EL ARBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL – Temas básicos – Parte 8

Dios coloca al hombre sobre la tierra y le da instrucciones para que el hombre viva la vida que Dios diseñó para él. Esa vida no sólo incluía que el hombre tuviera una excelente relación con Dios, si no que la confianza en Dios llevaría al hombre a desarrollarse y llegar a alturas inimaginables, permitiendo a Dios cumplir con el propósito para el cual creó al hombre. ....

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EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL

 

I. INTRODUCCION
Dios coloca al hombre sobre la tierra y le da instrucciones para que el hombre viva la vida que Dios diseñó para él. Esa vida no sólo incluía que el hombre tuviera una excelente relación con Dios, si no que la confianza en Dios llevaría al hombre a desarrollarse y llegar a alturas inimaginables, permitiendo a Dios cumplir con el propósito para el cual creó al hombre.
La clave de esta relación además de la grandeza de Dios, estaba en la confianza que el hombre debía depositar en Dios. Confianza que le llevaría a obedecer y por supuesto a tener en cuenta la única prohibición que recibió en el paraíso.

Génesis 2: 17. Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Algunos se preguntan; ¿Por qué la prohibición? ¿Por qué la amenaza? ¿Por qué Dios tuvo que colocar ese árbol que ocasionó la caída? ¿Qué hubiera pasado si el árbol no se coloca?
A este respecto podemos decir que era necesario colocar este árbol para:

A. MANTENER EL ORDEN
Era necesario que el hombre entendiera con claridad la diferencia entre su creador y él como criatura. Colocar el árbol y ordenar no comer de él le permite al hombre entender el orden natural y sobrenatural. Dios es soberano sobre nosotros por la sencilla razón de que él es Dios, nuestro creador y sustentador y nosotros criaturas (insignificantes comparadas con él y) totalmente necesitadas de Él.

B. EL HOMBRE DEBE GUARDAR SUS PROPIOS LÍMITES.
Ese orden y diferencia entre Dios y el hombre se mantiene cuando el hombre guarda sus límites. Y hacerlo es algo que resulta muy fácil cuando el hombre reconoce la realidad de su condición humana y la grandeza de Dios. Preguntarse por que el hombre debe sujetarse; es como preguntarse: ¿por qué los bebés tienen que dejarse cuidar de sus padres?

C. EL HOMBRE DEBE SER RESPONSABLE DE SUS DECICIONES
Guardar el orden establecido por Dios implica una responsabilidad para el hombre. Sin embargo el hombre tiene la libertad de hacerlo o no. Esa libertad como es lógico implica responsabilidad, el hombre debe asumir la consecuencia de sus decisiones: » porque el día que… «.

Las consecuencias de sus decisiones son básicamente dos; Las consecuencias naturales. Si toma buenas o malas decisiones las consecuencias vendrán de acuerdo a las leyes naturales. Las consecuencias sobrenaturales son las que tienen que ver con las cosas sobrenaturales dentro de las cuales está el juicio de Dios, con un premio o un castigo sobrenatural y eterno dependiendo de sus decisiones.

Y por último es importante entender que si el hombre no tuviese la inteligencia, las emociones y la voluntad para decidir acerca de qué hacer con su vida, entonces el hombre no sería un ser humano, no como lo conocemos, pues al no tener libertad sería simplemente una máquina que no podría tomar decisiones ni sufrir ni disfrutar la vida.

 

II. LA CAÍDA
Nos cuenta la escritura que aparece Satanás y hace lo que siempre ha hecho; colocar duda acerca de Dios, para luego poder negar su palabra.

Génesis 3: 1. La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho, y dijo a la mujer: -¿Conque Dios os ha dicho: «No comáis de ningún árbol del huerto»?

A través de esta pregunta coloca duda acerca de Dios en la mujer. Cuando la mujer contesta que Dios dijo que si tocaba el árbol moriría, inmediatamente él aseguró:

Génesis 3: 4. Entonces la serpiente dijo a la mujer: -No moriréis.

