegura que él se hará cargo de que nosotros caminemos en su voluntad, es porque Dios ha hecho en nuestra vida los cambios espirituales necesarios para que podamos obedecer…
Pero no sólo ha arreglado nuestro interior, también Dios en su soberanía asegura que controlará todas las cosas a nuestro alrededor, para que éstas no nos impidan hacer su voluntad. Es por eso que su palabra asegura:
1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
No importa el poco tiempo que lleve una persona en la vida cristiana, lo que Dios ha hecho, y la promesa de Dios de que no permitirá en ningún momento una tentación, que el cristiano no sea capaz de pasar victorioso, nos asegura la posibilidad de poder obedecerle en todo tiempo y circunstancia, que es igual a decir, a vivir amando a Dios y al prójimo.
Pregunto: Según este mismo pasaje: ¿Qué es lo que hace que los cristianos todavía caigamos en pecado en medio de situaciones que no deberían llevarnos a pecar?
Si Dios asegura que junto con la tentación dará la salida, es decir las herramientas necesarias para pasar victorioso, y nosotros caemos en pecado (por ejemplo el afán o la preocupación) es porque no nos estamos apropiando de la salida que Dios nos da, y por eso caemos en pecado.
Viene una situación económica difícil, usted se preocupa por sus finanzas, esa preocupación es pecado, y es el resultado de no confiar en la promesa de Dios qué dice, que si buscas el reino de Dios y su justicia él te dará lo necesario, aún en abundancia.
Pierde usted algo que considera valioso, usted se duele mucho por esta pérdida, pero el resultado de su dolor es que no cree que eso que perdió, el Señor dice que no es valioso… Y por eso al no creer lo que Dios dice, sufre.
Se enferma usted, le dan un diagnóstico de gravedad, usted se llena de angustia, ese miedo a la muerte es pecado, y es el resultado de no confiar en la promesa de resurrección y de una morada celestial…
La realidad es que cada vez que caemos en pecado, es en primer lugar porque tomamos la decisión de caer en el, y cuando no tomamos esa decisión pero caemos en pecado, es entonces por no confiar en alguna promesa que Dios nos ha dado, que han sido dadas precisamente para ser libres del pecado y cumplir así el plan de Dios con nosotros.
LA NECESIDAD DE ACERCARNOS A DIOS
¿Qué hay que hacer cuando caemos en pecado por no aprovechar el recurso que Dios nos ha dado…
Algunos equivocadamente piensan que para no caer en pecado hay que esforzarse más, hay que ser más diligentes, hay que poner más cuidado, o hay que alejarse de este mundo tan perverso que los obliga a pecar… Algunos hasta han llegado a creer que es necesario pactar con Dios cierta cantidad de dinero, para que los libre del pecado…
Pero el esfuerzo en la carne no sirve para nada, porque a lo mucho lo que logrará es aguantarse la rabia o la tristeza o los deseos de hacer algo en contra de Dios……. Hasta que llega un día y se revienta.
La solución para cuando caemos en pecado según escritura es:
Hebreos 4:15-16 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Ante la necedad de seguir pecando, o ante la incredulidad acerca de las promesas de Dios que nos dan victoria sobre el pecado, la respuesta es:
Debemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia de Dios… Debemos acercarnos para alcanzar misericordia…. Debemos acercarnos para recibir el oportuno socorro para no cometer más ese pecado.
Y aquí está la pregunta importante: ¿Cómo se acerca uno a Dios?
(Cuál de estos dos están más cerca de Dios?) (colocar a dos personas frente a la congregación)
Para poder entender a qué se refiere el Señor cuando dice que nos debemos acercar a El… Lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Cómo es posible que teniendo al Espíritu Dios habitando en nosotros, nos podamos alejar de Dios?
Es decir: ¿Es posible que un auténtico hijo de Dios se pueda alejar de Dios?
Parece que esa fue la misma pregunta que en cierta ocasión se hizo el rey David… Y la respuesta fue:
Salmo 139:7–12 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. 9 Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, 10Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. 11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. 12Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
En otras palabras, físicamente no hay como alejarse o acercarse a Dios…
Y si su Espíritu mora en nosotros podemos decir que el Espíritu de Dios y nuestro espíritu no se pueden separar…
Entonces: ¿Cómo entender el llamado de Dios a acercarnos a Él?
