¿QUE ES SER CRISTIANO? – Temas básicos – Parte 1

Temas básicos necesarios para una base solidad y una clara compresión de la voluntad de Dios en el cristiano que comienza.

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¿QUÉ ES SER CRISTIANO?

  1. INTRODUCCIÓN:

Cuando el Señor Jesucristo vino al mundo, una de las razones para hacerlo fue dar testimonio acerca de la verdad.

Juan 18:37 Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.

El mundo necesita recibir el testimonio acerca de la verdad, porque la ha perdido y por si solo no puede recuperarla pues ha llegado al extremo de negar que exista una verdad absoluta.

  1. EL MUNDO NO ACEPTA LOS CONCEPTOS ABSOLUTOS Y SE MUEVE BAJO CONCEPTOS RELATIVOS.

Aunque la verdad absoluta existe, sólo es aceptada en el mundo para ciertos asuntos, pero en lo que se refiere a la moral o a la creencia en Dios la verdad absoluta es negada por completo, por eso en estos asuntos el mundo se gobierna por medio de verdades relativas.

Pero como la verdad relativa es en realidad la forma cómo cada uno ve las cosas, “mi verdad” es apenas lógico que haya muchas verdades respecto de un mismo asunto, como también es normal que haya oposición entre ellas. Y sí nos preguntamos: ¿Cual es la verdad relativa más acertada? Esto es imposible saberlo pues al haber eliminado la verdad absoluta se perdió todo patrón de referencia, y no hay como evaluar cuál de esas verdades relativas es laque más se acerca a la verdad absoluta.

Eso quiere decir que el mundo no tiene parámetros confiables ni verdaderos cuando se trata de la moral, la religión y el conocimiento de Dios. Por eso dice la escritura:

Santiago 2 19. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan

Aunque de acuerdo a la escritura creer en Dios es lo más importante que el hombre debe hacer, cuando alguien dice creer en Dios es necesario evaluar no sólo con qué clase de fe cree, (fe muerta, fingida, débil o poca) sino además cuál es la imagen del Dios en que cree. La escritura nos confirma que aún los demonios creen en Dios, pero el concepto que tienen de él es completamente distorsionado, precisamente por eso se rebelaron contra él y ahora tiemblan.

B.CADA UNO TIENE UN CONCEPTO DIFERENTE DE DIOS.

Es por eso que cuando alguien dice creer en Dios, como no sabemos cuál es la imagen que esta persona tiene en su mente acerca de Dios, no podemos saber si está creyendo en el Dios verdadero, o en un Dios forjado a su manera, es decir un Dios que no existe.

Pero como negar la existencia de Dios trae problemas muy serios para los incrédulos, que no pueden resolver, como por ejemplo: ¿de dónde salió el universo? Resulta más práctico para ellos aceptar la existencia de un Dios, pero negar que pueda ser conocido, de tal manera que lo que cualquiera crea acerca de Dios se convierte, según ellos en su verdad; Una verdad tan respetable y digna como cualquier otra verdad que se tenga acerca de Dios.

Bajo esta premisa el hombre prácticamente puede creer y hacer lo que quiera, pues si no hay una verdad absoluta acerca de Dios, entonces no hay nadie con autoridad suficiente para juzgarlo, lo cual le permite sentirse tranquilo creyendo y sirviendo a un Dios a su manera.

¿Cree usted en Dios?; ¿Cómo es ese Dios?; ¿Está usted viviendo de acuerdo a la voluntad del Dios en que cree?; ¿Qué clase de premio o de castigo va usted a recibir?

  1. ¿QUE ES SER CRISTIANO?

El Señor Jesús a lo largo de su ministerio insistió en confrontar a la gente con la pregunta: ¿quién decís que soy yo?

Mateo 16 13 al 16… Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: — ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Ellos dijeron: —Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas. Él les preguntó: —Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Para los judíos en general y especialmente para los religiosos estas expresiones; “el hijo del hombre” “el Cristo” “el mesías” y otras más, era expresiones que se referían al hijo de Dios, es decir a Dios mismo. (Mateo 26: 63 al 68)

Eso fue lo que Jesús vino a comunicar a los hombres, que él era Dios y por eso preguntaba para confrontarlos y llevarlos a reconocer esta verdad.