Al aceptar como cierto lo dicho por Satanás, que era completamente opuesto a lo dicho por Dios, “ciertamente morirás” la mujer no sólo creyó que había mala intención en Dios al prohibirle comer del árbol, sino que además creyó en los buenos beneficios de comer (desobedecer) enseñados por Satanás, ”No moriréis”
La confianza en Dios es lo único que hace posible la sujeción y la obediencia. Pero si el hombre no confía en Dios, (eso fue lo que paso) el hombre tendrá razones de sobra para no sujetarse a Dios y como consecuencia desobedecerle.

 

III. CONSECUENCIAS DE HABER FALLADO (DE NO CONFIAR EN DIOS. Sólo mencionare algunas consecuencias que tienen que ver con el tema.)

A. PIERDE SU COMUNIÓN CON DIOS.

Génesis 3: 7. Luego oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba por el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

El hecho de esconderse muestra que la comunión se ha perdido. Esa comunión es la que le permitía vivir haciendo la voluntad de Dios, disfrutándola, y permitiendo que Dios a través de la obediencia engrandeciera al hombre Hoy el hombre se esconde detrás de argumentos con los cuales justifica su proceder. Igual hacen las personas religiosas y los falsos cristianos que justifican su proceder a través de malas doctrinas, pero tanto los argumentos de los incrédulos como las malas doctrinas, resultan tan insignificantes como los árboles en los cuales Adán y Eva se escondieron de la presencia de Dios.

B. PIERDE LA DIRECCIÓN DE DIOS.
Cuando el hombre confiaba, Dios le decía que hacer, y el hombre no tenía necesidad de pensar si era bueno o malo lo que Dios le estaba ordenando. Porque todo lo que Dios le pedía era bueno en gran manera. Y lo que el hombre tenía que hacer, era usar su intelecto, voluntad, sentimientos y oportunidades dadas por Dios, para realizar de la mejor manera la perfecta voluntad de Dios.
Pero después del pecado, tenemos a un hombre que por haber perdido la comunión y la dirección de Dios no sabe qué hacer con su vida. Además su conciencia se ha corrompido por lo cual está tampoco le sirve para dirigir su vida de buena manera.

C. PIERDE LOS VALORES DADOS POR DIOS.
Perder la confianza en Dios y en su palabra es perder lo más importante que un hombre pueda poseer, como consecuencia pierde también la sabiduría, la justicia, el amor, etc… Y con la maldición de la tierra y la declaración de que con el sudor de su frente cosecharía el pan, este hombre que ha perdido la confianza en Dios, en su protección y provisión, lucha por conseguir cosas materiales pensando que estás llenaran su vida y además depende de su poder, no del de Dios para conseguirlas.

D. PIERDE SU PATERNIDAD QUEDANDO BAJO OTRA.

Efesios 2: 2-3. En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Esa nueva paternidad influencia y domina al hombre con una forma de vida totalmente diferente a la diseñada por Dios. Donde lo que prima es:

1. Altivez. Quien cree ser lo que no es… cree que puede hacer lo que no puede. Dirigir su propia vida, donde la evidencia clara de que no puede es lo que vemos en el mundo de hoy.
2. Miedo. Habiendo perdido lo más valioso e importante, su comunión con Dios, la confianza en su plan y como consecuencia en su provisión, el hombre teme sufrir por los faltantes de lo que ahora considera valioso y este miedo lo esclaviza en una vida sin sentido.
3. Rebeldía. De una forma natural el hombre va contra Dios (y lo que lo representa.) producto de esa nueva comunión que lo influencia. El miedo a sufrir es otro de los importantes ingredientes que utiliza Satanás, que acrecienta la rebeldía como un mecanismo de defensa.
4. Justificación. Después de haber dejado a Dios y descubrir así su vergüenza y maldad que le obliga a cubrirse, al no pedir perdón y volver a Dios, se hace necesario para el hombre buscar cómo justificarse, de otra manera su conciencia le haría imposible disfrutar la mala vida que lleva. En el fondo, sin que el hombre lo entienda, hay tal miedo del juicio de Dios, que en la búsqueda de justificación llega aún a negar su existencia, aunque esto implique embrutecerse en gran manera para poder creer sus necios argumentos. (Se requiere más fe para no creer en Dios, que para creer en Él)

 

IV. EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL.
En estas circunstancias el hombre debe seguir viviendo y para hacerlo reemplaza a Dios con el árbol de la ciencia del bien y del mal, del cual sigue comiendo hasta el día de hoy. Este reemplazo implica también:

