EL PERDÓN DE PECADOS – Temas básicos – Parte 6

En uno de los estudios básicos que hicimos anteriormente, “EQUIPADO PARA LA BATALLA” vimos algunas cosas acerca del perdón de pecados, que fue indispensable que Dios nos otorgara para hacer posible la Salvación, el Nuevo Nacimiento, la Comunión con Dios y muchas otras cosas más.....

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EL PERDÓN DE PECADOS

 

I. INTRODUCCIÓN
En uno de los estudios básicos que hicimos anteriormente, “EQUIPADO PARA LA BATALLA” vimos algunas cosas acerca del perdón de pecados, que fue indispensable que Dios nos otorgara para hacer posible la Salvación, el Nuevo Nacimiento, la Comunión con Dios y muchas otras cosas más.   En este estudio vamos a ampliar un poco más el asunto del perdón de pecados, y comenzaremos repasando brevemente lo que ya fue enseñado:

A. El perdón de dios tuvo un costo.
Aunque el perdón de Dios es total y completamente gratis para nosotros, debemos saber que conseguirlo tuvo un altísimo costo; la muerte de Jesucristo en la cruz.

Isaías 53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

B. Este perdón es recibido al momento del nacimiento espiritual.
Jesucristo muere por los pecados del mundo, lo cual quiere decir que hay una provisión o solución de Dios para el pecador y para hacer efectivo este perdón es necesario creer en Jesucristo como Señor y Salvador.

Hechos de los Apóstoles 10:43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

C. El perdón recibido es total
Esto quiere decir que incluye todos los pecados, pasados, presentes y aun aquellos que cometeremos en el futuro.

Hebreos 10: 17-18 añade: «Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones», pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado.

Es tan completo este perdón que Dios, dice su palabra, se olvida de los pecados y de las transgresiones que hemos cometido, pues de otra manera no podíamos haber sido aceptados y salvados. Dios se olvida porque los pecados ya fueron pagados por Cristo en la cruz.

D. Perdón para hacer posible las relaciones.
El perdón que hemos recibido de parte de Dios nos permite relacionarnos con Él para que Él pueda bendecirnos…

Hebreos 10:19-22 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

La razón por la cual podemos acercarnos confiadamente a Dios no es nuestro comportamiento, sino su sacrificio en la cruz.

E. El perdón no es una licencia para pecar.
Cuando en la escritura se nos enseña acerca del perdón de Dios, la intención en ningún momento es darnos libertad para pecar. Todo lo contrario, darnos libertad para no pecar:

1 Juan 2:1-2 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

F. El perdón de dios no excluye su tratamiento de amor.
No necesitamos dejar de pecar para ser perdonados por Dios porque ya fuimos perdonados, tampoco para ser aceptados pues también ya lo fuimos.
Debemos dejar de pecar porque desagrada y ofende a Dios y porque el pecado destruye nuestra vida y los planes de Dios para ella. Dios nos ayuda en este proceso de varias maneras, una de esas, son las difíciles situaciones que permite en nuestra vida que vienen con el propósito de cambiar nuestras malas actitudes presentes, esas actitudes son las que producen los pecados que nos impiden disfrutar del amor de Dios.
Por esta razón el amor de Dios para nosotros incluye la disciplina con el propósito de corregir el pecado.

Hebreos 12:6 porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo».

G. El perdón lo disfrutamos tanto como lo damos.
La forma en que perdonamos a los demás muestra la forma en que hemos aprendido a recibir el perdón de Dios.

Marcos 11:25-26 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Si todos los que hemos nacido de nuevo ya hemos sido perdonados por Dios, entonces esto quiere decir que todo el que ha nacido de Dios toma la decisión de perdonar a los demás.

