EL AMOR DE DIOS – Parte 2

EL AMOR DE DIOS 2

I. INTRODUCCIÓN
No hay absolutamente nada que pueda compararse a la grandeza de Dios… En el estudio anterior vimos que una de las expresiones que se usa para hablar de la grandeza de Dios, es decir que; “Los cielos y los cielos de los cielos no lo puede contener”

Y la escritura usa esta expresión porque aún la antigüedad al mirar firmamento, al mirar los cielos, las estrellas, el sentido de inmensidad de los cielos y de la pequeñez del hombre es indudable.

Pero para nosotros en esta época esta frase debería ser todavía más significativa, porque gracias a la ciencia tenemos mucho más conocimiento de la grandeza del universo… Que es descrito como algo ilimitado, eterno, sin fin.

Y pensar que el universo es ilimitado es una definición que no se puede procesar en la mente del hombre….. Porque: ¿Qué hay más allá, y más allá, y más allá?

Y esto es igual a decir que la grandeza de Dios el hombre jamás la podrá comprender en su totalidad, no mientras estemos en este cuerpo, y después… ¿Quién sabe?

Lo increíble, porque resulta increíble para muchos hombres, es que a pesar de la incomprensible grandeza y poder de Dios, El asimismo se ha comprometido en una relación con nosotros criaturas insignificantes cuando pensamos en quiénes somos comparados con Él. Pero a pesar de su grandeza y de nuestra pequeñez el Señor Jesús dijo:
Juan 10:27–28 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Lo cual implica de parte de Dios, un compromiso eterno de protección y bendición…

Pero es tal la grandeza de Dios que para que algo podamos entender, El tiene que usar un lenguaje que ha sido llamado antropoformismo, qué significa que Dios hace de cuenta que tuviera características humanas, para usar términos que nos permitan entender de qué nos está hablando.

Este tipo de comunicación lo podemos ver en pasajes como el siguiente, donde comienza tratando de darnos una idea de su tamaño:
Isaías 40:12–17, 21-26 ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?…

Luego continua hablándonos de su enorme sabiduría:
Isaías 40:13-14 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole? 14 ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?

Luego hace una comparación de quién es él frente a todas las naciones:
Isaías 40:15 He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo. 16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio. 17 Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es…..

Pero a pesar de la insignificancia de todas las naciones comparadas con Dios, de todos modos El en su soberanía nos muestra como mantiene absoluto poder y control sobre todas las cosas creadas, incluidos nosotros los hombres. Dice así:
Isaías 40:21-24 ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? 22 El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. 23 El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana. 24 Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.

Luego de mostrar su grandeza, su sabiduría, la insignificancia de todas las naciones delante de él, y su absoluto control sobre todas las cosas creadas, de tal manera que los hombres más poderosos de la tierra terminan siendo como si nunca hubieran existido… Entonces Dios pregunta:
Isaías 40:25-26 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo. 26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.

Y por supuesto no hay absolutamente nada que se pueda comparar con la grandeza de Dios, ya que las cosas que existen son como si no fueran nada delante de Dios…

Siento esto así, siendo ésta la verdad, Dios le pregunta al pueblo, y nosotros debemos incluirnos:
Isaías 40:27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?

Es decir: ¿Como se les ocurre pensar a ustedes, que Dios no está pendiente de absolutamente todo lo que les sucede, y de todo lo que ustedes hacen?

¿Cómo se nos ocurre pensar que Dios no está juzgando cada cosa que hacemos, cada actitud, cada pensamiento, y que de acuerdo a lo que él ve, trata a través de las circunstancias nuestra vida?

Pero: ¿Somos conscientes de esta verdad? Es decir: Si ante cualquier dificultad, enfermedad, o problema económico, o de relaciones familiares, nosotros pensáramos inmediatamente en la grandeza del Dios que nos respalda, qué trata nuestra vida para bendecirnos, que aún por su gran amor puede estar disciplinándonos… ¿Cuáles serían nuestros pensamientos y nuestra actitud ante esas situaciones?