  1. SER CRISTIANO ES ACEPTAR A JESUCRISTO COMO DIOS.

Sin embargo al creer y aceptar a Jesucristo como Dios podemos creer muchas cosas que son ciertas de Él, como su absoluto poder,su generosidad, o su infinita justicia, pero también podemos dejar de creer en algunos de sus atributos, como su omnisciencia, su misericordiao su amor.

Por eso si nos preguntamos; ¿Qué es lo mínimo que debemos creer de Jesucristo para ser verdaderos cristianos? Encontramos que la escritura nos enseña lo que debemos creer acerca de Él, para poder comenzar la vida cristiana obteniendo nuestra salvación y la oportunidad de seguirlo conociendo en toda su plenitud. El apóstol Pablo escribió:

Romanos 10:9 Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

El apóstol menciona que nuestra fe en Jesucristo tiene que estar basada (como mínimo) en aceptar dos aspectos que son supremamente importantes en relación con nosotros:

  1. JESÚS ES EL SEÑOR.

Es necesario reconocer a Jesús como el Señor, pero no como un señor, sino como el Señor por encima de todo señor que pueda existir, el César era uno de los señores de la época, en la actualidad cada persona tiene varios señores a los cuales rinde servicio. Por eso es necesario aceptarlo como el Señor de absolutamente todas las cosas, y sólo quien lo hace de corazón estará dispuesto a obedecerle en todas las cosas por el resto de su vida.

El que Dios lo haya levantado de los muertos, significa varias cosas; prueba que es el hijo de Dios; que tiene poder sobre la muerte. etc. Pero en lo que respecta a la conversión significa que…

  1. JESUCRISTO MURIÓ Y RESUCITO POR NUESTROS PECADOS PARA JUSTIFICARNOS

La resurrección de Jesús es prueba de que el sacrificio por los pecados de los hombres fue aceptado por Dios.

Este es el otro aspecto que debemos creer, y si aceptamos que Jesucristo murió por nuestros pecados es porque estamos reconociendo que somos pecadores, aceptar eso es aceptar que estamos equivocados en cuanto a nuestros valores, objetivos y métodos que usamos para vivir. Por esto quien acepta de corazón que Jesucristo murió por sus pecados, tomara la decisión de no seguir dirigiendo su vida, y buscará la dirección de Dios para que lo guíe.

Si tomamos en cuenta que al aceptarlo como Señor estaremos dispuestos a obedecerle, y que si aceptamos su muerte por nuestros pecados también estaremos dispuestos a vivir según su dirección, podemos decir que quien realmente cree en Jesucristo como su Señor y Salvador deseara de todo corazón vivir haciendo la voluntad de Dios.

En estudios posteriores ampliaremos este asunto. Por ahora, quiero que pensemos en que si Jesucristo es Dios, eso quiere decir que todo lo que El dijo es verdad. Pues Dios jamás miente. Y Jesucristo dio testimonio de que lo que conocemos hoy como las escrituras son su palabra, y que en ellas podemos encontrar el conocimiento de Dios.

  1. LA IMPORTANCIA DE LAS ESCRITURAS

Esto quiere decir que quien cree en Jesucristo también porque Jesús lo dice, debe creer en las escrituras, pues si no es de esta manera, sino cree en las escrituras como palabra de Dios sería igual a decir que Jesús es mentiroso. Y quien dé a entender que Jesús es mentiroso está negando que sea Dios. Por lo tanto quien verdaderamente cree en Jesucristo como Dios también debe creer en las escrituras como su palabra.

Creer en las escrituras como palabra de Dios destruye las verdades relativas o mentiras que el mundo acepta y nos permite conocer la verdad. Por esto Jesús ordenó:

Juan 5:39… Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí;

Estas escrituras que fueron dadas inicialmente a los judíos son las que Jesús nos mandó escudriñar para tener conocimiento de Él. Al creer en las escrituras entonces tenemos, un parámetro seguro y claro que NOS DICE LA VERDAD ACERCA DE DIOS, de cómo quiere que nos relacionemos con Él, lo que debemos hacer y qué podemos esperar de parte de Él.