II. EL PECADO.
La primera referencia que tenemos acerca del pecado la encontramos en el libro de génesis cap. 3 donde se narra cómo el hombre desconfió de Dios y comió del árbol prohibido. Nos cuenta la escritura:

Génesis 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Este hecho que trajo tan malas consecuencias comenzó cuando Satanás intervino y a través de una pregunta colocó duda acerca de la orden que había sido dada por Dios. Ante esto la mujer contesto:

Génesis 3:2-3 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

Sin embargo al revisar la respuesta y compararla con la prohibición, no consta que Dios les haya prohibido tocar el árbol, es decir, parece que la mujer añadió algo que Dios no había dicho. ¿Con qué intención?
Es posible que la pregunta de Satanás haya colocado duda en el corazón de Eva respecto de lo bueno de la prohibición hecha por Dios, y por eso cuando contesta, añade descuidadamente algo que Dios no había dicho, como queriendo magnificar el error de Dios al hacer la prohibición. Al oír esta respuesta Satanás dando un golpe mortal a la confianza que el hombre debía tener en Dios; Aseguró:

Génesis 3:4-5 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Satanás, contradice radicalmente lo dicho por el Señor “no moriréis” y además da a entender que “Dios sabe” que comer del árbol es algo bueno, pero que Dios no lo revela para que el hombre no pueda disfrutar de ese privilegio.  Es decir Satanás hace creer que el, si revela la verdad acerca de que comer del árbol lejos de producir muerte va a producir algo muy bueno. Ser como Dios, teniendo el conocimiento de lo bueno y lo malo para dirigir la vida del hombre.   Esto que Satanás logró en ese lugar y en ese tiempo sigue siendo la razón por la cual los hombres en lugar de buscar la dirección de Dios para vivir la vida, son dirigidos por su propio conocimiento del bien y del mal. (Este tema lo ampliaremos en un estudio posterior llamado; “El árbol de la ciencia del bien y del mal”)

Aunque el pasaje no lo menciona, si enseña de una forma clara, que en realidad lo que sucedió fue que el hombre dejo de confiar en Dios, en lo bueno de la orden dada por Dios, para confiar en Satanás y en lo que le dijo que era una verdad de Dios, que Dios no quería revelar.   En la actualidad hay muchos declarando en nombre de Dios “verdades” que no son de Dios, y a través de ellas están guiando a los hombres a vivir en continua desobediencia a Dios. (Dios quiere que seas rico, próspero, de éxito, etc.).  Cuando el hombre confía en lo dicho por Satanás, automáticamente está desconfiado de Dios, y de lo bueno de los mandatos de Dios. El siguiente paso después de esto es una vida de continúa desobediencia a Dios, con la convicción, (allí esta lo grabe), de estar haciendo lo correcto. Por eso nos cuenta la escritura:

Génesis 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Su confianza en las palabras de Satanás (qué es lo mismo que confiar en Satanás) le hizo ver cómo bueno, agradable, codiciable y bueno para alcanzar sabiduría lo que en realidad era todo lo contrario.
Toda la maldad, la injusticia, el dolor y el sufrimiento que los hombres experimentan se originaron en este acto de desobediencia. Pero este acto de desobediencia fue la consecuencia normal de desconfiar de Dios para confiar en Satanás.

III. TODO PECADO SE ORIGINA EN LA DESCONFIANZA HACIA DIOS.
Para la mayoría que la gente el pecado tiene que ver con hacer algo malo. Otros además de esto, creen que el pecado es también dejar de hacer algo bueno. Otros un poco más cerca de la verdad identifican el pecado como actos de desobediencia a los mandatos dados por Dios.
Sin embargo es importantísimo que entendamos que la escritura nos muestra como el origen de toda desobediencia a Dios, la falta de confianza en Dios. Los siguientes pasajes nos muestra la gravedad de no confiar en Dios:

Juan 3:17-18 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 3:12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo

El Señor Jesús dijo refiriéndose a la acción del Espíritu Santo:

Juan 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí;

Para los hombres es muchísimo más fácil reconocer que actos de maldad o de desobediencia son pecado, que reconocer que la falta de confianza en Dios es pecado.
En la escritura encontramos ejemplos, como el del joven rico quien manifestó ser muy obediente a los mandamientos de Dios pero no confío en Jesús. Por lo tanto si su actitud hacia Jesús no cambio toda su obediencia a los mandamientos de Dios no le sirvió de nada, pues su falta de confianza lo condenaría.
También en la escritura encontramos las “obras muertas” que son todas aquellas cosas que los hombres hacen, aun para Dios, pero sin confiar en Dios. Es necesario dejar de hacer estas obras muertas para poder servir a Dios.