Nos preocuparíamos pensando que Dios no conoce en nuestro problema? O ¿Nos quejaríamos por las circunstancias ignorando por completo que Dios mismo las diseñó para bendecirnos? O ¿Estaríamos asustados porque pensamos que Dios no puede hacer nada para ayudarnos? Verdad que no!!!

Si fuéramos conscientes en todo momento de la infinita grandeza, sabiduría, poder y control de Dios sobre todo, y a esto le añadiéramos el compromiso de amor que tiene con nosotros sus hijos, lo único que haríamos, después de obedecerle, es esperar con toda tranquilidad y paciencia la respuesta de Dios, que sin duda vendrá siempre con la intención de sólo bendecirnos.

Y cuando digo que vienen con la intención de bendecirnos, es porque depende de nosotros asimilar o no esa bendición, lo cual ocurre cuando confiamos o desconfiamos de Dios.

¿Pero es esa la imagen de Dios que viene a nuestra mente ante esas circunstancia que llamamos difíciles… O por ese amor obsesivo que tenemos hacia las cosas materiales, nos olvidamos por completo de la grandeza de Dios y del respaldo que nos ha prometido?

Veíamos en estudio anterior que Satanás se ha encargado de enseñar al mundo que Dios no existe, y en los que todavía insisten en creer en Dios, Satanás se ha encargado de dar una incompleta y mala imagen de Dios, de tal manera que no es extraño que los hombres hablen mal de Dios.

Un actor que representó a Jesús en una película, estuvo comunicando en las redes sociales que por favor no oren a Dios mirando su foto… Es que hasta la imagen del rostro de Jesús nos la ha enseñado el mundo… Y por supuesto no es real.

Y más aún, me atrevo a decir que parte del engaño satánico hacia los hombres, es hacer pensar que la grandeza de Dios hace imposible nuestra relación con el.

Por eso fue que Salomón que construyó el templo por mandato de Dios se preguntaba:
2 Crónicas 6:18 Mas ¿es verdad que Dios habitará con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que he edificado?

Los hombres piensan que como es posible que siendo casi 8.000 millones de personas en este mundo, Dios va a estar pendiente de sus oraciones o de sus necesidades… O que Dios en su grandeza y magnificencia y poder cómo va a estar pendiente de criaturas tan insignificantes como nosotros.

Lo bueno son las hadas madrinas, los viejitos o viejitas, Campanita es buena pero pequeñita, porque en la mente de los hombres se ha sembrado y cultivado la imagen, de que entre más grande sea la criatura más maldad o más poder de destrucción hay en ella…

Dinosaurios depredadores espantosos, y los moustros imaginarios como Godzilla, el Kraquen, o esferas gigantescas de maldad deambulando en el universo devorándolo todo, o poderosos alienígenas en naves gigantescas queriendo exterminar a la raza humana para apoderarse del planeta…

II. DIOS ES AMOR
Sin embargo, la realidad es que este eterno y poderoso Dios es un Dios de amor… Lo cual también ha sido desvirtuado y por eso algunos piensan que si Dios es un Dios de amor, entonces debe ser un Dios algo débil, súper paciente y hasta alcahueta. Sin embargo la realidad es que Dios ama a los hombres con un amor tan grande que el hombre no puede comprender a cabalidad.

Su palabra describe la grandeza de su amor y el resultado de comprenderla cuando dice, que los que hemos nacido de nuevo, si podemos conocer el amor de Dios. Dice así:
Efesios 3:17–19 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Dice que por medio de la fe… Pero: Arraigados y cimentados en amor, podemos conocer; la anchura, la longitud, la profundidad, y la altura del amor de Cristo… Y que al hacerlo, seremos llenos de toda la plenitud de Dios.

He estado diciendo que la vida cristiana que nosotros vivimos es el resultado de la imagen qué hay de Dios en nuestra mente y corazón.