En este proceso es muy importante no apartar la mirada de Jesucristo, ni de su palabra. Si colocamos la mirada en las instituciones, las religiones, los líderes religiosos o los feligreses, siempre vamos a encontrar errores en ellos, de tal manera que si el hombre así lo quiere, siempre va a encontrar disculpas para no acercarse a Dios.

Por eso es importante no perder de vista que el llamado es a seguirlo a él; a Jesucristo y su palabra, y quien cree encontrar en los errores de los hombres una disculpa válida para no seguir a Dios, su disculpa no será válida pues los pecados de los hombres y su incredulidad no cambian en lo absoluto la verdad de Dios, ni la responsabilidad de los hombres frente a él. Como dice la escritura:

Romanos 3 3 al 4… ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? Su incredulidad, ¿habrá hecho nula la fidelidad de Dios?¡De ninguna manera! Antes bien, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso;

Además tengamos en cuenta que:

  1. Aunque Jesús era de religión judía… no aprobó como los judíos estaban viviendo la religión judía. Ni aprobó ninguna otra religión. (Mateo 15: 1 al 11; 23: 1 al 36)
  1. Además Jesús no pidió que sigamos alguna de las religiones, o a alguno de los hombres, sino a Él. (Isaías 45: 20 al 23; Mateo: 11:28 al 30; 1Timoteo 2: 4 al 6) Juan 14:6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Eso quiere decir que no importa cuántos malos cristianos pueda haber en la tierra, o cuántas malas iglesias cristianas, o cuánta mala doctrina, de todos modos el Señor Jesucristo sigue siendo nuestro Señor y Salvador y Las Escrituras siguen siendo su palabra aunque muchos las usen de mala manera.

III. EL NUEVO NACIMIENTO.

Conocer a Dios, aceptar a Jesucristo, nacer de nuevo, ser salvo, etc. Son expresiones que en realidad están hablando del mismo tema, del encuentro del hombre con Dios que le provee salvación.

Vamos a revisar nuestra aceptación de Jesucristo como Señor y Salvador, haciendo un paralelo con lo que la escritura llama; El Nuevo Nacimiento. Comencemos revisando el evangelio de San Juan capítulo 3:1 al 15 (leerlo)

Juan 3:1   Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

Este hombre era un dirigente, un privilegiado de la sociedad, (principal) además este hombre era también religioso, (Fariseo) y según el versículo 10

Juan 3:10   Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?

Este hombre también era maestro del pueblo, y sin embargo no sabía de qué le estaba hablando Jesús, pero más grave aún es que Jesús le dijo:

v.3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Este hombre a pesar de todo lo que era y hacía, no era salvo. Y si no era salvo con lo que era y hacía, que podemos pensar de todos aquellos que son menos y hacen menos que el. ¿Serán salvos?

v.4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Además cuando Jesús le habla del nuevo nacimiento lo confunde con la reencarnación. Pero aunque la reencarnación no existe, muchos hombres creen en ella pues a través de esa filosofía buscan tranquilizarse respecto de dos asuntos:

-Es una forma errónea de justificar la vida que hoy están viviendo. Dicen: “en la vida pasada fui muy malo y por eso en esta me toca pagar. «Eludiendo así la responsabilidad por la mala vida que están viviendo.

– Es también una forma errónea de tranquilizarse respecto del futuro. Porque les hace creer, que todo aquello que no aprendieron a hacer bien, especialmente lo que tiene que ver con su mal carácter, podrá ser terminado en otra, u otras vidas.

Algo similar se pretende con la invención del purgatorio, (que tampoco existe) enseñando que quienes van allá no alcanzaron la salvación, se quedaron a mitad de camino pero tienen oportunidad de completarlo de alguna manera.

Sin embargo en ningún momento la vida o las enseñanzas de Jesús apuntaron en esa dirección, todo lo contrario, insistía en la necesidad de no desperdiciar el tiempo, de velar y orar, por que en cualquier momento se acaba el tiempo.

A. SÓLO HAY UNA OPORTUNIDAD.

La escritura nos enseña que sólo hay una oportunidad y nadie sabe cuándo termina: ¿quién sabe en qué momento morirá?

Hebreos 9:27-28   Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Además, Jesús hace la aclaración de que volver al vientre de la madre si fuera posible, de todos modos no serviría.