Hebreos 9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

IV. TODA DESOBEDIENCIA ES EVIDENCIA DE LA FALTA DE CONFIANZA EN DIOS
Sin embargo aunque la evaluación que Dios hace del pecado está basada en la confianza o desconfianza que el hombre tenga hacia él, también es cierto que toda desobediencia consciente a los mandamientos de Dios es una evidencia de la falta de fe. Por lo tanto es pecado.

Santiago 2:17-18 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

También es pecado la falta de confianza que sentimos en medio de ciertas circunstancias a través de las cuales Dios está probando nuestra fe. La dificultad para dar gracias es una evidencia de ello.

1 Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Si no podemos dar gracias sintiéndonos agradecidos, debemos más bien pedir perdón por nuestra falta de confianza.

V. LA IMPORTANCIA DE LA CONFESIÓN.
Aunque hemos sido perdonados por Dios, la verdad es que no tenemos ni idea de cuanto nos ha perdonado, por que no somos conscientes de cuán pecadores somos, lo cual nos impide en primer lugar, apreciar la grandeza de su amor.

Lucas 7:47. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; pero aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

Por otro lado esta falta de conciencia de cuán pecadores somos, también nos impide ser trasformados, ya que el primer paso indispensable para poder mejorar, es el de reconocer nuestros errores. (Pecados)

Proverbios 28:13 El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia

Por eso es indispensable que cada vez que Dios nos muestre que hemos pecado (a través de su palabra, los cristianos, o el Espíritu Santo) debemos pedirle perdón, y a quien hayamos ofendido. En ese orden.

1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad

Es fiel porque cumple con su promesa de perdonar, es también lo justo porque El ya pagó por eso. Además promete limpiar de toda maldad. Por eso la confesión se convierte en el requisito indispensable para trasformar nuestras vidas, proceso que se detiene cuando dejamos de confesar nuestros pecados.

VI. LAS DISCULPAS MÁS COMUNES.

Génesis 3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Al descubrir su pecado el hombre se inventa la religión, que está basada en lo que el hombre puede hacer para cubrir o solucionar su pecado. Pero eso no es aceptado por Dios que en su misericordia vemos que:

Génesis 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Lo que el hombre hace por remediar su pecado es religión, lo que Cristo hace por solucionar el pecado es el cristianismo.  Sin embargo el hombre es absolutamente consciente de su pecado.

Génesis 3:8-10 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.

Dios confronta al hombre con su pecado y aparecen las disculpas.

Génesis 3:11-13 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

Por todo lo anterior el problema más grave que podemos tener con el pecado es el de no reconocerlo.

1 Juan 1:10 Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros.

Aún que toda infracción a los principios de Dios contemplados en su palabra son pecado. La verdad realmente es que, NO HACER LA VOLUNTAD DE DIOS ES PECADO. (Lo cual va mucho más allá de simplemente cumplir sus principios.)  Es una necedad no confesar los pecados a Dios cuando EL ya los conoce. Sin embargo los hombres no sólo no los confesamos, los disculpamos de diferente manera y hasta llegamos a creer que en realidad esos pecados no son pecados.  Algunas de las disculpas más comunes son:

A. CUANDO HAY IGNORANCIA.
Si usted mata a alguien con un revólver porque no sabía que estaba cargado; ¿hay daño? ¿hay culpa?
Si usted le da un remedio a alguien y lo intoxica y se muere, porque no era el adecuado y usted no lo sabía; ¿hay culpa?
Hay culpa » INVOLUNTARIA » Pero culpa. Que no es igual de grave a cuando hay culpa voluntaria, con premeditación y alevosía, pero hay culpa.   Entonces si hay culpa, es porque hubo daño y si hubo daño tiene que haber pena. Y alguien tiene que pagar.

Números 15: 27 29… Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un año para expiación. 28Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. 29El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro.