Si usted anda feliz, de gloria en gloria, gozándose del crecimiento que Dios da su vida, no es por causa de las circunstancias, sino porque usted tiene una buena imagen de Dios.

Pero si usted anda aburrido, de lamento en lamento, completamente ignorante del crecimiento que Dios quiere dar a su vida, no es por causa de las malas circunstancias, sino por causa de la mala imagen que usted tiene de Dios.

Y si usted no entiende y cree esto que estoy diciendo, será un pésimo cristiano, que se la pasará luchando contra las circunstancias aun culpando a Dios por no amarlo lo suficiente, y sin importar lo que haga vivirá de la misma manera mientras mantenga esa mala e incompleta imagen de Dios.

Déjenme insistir: Cuando Dios nos ordena dar gracias en todo y por todo, es porque absolutamente todo lo que sucede, está saturado del amor de Dios que desea bendecirnos… Por eso cuando nos quejamos por las cosas que nos suceden, es claro que nuestra opinión de Dios y de su amor está controlada por pensamientos de Satanás.

Es por eso que el texto dice que cuando conozcamos el amor de Cristo, que excede a todo lo que nosotros hayamos conocido jamás, el resultado será que tendremos un carácter exactamente igual al de Jesucristo, es decir cuando conozcamos el amor de Dios en toda su plenitud, la obra estará terminada en nosotros.

Por supuesto conocer la grandeza del amor de Dios es un proceso, pero vivir este proceso tomando la determinación de vivir a ARRAIGADOS Y CIMENTADOS EN EL AMOR DE DIOS es muchísimo más fácil…

¿Cómo se vive ese proceso? Muy sencillo; cada vez que se presente una situación, especialmente las complicadas, tome la decisión de confiar en el amor de Dios, lo cual quiere decir que a través de esa situación debe creer que Dios está manifestando su amor, y no debe dejar que pensamientos diferentes a esos llenen su cabeza.

Su hijo se enferma entonces usted da gracias a Dios diciéndole; Señor gracias porque a través de esta situación quieres edificar mi vida, quieres enseñarme a confiar, quieres enseñarme los valores correctos… Porque me amas.

Y cualquiera que sea la situación, siempre mírela a través del cristal del amor de Dios, y en la medida que pase el tiempo y las pruebas, cada vez será más fácil creer y entender el amor de Dios.

Por otro lado recuerde que cuando habla de conocer un amor más allá de toda comprensión, también está diciendo que las situaciones que Dios nos pone a vivir, y las respuestas a nuestras oraciones, muchas veces van más allá de nuestra fe y nuestra comprensión.

Eso quiere decir que usted se imagina la mejor solución a su problema, la mejor respuesta de parte de Dios, pero Dios hace las cosas de una manera muy superior a lo que usted imagina o pide, y siempre con el objetivo de bendecir su vida espiritual.

Por eso el pasaje continúa diciendo:
Efesios 3:20–21 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Por causa de su amor Dios responde muchísimo mejor que lo que logramos imaginar… Pero: ¿Conocemos y confiamos lo suficiente en el amor de Dios, para creer que su respuesta es una respuesta de amor?

III. ¿POR QUÉ LOS HOMBRES NO PERCIBEN EL AMOR DE DIOS?
No hay la más mínima duda, Dios es amor. Un amor efectivo, no de pensamiento o palabra sino real, que ha sido demostrado de una manera contundente:
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

De tal manera… El apóstol Pablo revisa este mismo hecho diciendo:
Romanos 5:7–9 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

¿Entonces porque los hombres, y tristemente porque aún los cristianos no logran percibir el amor salvador de Dios a través de todo lo que hace?