Algunos creen que para acercarse a Dios hay que asistir con juicio a la iglesia… Otros creen que la clave está en la oración… Otros piensan que tiene que ver con su tiempo devocional…
Sin embargo aunque estas actividades pueden acercarnos a Dios, también es cierto que esas actividades pueden resultar inútiles y no acercar a las personas a Dios.
Prueba de eso es que hay gente que asiste a la iglesia pero su vida no cambia, como hay otros que estudian las escrituras pero su vida tampoco cambia, inclusive hay algunos que reciben fuertes disciplinas de parte de Dios, y sólo cambian por un momento y luego vuelven a lo mismo…
Y si una persona no cambia es porque no se está acercando a Dios.
Entonces: ¿Qué es en realidad acercarse a Dios? El Señor Jesús dijo:
Juan 6:63–64 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64Pero hay algunos de vosotros que no creen.
No hay duda que Dios habita en el verdadero cristiano, eso quiere decir que el Espíritu de Dios está en nosotros… La pregunta es:
¿Qué tanto escuchamos y creemos esas palabras que el Espíritu de Dios nos comunica… Qué tanto escuchamos y creemos esas palabras que son vida?
¿Que pasa con aquel que escucha todo lo que Dios dice, y le cree?… Y: ¿Cuál es la diferencia entre aquel que escucha y cree lo que Dios le dice, con aquel que no escucha, o lo que escucha no lo cree?
Y no hay duda. El que le cree a Dios esa fe lo llevará a obedecer y a amar con el amor de Dios, mientras que el que no le cree, seguirá viviendo de pecado en pecado, de desobediencia en desobediencia…
Entonces podemos decir que, acercarse a Dios es escuchar, entender y creer en su palabra, lo cual incluye sus promesas, sus principios, sus mandatos y objetivos.
¿QUÉ PASA CUANDO NO LOGRAMOS CREER EN SU PALABRA
La escritura nos muestra como Abraham en contra de todas las probabilidades no se debilitó, sino que confío en que Dios cumpliría lo prometido. El pasaje dice:
Romanos 4:19–22 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia.
Esto según lo que estamos viendo, es acercarse a Dios… Es tomar su palabra y sus promesas y tomar la determinación de sostenerse en ellas, porque Dios es poderoso para cumplir lo prometido.
Alejarse de Dios es… dar más valor a la vejez de su cuerpo, a la esterilidad de Sara, y comenzar a pensar que es imposible que Dios cumpla.
Esto aplicado a los ejemplos que di anteriormente, quiere decir que cuando venga una situación económicamente difícil, y eso nos lleve a preocuparnos o a estar tristes… Lo primero que debemos hacer, antes de pensar en cómo solucionar el problema económico, es revisar, en que no le estamos creyendo a Dios….
Por ejemplo; El dice que si buscamos su reino el suplirá todo lo necesario… Entonces la pregunta es: ¿Si estamos buscando hacer su perfecta voluntad?…. Y: ¿Cuál es su perfecta voluntad respecto de las finanzas? Pues varias cosas por ejemplo:
1 Timoteo 5:7–8 Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; 8porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
Cuando alguien dice que está buscando el reino de Dios y su justicia, debe buscar proveer para la necesidad de sus familiares si ellos están en necesidad, pero principalmente los padres deben proveer para su familia, su esposa y sus hijos.
Según esto buscar el reino de Dios y su justicia no es precisamente estudiar la biblia y no salir a buscar trabajo… Pero tampoco es trabajar tanto que no tenga tiempo para venir a la iglesia…Porque si algunas de estas dos cosas haces, entonces usted no está creyendo que si verdaderamente desea cumplir con la voluntad de Dios, Dios le abrirá puertas y le dará a la provisión.
Pero resulta que usted asiste con juicio a la iglesia y sale a buscar trabajo, y Dios en su misericordia se lo da… Amén. Pero también dice la palabra de Dios:
Proverbios 6:9–11 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?10Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; 11Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.