Juan 3:6   Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

El nacimiento natural (de la carne) obviamente es primero que el nacimiento espiritual, pero son totalmente diferentes, y aún si una persona pudiese reencarnar que no es cierto, de todos modos seguiría necesitando el nacimiento espiritual. El apóstol Pablo escribió:

1 Corintios 15: 50…»Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

La vida natural, por buena que ésta sea no puede participar del reino de Dios, por eso Nicodemo a pesar de lo bueno que era, no obtendría la salvación si no ocurría en su vida el Nacimiento Espiritual, e igual sucede con cualquier persona. En San Juan 3:5 el Señor Jesús amplía lo que dijo acerca de nacer de nuevo.

Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

B. ¿QUE ES NACER DE AGUA?:

Cuando el pasaje se refiere al «nacimiento en agua» lo hace teniendo en cuenta cierto ritual de la época, en el que cuando una persona se arrepentía se bautizaba en agua como una señal de su conversión, de la limpieza producida por el agua, (la palabra de Dios) y como el inicio de una nueva vida. Por lo tanto entendemos que nacer de agua y del Espíritu es el resultado de un genuino arrepentimiento que hace que Dios produzca el Nacimiento Espiritual. Nos cuenta la escritura:

Mateo 3:1-2 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, 2y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

¿Qué es arrepentirse? Arrepentirse es “cambiar de manera de pensar” y como consecuencia “cambiar de dirección” respecto de nuestro comportamiento y de la vida misma.

¿Cómo puede el hombre cambiar su absurda manera de pensar?

El agua es unos de los símbolos que representan a la palabra de Dios, con el conocimiento de la palabra de Dios el hombre puede al conocer la verdad arrepentirse, y esto debe entenderse como sacar de nuestra mente todas las ideas y conceptos equivocados acerca de Dios, de nosotros y de la vida, para aceptar lo que Dios en su palabra declara como cierto acerca de cada uno de estos aspectos.

Cuando a causa de la predicación de Juan, ellos entendieron su error, se arrepintieron y como señal de su arrepentimiento se bautizaban, el bautizo viene a ser la extensión de aquellos ritos que tenían para purificar, como el lavamiento de las manos, etc.

Mateo 3:6   y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

Éste proceso de arrepentirse no es algo fácil para el hombre pues ha recibido del mundo una forma de vida tan absurda y con valores tan equivocados, (verdades relativas) que hacen difícil que las personas puedan reconocer su pecado, por eso sólo el Espíritu Santo revelando su palabra en el hombre puede lograr este arrepentimiento. El Señor Jesús refiriéndose al Espíritu Santo dijo:

Juan 16:8 al 9 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.9De pecado, por cuanto no creen en mí;

¿Qué es lo primero que el hombre debe cambiar en su manera de pensar para poder relacionarse adecuadamente con Dios?

  1. EL CONCEPTO QUE EL HOMBRE TIENE DE JESUCRISTO (DIOS)

Reconocer a Jesucristo como el Señor es reconocerlo como Dios. Dios es luz, Dios es amor, Dios es justicia perfecta, Dios por supuesto es bueno. El problema es que muchos de los que dicen creer en Dios, aunque rara vez lo confiesan en realidad piensan que Dios es malo, o como mínimo ausente de la vida y las circunstancias de las personas, lo cual al final quiere decir lo mismo.

¿Cómo se hace evidente cuando los hombres piensan que Dios es malo? Se hace evidente cuando piensan; Dios no se preocupa por el hombre, Dios no ayuda al hombre, Dios no ama al hombre. Y aunque los hombres rara vez dicen estas cosas por causa de cierto temor religioso, de todos modos cada vez que el hombre se queja de lo que le está sucediendo, su queja, aunque no lo sepa, va directamente a Dios, quién es el responsable de lo que sucede a su alrededor. Las quejas son una forma de decir que Dios es injusto y malo.

Pensar mal de Dios es el resultado de no reconocer que el hombre ha sido indiferente con Dios, que no ha vivido la vida según sus principios, que no le ha interesado su voluntad, porque nunca ha confiado en El.

¿Por qué? Por que cuando el hombre actúa convencido de que está haciendo lo correcto, espera recibir el fruto de su buena actuación, que es; «una buena vida « y al no recibirla, el malo en última instancia tiene que ser Dios.