Si nos preguntamos dónde comenzó este problema de no poder ver la realidad del amor de Dios, debemos mirar hacia el paraíso, donde Dios con todo su amor le dio al hombre absolutamente todo lo que necesitaba para vivir una vida majestuosa… Donde el objetivo principal era reproducir la imagen de Dios…

El problema comenzó cuando Satanás para hacer que el hombre desconfiara de Dios, le engaña haciéndole creer que hay cosas mejores que las que Dios le ha dado, y cuando el hombre le cree a Satanás, el aprovecha y le traza un nuevo rumbo, haciéndole creer que eso que conseguirá es lo que realmente necesita para vivir una buena vida.

A. LO QUE SATANÁS OFRECE
Este ofrecimiento y engaño de Satanás es mucho más claro cuando revisamos sus ofrecimientos hechos a Jesús. Las escrituras nos cuentan:
Mateo 4:1-3 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan…

Lo que en realidad le está diciendo es: No tienes que pasar dificultades por hacer la voluntad de Dios… Vive para ti, y en lugar de usar el poder que Dios te ha dado para hacer su voluntad, haz tu voluntad, y usa tu poder para tu propio beneficio.(Convierte las piedras en pan)

Le ofreció la oportunidad de vivir para el mismo, usando sus capacidades para complacerse a sí mismo, el hecho de qué la gran mayoría del mundo piense de esta manera, es una clara muestra de que Satanás tiene el control de los hombres… Pero el Señor Jesús entendiendo el amor de Dios, mantiene su determinación de hacer solo la voluntad de Dios, entonces Satanás le hace otro ofrecimiento diciéndole:
Mateo 4:5–6 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Algo así como: Bueno si Dios te respalda entonces usa el poder de Dios para hacerte famoso, si tú haces algo como eso y Dios te salva, serás honrado por los hombres… (Eso también tiene a muchos cristianos tratando de hacerse grandes usando el respaldo de Dios) Pero cuando nuevamente Jesús le asegura que sólo va hacer la voluntad de Dios, entonces Satanás le haces su mejor ofrecimiento… Con la condición más fácil de cumplir:
Mateo 4:8–9 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Todos los reinos y toda la gloria de su reino sería para el con sólo que decidiera cambiar de Dios. (Son muchos los personajes en la tierra que son inmensamente ricos, poderosos y famosos y lo han conseguido rindiéndole culto a Satanás)

O sea que en resumen los ofrecimientos de Satanás son: Si tú haces tu voluntad y no la de Dios, podrás vivir tu vida haciendo con libertad lo que deseas, llenándote de gloria, honra y de poder y podrás obtener todas las riqueza del mundo… Por supuesto lo que Satanás no enseña es que terminaran con él en el infierno.

B. LO QUE DIOS OFRECE
¿Pero qué dice Dios respecto de los ofrecimientos de Satanás y del resultado? Pues opuesto a hacer lo que queramos hacer con nuestra vida el Señor Jesús dijo:
Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Niéguese asimismo y toma tu cruz, y sígueme… ¿Por qué?
Mateo 16:25–26 Porque todo el que quiera salvar su vida,(obteniendo lo que Satanás ofrece) la perderá; y todo el que pierda su vida (negándose asimismo) por causa de mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Satanás le ofrece al hombre la posibilidad de vivir siendo igual o peor de pecador, mientras lo entretiene con las cosas del mundo para que al final lo acompañen a él en él infierno…

Mientras que Dios ofrece una vida de confianza en El, que nos lleva a ser salvados, a obedecer, y ser sanados de toda la influencia y enfermedad producida por el pecado, para que al final vivamos la eternidad gozándonos en su presencia.. ¿Y todo esto por qué?. Ya lo leímos:
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

IV. Y ENTONCES: ¿A QUIÉN LE VAMOS A CREER?
Debemos preguntarnos: ¿Qué hace que la gente siga a Satanás; que hace que los cristianos se engañen y se desvíen viviendo en busca de lo que Satanás ofrece?

Porque la verdad es que ocurre… Acaso ustedes no han notado que muchos cristianos que viven crisis económicas, cuando mejoran gracias a la misericordia de Dios, se alejan de Dios, y lo peor de todo, diciendo que están más cerca… Pero son palabras que no se pueden creer por que su comportamiento muestra que están lejos de Dios.