Levítico 22:14 El que involuntariamente coma de cosa sagrada, la restituirá al sacerdote con la cosa sagrada y le añadirá una quinta parte

No solamente debía devolver lo que se comió, debía pagar un 20% más por su culpa.  También en el Nuevo Testamento dice con toda claridad que el siervo, que sin conocer la voluntad de Dios, hizo cosas dignas de azotes, será azotado.   No nos engañemos, aún cuando hay ignorancia hay culpa. Es más, muchas veces pensamos, que nuestra ignorancia es perdonada, porque teníamos buena intención. Y a veces así contestamos; “no era mi intención» Por supuesto es bueno dar la aclaración, pero eso no nos disculpa.

B. CUANDO HAY BUENA INTENCIÓN.
David tenía buena intención cuando quiso trasportar el arca, pero lo hizo de acuerdo a lo que vio, a la lógica del mundo, a lo que le pareció práctico. Y como consecuencia un amigo suyo murió. ¿Porque?

1 Crónicas 15:12-13 y les dijo: Vosotros que sois los principales padres de las familias de los levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos, y pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.

¿De qué sirven nuestras buenas intenciones si no hacemos lo correcto?

Romanos 10:1-3 Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios;

Tienen buenas intenciones pero no están usando el método correcto para salvarse; se van a condenar.

C. NO PUSE CUIDADO.
Pasa caminando por el lado y lo pisa. El pisado reclama y el otro contesta, «es que no puse cuidado » como si eso lo disculpara. Y peor aún, lo sigue haciendo, y sigue contestando igual; «es que no puse cuidado”
Pero si usted parqueando su carro estrella a otro, porque no puso cuidado: ¿quién paga el daño? Pero creemos que con decir, «no fue intencional» el asunto quedará arreglado. Pero no, es más, si fuera intencional, si el que nos está haciendo algo malo lo estuviera haciendo intencionalmente; ¿cuál sería nuestra reacción? La escritura dice del que hace el mal intencionalmente: Números 15: 30 31 »Pero la persona que haga algo con soberbia, sea el natural o el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será eliminada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová y menospreció su mandamiento, esa persona será eliminada por completo y su pecado caerá sobre ella».

1. No podemos cuidado a lo que hacemos.
Levítico 5: 3 Si alguien toca cualquiera de las inmundicias humanas que lo pueden hacer impuro, sin darse cuenta, y después llega a saberlo, será culpable.

Si usted pisa excrementos con culpa o sin ella igual queda oliendo.

2. No ponemos cuidado a lo que oímos.
1 Samuel 15:22 Entonces Samuel dijo: -¿Acaso se complace Jehová tanto en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a las palabras de Jehová? Mejor es obedecer que sacrificar; prestar atención mejor es que la grasa de los carneros.

Aún a veces nos pasa que por estar pensando en lo que deseamos, malinterpretamos lo que nos dicen acomodándolo a nuestro gusto.

Marcos 4: 24 al 25 … Les dijo también: -Prestad atención a lo que oís, porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís, porque al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

Mateo 12:42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.

Mateo 13:16 De cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.

Que tanto apreciamos lo que Dios nos enseña a través de su palabra; Que tanto apreciamos los mensajes que escuchamos en la iglesia; A veces pareciera que algunos no aprecian lo que están recibiendo, pues continuamente y con gran facilidad se distraen.
¿Que tanta importancia damos a las reuniones de la iglesia? ¿Dejamos que cualquier actividad sin importancia se interponga y no asistimos? ¿Somos conscientes de que cada vez que faltamos, algo nos perdimos?
Cuando por no poner cuidado no hacemos las cosas bien, o hacemos cosas que no debimos hacer, estamos pecando.

D. SE ME OLVIDÓ.
Génesis 40: 23… Sin embargo, el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que lo olvidó.

El copero se olvidó y José siguió en la cárcel, el pueblo se olvidó de Dios y buscó otros dioses.  ¿Qué pasa cuando usted se olvida de pagar las cuentas de los servicios? ¿Qué pasa si no paga los créditos con los bancos? ¿Qué pasa cuando se le olvida diezmar? ¿Qué pasa cuando olvida sus compromisos? ¿Qué pasa cuando olvida su grupo de oración? ¿Qué pasa cuando se le olvida amar a los demás?
Cuando aún por olvido no hacemos lo que debemos hacer hay daño, y si hay daño hay culpa.