Arrepentirse en este caso es comenzar a reconocer que Dios (Jesucristo) si es bueno, y que lo que hemos recibido a lo largo de nuestra vida mucho más allá de ser lo que merecemos, es lo que en su misericordia Dios ha provisto para darnos la oportunidad de conocerlo a él.

Sin embargo no es posible aceptar que Dios ha sido bueno con el hombre, si el hombre no logra reconocer que es pecador. La escritura dice:

Romanos 5:8 al 9 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.9Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

Pero: ¿Qué sentido tiene la muerte de Jesucristo en la cruz para una persona que se cree buena? Pues ninguno. Peor aún, quien no se reconoce pecador pensará que la muerte de Jesucristo fue un completo desperdicio. Por esto arrepentirse también tiene que ver con cambiar…

2. EL CONCEPTO QUE EL HOMBRE TIENE DEL HOMBRE

El hombre aunque sabe que no cumple con las exigencias de Dios de todos modos se cree bueno, pues se ha vuelto un experto en la justificación de tal manera que es capaz de ver “aceptable” prácticamente todo lo que hace. Pero la verdad es que el hombre es pecador. (Indiferente para con Dios aún en medio de su religiosidad.)

El hombre no ha creído en Dios; El hombre no ha buscado a Dios; El hombre ha dedicado su vida a complacerse asimismo sin importar lo que a otros les pueda pasar; O lo que Dios pueda decir.

Por eso la escritura dice:

Romanos 3:10 al 12…Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Sólo quien acepta lo pecador que es, puede ver en la muerte de Jesucristo en la cruz el amor de Dios y el perdón que le otorga salvación.

  1. ¿CÓMO SABER QUE EL ARREPENTIMIENTO O LA CONVERSIÓN HAN SIDO GENUINOS?

¿De qué sirve tener toda esa información que recibimos de la palabra de Dios sino creemos en ella? ¿De qué sirve una teología extensa o un conocimiento histórico de todo lo que Jesús hizo sino creemos en esa información?

Por esa generalizada incredulidad disfrazada de fe, (dicen creer en Dios pero no es cierto) es que Juan el bautista actuaba de la siguiente manera:

Mateo 3:6-9y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.7Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 9y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

Muchos se acercan a Dios de manera religiosa, es decir sin verdadera fe, lo hacen más por costumbre o por tradición religiosa que por un genuino deseo de aceptarle como Señor y Salvador, por esto Juan el bautista los exhortaba pidiéndoles verdaderos frutos de arrepentimiento.

El verdadero arrepentimiento siempre produce cambio y este cambio tiene que ver con comenzar a hacer las cosas como Dios desea y con una actitud diferente. El apóstol Santiago escribió:

Santiago 2:14-17   Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Cuando hay fe, es inevitable que esa fe produzca obras. Pero hay que aclarar que hay obras de fe y obras de incredulidad; las obras de fe son aquellas que realizamos precisamente porque creemos en lo que Dios en su palabra nos enseña, sus principios y sus planes. Es decir son obras hechas de acuerdo a su voluntad.

Por ejemplo: leer la Biblia, estudiarla, orar, asistir regularmente a la iglesia. Cuando las hacemos porque entendemos y creemos que ese es el deseo de Dios, ciertamente recibimos bendición.

Las obras de incredulidad son aquellas cosas que hacemos por qué no confiamos en Dios, en sus promesas, su palabra o su voluntad. De tal manera que no aceptamos vivir de acuerdo al diseño dado por Dios.

Por ejemplo; no aceptamos que la salvación es un regalo dado por Dios a aquel que verdaderamente cree, y tratamos de ganárnosla esforzándonos en cumplir los principios o mandamientos, lo cual resulta en una ofensa a Dios por estar menospreciando la obra de Cristo en la cruz.

Podemos resumir que las obras de incredulidad son todas aquellas cosas que hacemos que Dios no nos ha pedido y aun nos ha prohibido hacer.