¿Qué hace que la gente del mundo no preste atención al mensaje de salvación, y que los cristianos se desvíen de los objetivos que deben tener como verdaderos hijos de Dios?

Hago la pregunta porque resulta supremamente estúpido que alguien tome la decisión de irse para el infierno…

Pero precisamente aquí está uno de los puntos fuertes de Satanás, y es que ha convencido a la humanidad de que no hay ni cielo, ni infierno, y por supuesto tampoco vendrá un juicio de parte de Dios.

Es en esencia exactamente el mismo engaño qué vimos que Dios denuncia cuando habla de su grandeza y le dice al pueblo…¿Cómo se le puede ocurrir a usted pensar que yo no estoy viendo y que yo no voy a juzgar lo que haces?

Es importante que revisemos, ¿acaso pensamos o peor aún no pensamos en que Dios está pendiente de todo lo que hacemos, de nuestras actitudes, de nuestras intenciones… Y que no hará nada?

Porque ese debe ser nuestro pensamiento para poder seguir haciendo lo que no debemos hacer. Y ese comportamiento lo describe la escritura cuando dice:
Salmo 14:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios…. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.

Cuando Satanás convence a la gente de qué no hay Dios, o que hay un Dios que no hace nada, está desfigurando la imagen del verdadero Dios, y por esa mala imagen de Dios es que la gente vive mal, y los cristianos viven un mal cristianismo.

Pero Jesús contrario a lo que Satanás dice de que no habrá juicio, continúa diciendo en Mateo:
Mateo 16:27–28 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. 28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Si hay eternidad, si hay cielo e infierno, si habrá un juicio. Y cuando esto suceda muchos se lamentaran sin remedio por toda la eternidad, por haber seguido los ofrecimientos de Satanás, en lugar de morir a esa vida negándose a sí mismos para vivir para Cristo.

Pero Dios no nos va a obligar a negarnos… Eso lo tenemos que hacer cada una de nosotros, por supuesto lo haremos, sólo si tenemos una buena imagen de Dios, una imagen verdadera.

Pero insisto: Dios no te va a obligar, no esperes que lo haga, nosotros debemos de decidir de acuerdo a nuestra fe, de acuerdo a quien creamos que es nuestro majestuoso Dios, o quien creamos que es el espantoso Satanás.

V. LOS MALOS OBJETIVOS REFUERZAN EL PECADO
Y porque los hombres siguen caminando como ciegos hacia el infierno, o porque los cristianos se pierden tantas bendiciones… La respuesta es: Porque los objetivos equivocados que Satanás ha colocado en el corazón del hombre, de manera continua refuerzan la idea de que Dios no hace falta, o de que Dios es malo. La escritura dice:
Juan 15:19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.

Cuándo dice que el mundo nos aborrece, quiere decir que el mundo nos va a dar todas aquellas cosas que sabe que perjudican nuestra vida espiritual. Y el engaño está en que cuando a la gente, aún a los cristianos les va bien al estilo del mundo, lo que Satanás hace es reforzar la idea de que Dios no es necesario porque sin él nos está yendo bien.

Y si a eso le añadimos que la gente vive con tranquilidad mintiendo, robando, fornicando, y gracias a su éxito son honrados por los hombres… Este testimonio de qué les va bien sin Dios, es lo que ellos comunican con mucha fuerza.

Y el gravísimo error de los cristianos es compararse con esta clase de gente, como le pasó en algún tiempo al profeta Jeremías.

Y entonces envidian a ese millonario que no busca Dios, que tiene mujeres una para cada día, que sus millones crecen y crecen porque plata llama plata y porque tienen poder… Eso que ellos viven es lo que muchos hombres anhelan hacer… Y lo que a muchos cristianos los tiene atascados.

Si yo les dijera a ustedes, como dijo en cierta ocasión un predicador torcido; ”Dios me dijo que usted en este momento puede pedir lo que quiera así no sea la voluntad de Dios, que Dios le va a contestar”¿Qué pediría usted?