A. UNA NUEVA ESCALA DE VALORES.
Que surge como consecuencia de sus experiencias y análisis, es decir, el hombre crea una nueva escala de valores totalmente diferente de la de Dios, que aunque en apariencia a veces pueda parecer igual, jamás lo es, pues nunca un hijo de Satanás con la conciencia y el entendimiento corrompidos, podrá tener ni la motivación, ni los valores correctos para elaborar una escala de valores buena y justa.
Esta escala tiene básicamente dos columnas con sus intermedias, la del bien o la de lo bueno, la del mal o la de lo malo. Y la mezcla de estas dos columnas, que resulta en todo lo que se cataloga como regular.
Sin embargo la realidad es que estos valores cambian dependiendo de la cultura, la edad, las circunstancias, las personas, etc. Indudablemente siempre son valores relativos, pero el hombre en su embrutecimiento no lo ve así, por eso en términos generales cree que hay:

1. LAS COSAS BUENAS. Como; el dinero, la inteligencia, la salud, el poder, la belleza, el sexo, la comida, la diversión, los amigos, etc.
2. LAS COSAS MALAS. Como; la pobreza, la falta de inteligencia, la enfermedad, la falta de poder, el hambre, la fealdad, la soledad, el sufrimiento, etc.

Esta nueva escala de valores creada por un hombre que ha despreciado a Dios, lo cual es muestra de un gran embrutecimiento y que además se encuentra influenciado por la paternidad de Satanás, es en realidad el árbol de la ciencia del bien y del mal del cual Dios aseguró, que si comíamos moriríamos.

Sin embargo el hombre cree en el árbol, vive bajo su dirección, y busca lo que según el árbol es bueno, tratando de evitar a toda costa lo que según el árbol es malo.
Y como este árbol ha reemplazado por completo a Dios, no es extraño que el hombre le otorgue características que sólo Dios tiene:

B. LA NUEVA ESCALA TIENE SEGÚN EL HOMBRE VALORES ABSOLUTOS.
Es muy normal escuchar a la gente decir y creer de todo corazón que cosas como: La vida, el dinero, la inteligencia, la salud, el poder, la belleza, son todas buenas.
Y como esto es cierto, lo contrario también lo es: La muerte, la pobreza, la enfermedad, la debilidad, la fealdad, son todas malas. Pero la verdad a la luz de la palabra de Dios, es que la mayoría de las cosas que los hombres definen como buenas o malas, son en realidad amorales, no son malas, ni buenas, no pueden serlo, pues no tienen vida propia.

A todas estas cosas se les podrá dar buen o mal uso, para hacer bien o mal al hombre, lo cual dependerá de la forma en que se consigan, de la actitud y circunstancias en que se posean y de la forma en que se usen.
Hay hombres que han usado mal; la vida, el dinero, la inteligencia, la salud, el poder, la belleza, etc. Cosas que se han considerado buenas.
Hay hombres que han producido mucho bien, a partir de cosas como; la muerte, pobreza, enfermedad, debilidad, etc. Cosas que se han considerado malas.
Sin embargo el hombre ciego a esta realidad comete el grave error de rotularlas como definitivamente buenas o definitivamente malas, enfocándose en buscar las buenas y alejar de su existencia las que ha rotulado como malas.

C. RESULTADOS BUENOS ABSOLUTOS.
Un segundo y grave error unido y consecuencia del anterior, es el de pensar que si estas cosas son buenas, entonces al hombre le hace bien tener todas estas cosas, y si es en abundancia muchísimo mejor. Y por supuesto, si no logra poseerlas su existencia no será feliz.   Con tanta fe cree el hombre en esto, que aunque hayan visto personas a las que el dinero, o la inteligencia, o el poder, o la belleza, o la fortaleza física han dañado. De todos modos el hombre insiste en poseerlas, creyendo que el sí podrá manejar bien estas cosas para dar a su vida una existencia y un final feliz.
Más tenaz aún es la necedad del hombre, que a pesar de haber logrado poseer en ciertas cantidades esas cosas que pensaba que lo harían feliz, aun experimentando que no está disfrutando de la existencia como pensaba… de todos modos el hombre insiste en tener más y más de esas cosas, pensando que la cantidad hará la diferencia.
Pero la escritura advierte que ese camino es completamente equivocado pues dice:

Eclesiastés 1:8 Todas las cosas son fatigosas, más de lo que el hombre puede expresar. Nunca se sacia el ojo de ver ni el oído de oir.