Salmos 137: 5... Si me olvido de ti, Jerusalén, pierda mi diestra su destreza. Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acuerdo; si no enaltezco a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría.

En otras palabras, si me olvido debo ser castigado. Y no se olvidaron, y allí están, y nunca más serán sacados de allí. Porque consideraban a Jerusalén importante para ellos. “preferente asunto de mi alegría »
La verdad es que normalmente olvidamos lo que no consideramos importante. ¿Es nuestra relación con Dios importante?

Salmos 50:22 al 23…Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace y no haya quien os libre. El que ofrece sacrificios de alabanza me honrará, y al que ordene su camino, le mostraré la salvación de Dios».

Y como todo en nuestra vida debe ser hecho en el Señor, todo es importante y no hay disculpa para olvidar nada.

Colosenses 3: 23 -24 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

E. ÉL FUE PRIMERO.
Cuando decimos que el otro fue primero usamos esta disculpa de varias formas:

1. Justificando nuestra venganza.
Romanos 12:18 al 21... Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor».Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber, pues haciendo esto, harás que le arda la cara de vergüenza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

2. Justificando nuestra actuación.
Mateo 6:7-8 »Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.

¿Usted porque hizo eso? Y respondemos: «Fulano también lo hizo”

F. ES QUE ME MOLESTÓ.
Santiago 1:19 al 20 ..Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardo para hablar, tardo para airarse, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

El taxista que lleno de ira le dispara a quién lo estrella; ¿será sin culpa porque le sacaron la piedra?

F. NO HAY QUE SER EXAGERADOS.
Aún a veces habiendo conocimiento somos capaces de decir cosas como; «A Dios no le importa » » No seamos tan legalistas» “Exagerados” Etc. Y ante esta disculpa Dios dice:

Salmos 50:2 Estas cosas hiciste y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú; ¡pero te reprenderé y las pondré delante de tus ojos!

Dios no es como lo imaginamos, además nuestra ignorancia respecto de cómo es El no nos disculpa.

G. ES LA ÚLTIMA VEZ.
Pero entre más se comete un pecado, más adicción habrá al pecado, lo cual hará más difícil dejarlo a no ser que la disciplina de Dios nos ayude.

Salmos 119: 67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; pero ahora guardo tu palabra.

H. ES QUE NO PUEDO DEJARLO.
Si eso crees, eso vivirás, pero si crees en lo que Dios dice en su palabra, entonces entenderás que aunque realmente tu no puedes, Jesucristo en ti sí puede hacer esos cambios.

Juan 11:40 Jesús le dijo: – ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

I. OTRAS
Seguramente habrá más de estas malas estrategias, porque no confesar pecados es algo que daña grandemente nuestra vida espiritual. En cambio el confesarlos y apartarse va a traer grandes bendiciones a nuestra vida espiritual. Pues éste es el proceso normal.

VI. ¿COMO CONFESAR NUESTROS PECADOS?
A. De corazón. Lo cual quiere decir que no es un formalismo sino el resultado de un verdadero reconocimiento de la ofensa y el daño que hemos hecho. También es bueno no minimisarlo para tratar de hacerlo menos grave. No al pecado hay que llamarlo como lo que es y no olvidar que se origina en la falta de confianza en Dios lo cual por supuesto es muy ofensivo.
B. Haciendo restitución, si es necesario y si es posible.
C. Deseando no cometerlo más. Si no hay un deseo genuino de no cometerlo más, la confesión no será válida.
D. Aceptando el perdón. La misma palabra que habla de mis pecados, habla también del perdón.

VII. RESULTADOS.

A. PERDONANDO.
Cuando de manera genuina hemos confesado y recibido el perdón de Dios el resultado será que también perdonaremos:

Mateo 6:12-15 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas

Marcos 11:25- 26 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Cuando no somos capaces de perdonar de corazón es simplemente porque no hemos confesado genuinamente nuestros pecados y tampoco hemos recibido el perdón de Dios en nuestro corazón. Esto nos impide perdonar.