En la escritura podemos encontrar el conflicto de un hombre metido en esta situación y cómo entendió…
Salmo 73:2-9 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. 3 Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos. 4 Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero. 5 No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres. 6 Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia. 7 Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón. 8 Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería. 9 Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.

Cuando equivocadamente pensamos que los objetivos de Dios son la prosperidad al estilo del mundo, el resultado será que distorsionaremos cada vez más y más la imagen de Dios. (Especialmente cuando vemos que no se cumple la tal prosperidad integral…)

En la actualidad hay muchos cristianos, si podemos llamarlos así, qué tienen la idea de que Dios ofrece, lo que en realidad Satanás está ofreciendo, y cuando producto de su relación con Dios pierden o no obtienen estas cosas… Allí Satanás con dardos de fuego les comunica: “Si ve, Dios no lo ama”

En el encuentro que tuvo Satanás con Jesús, lo que él en realidad buscaba comunicarle es: “¿Como un hijo de Dios que hace la voluntad de Dios terminan el desierto aguantando hambre?” Y por eso precisamente es que le dice:
Mateo 4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan…

Los dardos de fuego de Satanás dicen: No es correcto que un hijo de Dios aguante hambre, no es correcto que un hijo de Dios no pueda comprarse lo que quiera, no es correcto que un hijo de Dios tenga que estar obedeciendo, no es correcto que a un hijo de Dios se le enfermen los hijos… Por lo tanto si usted es un hijo de Dios, debería tener la libertad de vivir su vida, de hacerse famoso y de tener riquezas y pasarla supremamente bien.

Y cientos de cristianos creen en los consejos “amorosos” de Satanás…

Y por eso cuando no obtienen esas cosas, dudan cada vez más del amor de Dios… Y son tan faltos de entendimiento que cuando logran sus objetivos, especialmente cuando se acomodan materialmente, como dice la escritura, en lugar de temblar ante la palabra del Señor, cada vez la desobedecen más y más, por supuesto llenos de justificaciones.

¿CÓMO LA IMAGEN DE DIOS AFECTA EL DISCIPULADO?
¿Qué está pasando con ellos? Que por causa de la mala imagen que tienen de Dios no están disfrutando del amor de Dios…

En el estudio anterior veíamos un texto que nos sirve para evaluar si estamos disfrutando del amor de Dios el cual dice:
Romanos 5:3–5 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Si el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, y creemos en ese amor, entonces veremos en las tribulaciones y en las pruebas el amor de Dios para nuestra vida.

Eso quiere decir que habrá alabanzas y no quejas en medio de esas situaciones.

Pero también vimos la semana pasada que Dios nos ordena:
1 Juan 4:7–8 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

Pero para poder obedecer este mandato, es absolutamente necesario conocer y experimentar el amor de Dios.

Ahora si usted repasa todo lo que hemos visto hoy, podrá ver que en todas estas enseñanzas en realidad estamos hablando de dos sistemas de discípulado completamente opuestos.

Cuando se habla de discípulado la gente piensa en cristianos… Pero lo que muchos ignoran es que Satanás también tiene discípulos.

En cierta ocasión Jesús confrontó a un grupo de estos líderes espirituales que discípulaban para Satanás… Por supuesto no era lo que estos líderes pensaban de si mismos. Así ocurre siempre.

Sin embargo Jesús, por amor a los hombres que estaban siendo dañados por ellos, y aún por amor a estos personajes que estaban haciendo las cosas mal, les dice en su propia cara duras verdades.