Ciertamente Dios te da la oportunidad de suplir para tu familia pero resulta que eres perezoso…
Algunas de las características del perezoso son: Siempre tienen disculpa para no trabajar… No cumple horario… No trabaja de manera diligente… Se cansa rápidamente… Sólo quieren trabajar de gerentes…. Quieren ganar mucho dinero de manera muy fácil… Según ellos; El trabajo es muy duro… O los jefes siempre son malos… Y entonces renuncian ante la primera dificultad… Y al final estarán esperando que otros los mantengan… En lugar de aprender a trabajar de manera diligente se dedican a ser lambones con aquellos a los que de golpe los puedan mantener.
¿Buscar el reino de Dios y su justicia será buscar dejar de ser perezoso?
Por supuesto que si, y una persona que no es perezosa hace lo que tenga que hacer, obviamente dentro de lo correcto para cumplir con sus responsabilidades… Y necesita tres millones para vivir pero le ofrecieron uno… Hágale!! Si no hay nada mejor.
Que ese trabajo no le alcanza para suplir sus necesidades…. Listo busque otro, pero no sé le ocurra renunciar antes de obtener ese otro trabajo… Porque recuerden, el perezoso está esperando coger el cielo con las manos haciendo lo mínimo posible.
Pero resulta que aprendió a no ser perezoso… Y la palabra dice:
Proverbios 22:29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.
Entonces Dios le da la oportunidad de proveer de manera adecuada para su familia pero…
Proverbios 1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores.
El contexto de este versículo habla de que los codiciosos comienzan hacer cosas deshonestas, y esa codicia y deshonestidad arruina la vida de quienes las practican. Algunas señales de la codicia son:
El empleado que roba a la empresa en la cual trabaja… El jefe que hace trabajar mas del horario acordado… Que no paga lo justo… Que no paga las deudas a tiempo o no las paga…
Estas y otras muchas malas actitudes son el resultado de no tener contentamiento. Y quien no tiene contentamiento no está creyendo lo que Dios dice:
1 Timoteo 6:6–8 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
El contentamiento es estar contento o satisfecho con lo que Dios en este momento me está dando.
Quien tiene contentamiento aprende a vivir con lo que tiene… Y cuando se aprende a vivir con lo que Dios le da, normalmente Dios comienza a dar más….
Pero mucho cuidado con ese falso contentamiento. ¿A qué me refiero? Usted está en una crisis económica, no suple para las necesidades familiares y está contento…. Y entonces hasta espiritual se cree.
La pregunta es: ¿Está usted absolutamente seguro que su crisis económica es el resultado de creerle a Dios y ser obediente en todo?
Es decir; usted ha hecho todo lo correcto según Dios, pero de todos modos no tiene para suplir… Que es igual a decir: Qué es Dios el que no está cumpliendo!!!
Si usted llegara a pensar así, tenga la certeza de que esta grave, tan grave que se atreve a pensar que Dios no cumple sus promesas.
Pero parte del contentamiento es también hacer una buena administración de los recursos que Dios nos da.
Creo que hay un dicho que dice que el mal administrador recibe el sueldo, y la primera semana come como rey, la segunda come normal, la tercera come como mendigo, y la cuarta no hay que comer….
Lo que quiero decir con esto, es que a algunos Dios les da lo suficiente, pero por su falta de contentamiento no aceptan vivir en el nivel de vida que Dios quiere que vivan.
El resultado es que viven gastando lo que no se deben gastar, y terminan incumpliendo con sus responsabilidades, lo cual trae angustias a su vida… Y lo bueno seria que esas angustias lo motiven a acercarse a Dios.
Si usted está haciendo todo lo correcto de acuerdo a las cosas que he mencionado, y otras más que habría que revisar… Y Dios no le da sino cierta cantidad, aprenda a vivir con eso. Porque si no lo hace, es muy posible que Dios no sólo no le de más, sino que le de menos, para motivarlo a acercarse a Dios.
Algunos pueden decir que cumplen con todas estos parámetros que muestra su fe en Dios, pero no confían en Dios lo suficiente para ser fieles con sus diezmos y ofrendas…
Y cuando una persona no está siendo fiel con sus diezmos y no ofrenda, lo que en realidad está pasando, es que esta persona no cree que Dios sea su proveedor, razón por la cual no hay que honrarlo.