Mateo 18: 32-35 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. 33¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

B. DEBEMOS PERDONAR COMO DIOS NOS PERDONA.
1. Dios perdona cuantas veces la persona peque y se arrepienta.

Mateo 18:21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: -Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: -No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

2. Dios olvida.
No es cuento, cuando hay perdón, hay verdadero olvido, no hay que fingir olvidar… la frase yo perdono pero no olvido es una confirmación de que cuando no hay perdón la gente se sigue acordando de lo que le hicieron… y le afecta. El olvido viene porque hay paz en el corazón, cuando no olvidamos es porque no hemos perdonando genuinamente y el resentimiento que hay guardado en nuestro corazón continuamente nos recuerda la falta o faltas cometidas. Colocando una actitud de rechazo en lugar de aceptación.

Jeremías 31:34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: «Conoce a Jehová», porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.

3. Dios restaura la relación.
Cuando el perdón es genuino, la relación entre dos personas que se han perdonado debe mejorar.

VIII. RECOMENDACIONES:
A. Acepte el perdón de Dios por todos sus pecados, pasados, presentes, y futuros. (No porque este pensando cometerlos)
Si es necesario, si tiene dudas de que Dios no le haya perdonando algún pecado, confiésalos y acepte el perdón de Dios, recuerde que la misma palabra de Dios que le muestra a usted que a pecado, esa misma palabra es la que le dice que Dios ya le ha perdonado.

B. Cada vez que cometa pecados, confiésalos a Dios. No haga listas largas.

C. Haga una lista de las personas que no ha perdonado y perdónelas.

Aunque la escritura dice que debemos perdonar si nos piden perdón, delante de Dios hágalo así no lo hagan. Esto mantendrá bien su corazón ante Dios y el dia que le pidan perdón, si lo hacen, será más fácil restaurar la relación.

D. Haga una lista de las personas que le gustaría que también tuvieran a Cristo en su vida, para recibir su perdón y una nueva oportunidad para la vida. Ore por ellos y cuando tenga la oportunidad invítelos, o compártales de Cristo.

IX. ALGUNAS CONSIDERACIONES RESPECTO DEL PECADO
A. DIFERENCIA ENTRE, PECAR, O PRACTICAR EL PECADO.

1 Juan 3: 7-9 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 9Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Todos los cristianos pecamos, por eso encontramos en la palabra una provisión para el pecado que está en:

1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Pero una cosa es pecar y después de pecar a arrepentirse y pedir perdón con el deseo de no volverá pecar y otra muy diferente es pecar conscientes de que estamos pecando y con la intención de no cambiar.
Eso es practicar el pecado. Y según estos versos el que practica el pecado es del diablo por lo tanto no ha nacido espiritualmente. Su fe en Jesucristo es falsa, no ha recibido la justificación y si muere irá a condenación.

B. PECADO DE MUERTE.
1 Juan 5:16-17 Si alguno ve a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado, pero hay pecado no de muerte.

El pecado de muerte es aquel pecado por el cual Dios disciplina con la muerte física. En estos casos el creyente no pierde su salvación (esta no se puede perder) sin embargo la decisión de Dios de disciplinar con la muerte física puede tener varias posibles razones.

1. Es la forma en que Dios muestra a su iglesia lo grave del pecado.
2. Es la forma en que Dios protege a su iglesia de la contaminación del pecado.
3. La forma en que Dios limpia su nombre en medio de la iglesia.

Ejemplos bíblicos:

1 Corintios 5:1-5 Se ha sabido que hay entre vosotros fornicación, y fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; a tal extremo que alguno tiene a la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien lamentarlo y haber quitado de en medio de vosotros al que cometió tal acción? Ciertamente yo, como ausente en cuerpo pero presente en espíritu, como si estuviera presente he juzgado ya al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

Hechos 5:1-11 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

C. LA BLASFEMIA CONTRA EL ESPÍRITU.
Marcos 3:28-30 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo.

La blasfemia contra el Espíritu es cuando el hombre no acepta lo que el Espíritu Santo está haciendo o se está diciendo, de tal manera se pierde de la oportunidad de recibir bendición, incluida la de confesar los pecados y de recibir la sanidad que viene con esa confesión.

 

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