Comienza el regaño hablándoles de su orgullo, altivez y prepotencia, que los lleva a buscar ser servidos en lugar de servir. Continúa diciéndoles que ni ellos entran ni dejan entrar a reino de los cielos, luego los regaña por aprovecharse de los débiles a quienes roban su dinero con la disculpa de ofrecerle servicios espirituales, que deberían hacer completamente gratis, y les dice:
Mateo 23:15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

Que con todo esto que ellos están haciendo, lo que están haciendo es un discípulado con el cual logran qué sus discípulos sean el doble de malos que ellos…

Más aún, hay un pasaje que la mayoría de los cristianos interpretan mal, donde dice:
Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

La mala interpretación es pensar que el ladrón es el diablo, cuando en realidad el diablo en este pasaje es el lobo, y los ladrones son aquellos que por no haber entendido el amor de Dios, discipulan para el diablo. Por esto es que Jesús hace la comparación y continúa diciendo:
Juan 10:11–12 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

El buen pastor, el Señor Jesús, que conoce a la perfección el amor de Dios, discípula para salvación.

La escritura dice que él es el príncipe de los pastores:
1 Pedro 5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

¿Y qué es lo que el príncipe de los pastores va a hacer cuando venga? Va entregar coronas incorruptibles de gloria…¿A quiénes?
1 Pedro 5:2–3 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.

La corona incorruptible de gloria será para aquellos que por haber entendido, creído y experimentado el amor de Dios, cuidan la grey de Dios, la iglesia de Dios, pero ojo, no con el amor del mundo que discipula para condenación, sino a través del amor de Dios que discipula para salvación.

¿QUÉ HACE DIFÍCIL EL DISCIPULADO?
Si pensamos en lo difícil del disputado tenemos que ver ambas partes… Y no me estoy refiriendo a Dios y al diablo, porque no hay la más mínima duda de que el diablo, es un pobre diablo ante la majestad de Dios y por lo tanto el no es problema.

Insisto; el diablo no es problema, pero lo que él ofrece es lo que puede convertirse en un problema muy serio, de hecho no hay ninguna duda de qué 2/3 de la humanidad o más caminan de acuerdo a sus ofrecimientos, y podemos tener la certeza de este cálculo porque 2/3 de la humanidad serán destruidos a causa de su incredulidad y serán condenados.

Y este es un cálculo muy precario, porque el tercio que quede entrará en la gran tribulación y no dice la escritura que se salvan todos, por lo tanto los que no caminan con Dios, y no caminarán con Dios puede ser un 80 o un 90% de toda la humanidad… Lo cual también debería hacernos pensar en el enorme privilegio de conocerlo.

Y lo que la gente del mundo busca, lo que Satanás ofrece es lo que es un problema para que el creyente que no confía en el amor de Dios.

Al revisar la parábola de la semilla, la explicación del Señor Jesús es que la semilla no da fruto por varias razones a saber:
Marcos 4:3–9 Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar; 4 y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. 5 Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. 6 Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno. 9 Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga.

Hay un primer grupo en el que Satanás mismo quita la palabra sembrada en su corazón y lo hace gracias a la confianza que estos hombres tienen en lo que el mundo enseña. Para ellos el conocimiento que tienen los hombres es superior al conocimiento de Dios y por eso creen lo que los hombres dicen.

Segundo segundo grupo, el de los pedregales, a estos Satanás les quita la palabra, y lo hace cuando viene la tribulación o la persecución. Vienen situaciones difíciles, o vienen críticas de los demás e inmediatamente se olvidan de Dios.

El tercer grupo, la que cayó entre espinos, son aquellos a los que los afanes de este mundo el engaño de las riquezas y la codicia ahogan la palabra, es decir, estos deseos por conquistar el mundo llenan su mente de tal manera que ni tiempo tienen para pensar en lo que Dios les dice, mucho menos tendrán tiempo para obedecerle.

Pero hay otro grupo en el cual la palabra si produce fruto… Y el fruto es producido gracias a la confianza en el amor de Dios… Si recordamos las palabras de Jesús a Simón en la última cena…
Juan 21:15–17 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Si queremos cumplir con el mandato de amar, por supuesto con el amor de Dios entonces debemos tener discípulos… ¿Cuándo? Cuando Dios nos diga que debemos tenerlos…

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