Habría muchas cosas más que revisar… Respecto de las cosas que usted pueda perder, respecto de las relaciones familiares, respecto de la salud… Y en todas ellas lo que realmente hay que hacer es evaluar que tanto le estamos creyendo a Dios, porque de eso depende nuestra buena vida.
Acercarse a Dios es en realidad a acercarse a su palabra para creerla… Pero para algunos acercarse a Dios es revisar aquellas cosas que hace rato conocen, y no están cumpliendo porque no las están creyendo.
ALGUNOS PREGUNTAN: ¿QUÉ PASA SI NO PUEDO CREER?
Ciertamente algunas veces podemos tomar la determinación de creer en Dios, de afirmarnos confiando en su palabra y el asunto funciona… Pero otras veces el asunto puede ser complicado porque hay muchas cosas en la cabeza completamente anti-Dios que nos dificultan creerle.
Pero como ya hemos visto que el responsable de que le hagamos caso es Dios… Es por eso que Dios comenzará a trabajar en nuestra vida, para desmontar aquellos pensamientos y objetivos equivocados que creemos correctos, para permitirnos creer en su palabra la cuál dice:
2 Corintios 10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
Para que esto funcione no solamente necesitamos escuchar y entender su palabra, a veces necesitamos ser probados a través de ciertas circunstancias, para desmontar esas falsas creencias y tomar la decisión de confiar en Dios.
Ejemplo de esto lo podemos ver en el trato que Dios dio a su pueblo en el desierto. Dice así:
Deuteronomio 8:1–3 Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. 2Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
Dios les dice con claridad que es lo que tienen que hacer, pero luego les dice que va probar su corazón a ver si a pesar de las circunstancias difíciles, son capaces de confiar y obedecer…
Lo que normalmente pasa es que cuando no confiamos en Dios y no le obedecemos, vienen circunstancias que nos muestra el error de no haber confiado en él…
El que busca el reino de Dios y su justicia lograra entender el error de no haber confiado en Dios, el que no está buscando el reino de Dios ni su justicia, encontrará disculpas a sus fracasos para seguir pecando y tratando de obtener lo que sea. El pasaje continúa diciendo:
Deuteronomio 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.
Esto puede entenderse como que te enfrentas a situaciones supremamente complicadas donde cometer pecado sería lo más rentable para tu vida en la carne…. Pero cuando decides hacer lo correcto a pesar de los perjuicios que puedan venir, Dios da respuesta a los problemas, mostrándonos que es mucho más valioso confiar en lo que Dios nos ha dicho, que confiar en lo que el mundo enseña.
Y eso que Dios hace en nuestra vida para llevarnos a creer, es muestra del verdadero amor de Dios que salva y edifica nuestra vida.
La clave está en Dios, en su soberanía, que organiza las situaciones que serán de bendición… Y nosotros por causa de la confianza en El, hacemos lo que tenemos que hacer en medio de esas situaciones.
Pero ojo porque parte de confiar en Dios es tener en cuenta a las diferentes autoridades… Pues su palabra dice:
Hebreos 13:17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Por supuesto los pastores no son la única autoridad que existe, están los padres, los esposos, los jefes, en fin la escritura dice:
Romanos 13:1–2 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
Y entonces nuevamente acercarse a Dios es tener cuenta todo aquello que tus autoridades te digan, PERO… que este de acuerdo con la voluntad de Dios…
Ya cumpli 50 años de ministerio, y son muchísimos los testimonios que podría darles acerca de cosas que le he dicho a mis discípulos… Donde algunos han hecho caso y han sido bendecidos, y donde otros por no hacer caso, se han perdido de mucha bendición y han tenido que soportar disciplinas…
Y déjenme decirles que no es porque siempre la autoridad tenga el consejo perfecto… Sino porque hay un respaldo de Dios, con el cual él quiere enseñarnos a confiar en los mecanismos que ha diseñado para dirigir su iglesia…
Por eso dice que quien se opone a la autoridad resiste a lo establecido por Dios, y trae perjuicio para su vida.
En esto por supuesto hay mucho de qué hablar, pero por ahora tengamos claro la necesidad de acercarnos a Dios, para recibir misericordia y gracia para el oportuno socorro, y poder vivir experimentando el amor de Dios y amando con ese amor con que somos amados.