C. ¿QUE ES NACER DE ESPÍRITU?

El Señor Jesús le dijo Nicodemo:

Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Ya vimos lo que significa el nacimiento de agua, ahora veremos el nacimiento del Espíritu que es en esencia básicamente lo mismo, pero explicado de manera diferente. El apóstol Pablo escribió:

Efesios 1:13 al 14 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

En este pasaje el apóstol Pablo resume de forma muy concisa el proceso de la salvación, del cual podemos tener claro lo que es necesario y lo que Dios hace:

  1. Es necesario oír la palabra de verdad. No cuentos, no tradiciones, no mezclas, no experiencias personales, solo el evangelio de nuestra salvación. (Nuevo pacto)
  1. Es necesario creer en ese evangelio de salvación.
  1. Somos sellados con el Espíritu Santo de la promesa.
  1. Este sello además de muchas otras cosas es la garantía de una herencia que vamos a recibir, es decir asegura la salvación.
  1. Es necesario y Dios hará, que vivamos la vida cristiana hasta que tomemos posesión, de la posición adquirida.
  1. Al hacer esto la gloria de Dios será alabada. (El mérito de la salvación corresponde a Él. Efesios 2:8 al 9)

Cuando nuestra fe en el Señor Jesucristo como Señor y Salvador es genuina, Dios produce en nosotros el Nacimiento Espiritual. Habiéndose producido el Nacimiento Espiritual podemos tener la absoluta certeza de que hemos sido perdonados por Dios y que nuestro destino final será en su presencia.

  1. ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE LAS OBRAS PARA SALVARSE Y LAS OBRAS COMO CONSECUENCIA DE SALVARSE?

Ya leímos como Juan el bautista y el apóstol Santiago hacían énfasis en que los que se arrepienten verdaderamente, es decir aquellos en los que Dios produce el Nacimiento Espiritual, ese nacimiento debe producir un cambio que los lleva a obedecer a Dios.

La razón de hacer esta aclaración es porque algunos engañándose a sí mismos, dicen creer en Dios pero esa fe no ha producido ni el Nuevo Nacimiento, ni un cambio de vida.

Ciertamente las buenas obras son una evidencia del Nacimiento Espiritual, al no verlas es normal que se dude de que se haya realizado. Sin embargo es un error colocar las obras como un requisito para que ocurra el Nacimiento Espiritual, hacer esto es añadir algo a la fe en Jesucristo como Señor y Salvador para ser salvo, y esto según la escritura es un error. El apóstol Pablo aclaró:

Gálatas 2:16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

Aunque la fe verdadera siempre trae obras, no podemos cambiar el orden establecido por Dios, es decir la salvación es solo producto de la fe, las obras no tienen la capacidad de producir el nacimiento espiritual. Sólo el Espíritu de Dios puede producir nacimiento espiritual, y ese mismo Espíritu es el único capaz de producir las buenas obras. A quienes habían invertido ese orden el apóstol les preguntó:

Gálatas 3:5Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

Y la respuesta indudablemente es; que Dios produce el Nacimiento Espiritual cuando “oímos con fe” y hace maravillas entre nosotros por la misma razón. (Efesios 1:13 al 14)

Sólo después que una persona ha sido salva, es decir aquella en la que gracias a su fe Dios ha producido el nacimiento espiritual, puede vivir haciendo la voluntad de Dios, lo cual implicará realizar obras que Dios ha preparado para que haga. El apóstol Pablo insiste en que ese es el orden establecido por Dios:

Efesios 2:8 al 10 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

V. POR QUE NO ES POSIBLE SALVARSE POR MEDIO DE LAS OBRAS

Hay varias cosas que debemos considerar.

  1. Si la salvación fuese posible haciendo buenas obras o cumpliendo la ley de Dios, entonces no tendría ningún sentido que Cristo viniera a morir por nosotros los pecadores, si la salvación fuera posible por obras Dios simplemente hubiese esperado a ver quienes cumplían y quiénes no, para dar a cada uno su merecido.

Por lo tanto podemos decir que quien cree que puede salvarse a través del cumplimiento de la ley, o quien cree que puede añadir con sus obras algo para hacer mérito y salvarse, está ofendiendo a Dios y menospreciando el sacrificio de Jesucristo en la cruz.

  1. Si alguien cree poder salvarse a través del cumplimiento de la ley, es porque piensa que tiene la capacidad para obedecer a Dios. Es decir no reconoce que es pecador.
  1. Quien cree poder salvarse a través de sus obras es porque no tiene ni idea de la perfección de la justicia de Dios, y cree que cualquier cosa lo va a complacer, pero no es cierto.