La avaricia es el resultado para todo aquel que cree que las cosas del mundo lo pueden llenar. Esa avaricia destruye al hombre por esto Jesús advirtió:

Lucas 12: 15. Y les dijo: -Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.   

Sin embargo los hombres en su necedad y embrutecimiento llegan aun a buscar a Dios para que les de estas cosas aunque Jesús advirtió que esa no era la razón para buscarlo.

D. JUICIO ABSOLUTO.
Es tanta la fe y la credibilidad en el árbol, que Dios tiene que soportar ser juzgado por el hombre, con sus objetivos absurdos y su ridícula y torcida escala de valores.
Todo esto ocurre, porque a pesar de estar equivocados, este árbol tiene tan dominado al hombre que cree en él, que cuando el hombre se encuentra con dificultades en la vida no reconoce… «Nunca he buscado a Dios, he vivido como si él no existiera, nunca he seguido sus instrucciones y por eso la estoy pasando mal…. »
En lugar de esto el hombre dice… «Yo creo que Dios debería….. Dicen unos. ….Si Dios no hubiera permitido esto o aquello las cosas serían mejor…. Dicen otros. Etc. »
Es más, este juicio contra Dios es una de las más poderosas razones por las cuales la gente no logra tener, o pierde su fe en Dios, por que partiendo de la premisa de que ellos tienen razón, (generada por su altivez) no entienden por qué si Dios existe, no hace lo que ellos creen correcto, permitiendo según ellos tanta maldad e injusticia en la vida. (Algunos llegan a clamar a Dios para que acabe con tanta maldad sin entender que tendría que acabar con ellos.)

E. TODO SER HUMANO SÓBRE LA TIERRA QUE NO CONOCE A DIOS VIVE BAJO LA DIRECCIÓN DEL ÁRBOL.
El concepto del bien y el mal que se originó en el árbol, es el que ha dirigido y dirige a toda la tierra. Si la voz de Dios y su palabra representa toda la buena doctrina, el árbol de la ciencia del bien y el mal, representa toda la mala doctrina.

 

V. EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL VS. DIOS Y SU PALABRA.
El verdadero cristianismo es hacer la voluntad de Dios, pero esto será imposible si el cristiano no deja de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Colosenses 1: 21. Ya vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado.
El problema es que aunque hemos recibido a Jesucristo, todavía conservamos la misma manera de pensar, basados en el árbol del conocimiento del bien y del mal. Por eso dice la escritura: Romanos 12:2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
El pensamiento de este siglo no es otra cosa sino la doctrina del árbol de la ciencia del bien y el mal, por eso, para poder comprobar la buena voluntad de Dios agradable y perfecta, debemos desechar el árbol de la ciencia del bien y del mal y remplazarlo por la palabra de Dios, por una sana doctrina, porque si lo seguimos usando para dirigir nuestras vidas recibiremos el futo que Dios aseguro que producía… Muerte.
Toda mala doctrina no es otra cosa que la unión, la mezcla de la palabra de Dios con el árbol de la ciencia del bien y el mal.
El problema es que a pesar de ser cristianos y de conocer la Biblia, el árbol de la ciencia del bien y del mal es el que realmente todavía guía la vida de la gran mayoría de los creyentes. Muchos cambian la metodología de obtener las cosas, mas no cambian sus objetivos básicos. Por supuesto no es una verdad declarada, mucho menos aceptada, pero en la práctica es una verdad real, terrible y espantosa del pueblo de Dios.