Por estas razones, el solo hecho de querer salvarse a través del cumplimiento de ley hace que la persona quede bajo la maldición de Dios. Así lo declara el apóstol Pablo:

Gálatas 3:10 al 11 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá;

Si alguien quisiera salvarse a través del cumplimiento de la ley, tendría que cumplir durante toda su vida con absolutamente todas las cosas escritas en el libro de la ley, y una sola falla, un solo mal pensamiento sería suficiente para descalificarlo y condenarlo eternamente. En la carta del apóstol Santiago encontramos este mismo principio:

Santiago 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

Dios solo acepta perfección absoluta, (ejemplo de ir nadando a San Andrés) además recordemos que un mal pensamiento, enojarse, o simplemente desear la mujer, la casa, el trabajo, o el auto del prójimo, sería tomado como pecado cuando se trata de obtener la salvación.

Podemos comparar este asunto con una carrera, donde independientemente de la velocidad o resistencia del corredor, lo primero que tiene que hacer es inscribirse en la carrera. (Nacer Espiritualmente) Si no lo hace, si no se inscribe, no importa la velocidad a la que corra, no podrá ganar.

VI. EL EJEMPLO PERFECTO DE LA SALVACIÓN SIN OBRAS

Lucas 23:39 al 43Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Hemos dicho que arrepentirse respecto de Dios, es reconocer que Él es bueno mientras que nosotros somos pecadores.

¿El malhechor que se condenó por que le insultaba? Porque a pesar de ser un ladrón, él pensaba que no merecía estar allí muriendo (se creía bueno) y estaba molesto porque Jesús no lo salvaba. (Lo cual demostraba que Jesús era malo)

El otro en cambio, reconocía que era pecador, reconocía que estaba pagando por lo que merecían sus acciones, y a pesar de estar viendo a Jesús morir como un criminal, logra ver más allá de los ojos de la carne y logra reconocer en él, El Hijo De Dios.

Y la prueba de que tenía fe genuina, es la petición que hace; «acuérdate de mí cuando vengas en tu reino» y la respuesta de Jesús: “Hoy estarás conmigo en el paraíso

Vea la diferencia entre estos dos; uno pidió por su vida terrenal, y se condenó. El otro por su vida después de la muerte (estar en el paraíso con Dios) y se salvó.

VII. SI LA SALVACIÓN ES GRATIS….

De qué sirve que una persona se haya portado bien (de acuerdo a los parámetros del mundo) y en la madurez acepte al Señor, comparado con otra que ha actuado realmente mal y en la madurez también recibe a Cristo.

La respuesta es:

  1. El que ha vivido en más maldad, más enfermo está, y a más enfermedad, más largo y doloroso será el tratamiento para sanar.
  2. Además; de cuánto tiempo hagamos la voluntad de Dios de eso dependerán los tesoros en el cielo.

2 Corintios 5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 

Y entonces es evidente que no es lo mismo aceptar a Cristo en la juventud y servirle muchos años. Que esperar para hacerlo en los últimos diez minutos de vida. Por supuesto que la recompensa no podrá ser en ningún caso igual.

VIII. LA REDENCIÓN DE LA POSICIÓN ADQUIRIDA. ¿QUÉ SIGNIFICA?

El hijo del rey nació, el trono es suyo, pero no tiene edad para gobernar. Tiene que esperar a tener la edad necesaria, pero también debe ser preparado para ejercer adecuadamente el reinado. Es importantísimo entender que el reinado para el cual Dios nos prepara no es en este tiempo pues él objetivo de Dios no es ponernos a reinar sobre una tierra que será destruida. Por eso mismo Jesús declaró:

Juan 18:36 Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

Estamos siendo preparados para reinar después que la tierra haya sido juzgada, cuando el Señor regrese y comience el reinado del milenio. Por eso dice la escritura:

Apocalipsis 5:9 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra

Apocalipsis 20:6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Apocalipsis 21:3 al 4 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. 4Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Pero los que no reciben a Cristo…

Apocalipsis 20:10   Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Apocalipsis 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

 

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