A. MUCHOS CRISTIANOS JUZGAN LA BIBLIA BASADOS EN EL ÁRBOL.
Los cristianos estudian la palabra de Dios y la evalúan basados en el conocimiento que el árbol de la ciencia del bien y del mal les ha dado. Esto es lo mismo que decir que la palabra de Dios está siendo juzgada con los principios de Satanás, lo cual por supuesto los lleva a concluir cosas como… «este mandato es bueno, en cambio este otro no tanto, y/o definitivamente este si está mal.»
Esto es tan real que muchos cristianos no obedecen lo que entienden que Dios les dice que deben hacer según la escritura, porque no entienden las buenas razones por las cuales deben obedecer, es decir, necesitan que su árbol (que es ahora el instrumento de Satanás) apruebe que lo que dice la escritura es “bueno” para tomar la decisión de hacerlo.
En otras palabras, no es definitivamente la escritura la que rige sus vidas, sino su propio concepto del bien y del mal que han traído del mundo. Para no caer en esto el apóstol recomienda:

1 Pedro 2:1-2 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,

Pero lejos de hacer caso a esto, el nuevo creyente usando el conocimiento del árbol de la ciencia del bien y del mal juzga la palabra de Dios y concluye igual que los incrédulos… «Dios tiene normas injustas.»
Como consecuencia de esto, el creyente o supuesto creyente, comienza a seleccionar lo que de la Biblia le parece bueno y lo que del mundo le parece bueno… por supuesto, con la intención de hacer algo mejor. Sin embargo el resultado de unir lo precioso y lo vil le da al hombre un concepto completamente equivocado de lo que la vida es, y cuando es religioso origina la mala doctrina aborrecida por Dios.

B. MUCHOS CRISTIANOS JUZGAN A DIOS BASADOS EN EL CONOCIMIENTO DEL ÁRBOL.
Con esa idea equivocada de la vida, con esta doctrina aborrecida por Dios planeamos nuestra vida, y conociendo y entendiendo el maravilloso recurso de la oración, pedimos a Dios lo que creemos necesario.
Desafortunadamente no es lo mismo que Dios considera necesario para nosotros, por esta razón cuando llegan las respuestas, nos quejamos y continuamente le estamos diciendo como debería hacer las cosas, que nos debería dar o quitar, de quienes nos debería proteger, etc.
A tal punto creemos en lo que el árbol dice, que con facilidad llegamos a pelear con Dios, a preocuparnos, nos rebelamos y a veces comenzamos a buscar, aun infringiendo los principios de Dios aquellas cosas que Dios no nos ha querido dar. Estando tan convencidos de tener la razón, que llegamos a usar frases como….Dios tiene que responder. Dios tiene que hacer justicia, lo que estoy pidiendo es justo, no estoy pidiendo mucho, etc. Como consecuencia de todo lo anterior…

C. MUCHOS CRISTIANOS BUSCAN EN SU VIDA LO QUE EL ÁRBOL DICTAMINA.
Antes engañados por Satanás luchábamos solos por conquistar el mundo, ahora pensamos que tenemos un poderoso esclavo, Dios, que nos va a ayudar a conseguir todo lo que según el árbol (Satanás) dice que necesitamos. ¿Será eso el Cristianismo? …. No, no puede serlo, pero muchos no lo han querido entender.
Como consecuencia de esto no se hace énfasis en las cosas que Dios desea, como un cambio interior para buscar santidad, misericordia, amor, justicia, sino en las que el hombre desea, con énfasis en cambiar el exterior, buscando prosperidad material, poder, posición, la destrucción de los enemigos, que la gente a nuestro alrededor cambie para que nosotros podamos ser felices, etc.
Se engañan buscando lo que el árbol dictamina, pensando que es bueno, más tenaz aún es el engaño porque creen que lo que están buscando, lo están buscando de la manera correcta, es decir siguiendo algunos principios de la palabra de Dios, pidiéndole a Dios, pero a la gran mayoría no se le ocurre, ni se atreve siquiera a preguntar a Dios…
Señor; ¿quieres que sea rico? O ¿Señor quieres que sea sano?   Ellos no Preguntan. Ellos creen que todos los cristianos deben y tienen derecho de ser ricos, sanos y prósperos, es lo que llaman ser bendecidos, porque estas cosas son buenas, y si son buenas, la bendición de Dios prometida debe incluirlas, llegando aun a creer que quien no tiene estas bendiciones, es por pecado, por no estar haciendo la voluntad de Dios, por falta de fe o espiritualidad.   Pero estos que piensan de esta manera están tan equivocados como aquellos que se acercaron a Jesús buscando pan y fueron regañados por él.

Juan 6:27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

 

VI. UNA CORTA REEVALUACIÓN PRÁCTICA DE LO BUENO Y LO MALO SEGÚN EL ÁRBOL.
La gente normalmente piensa; » fulano se ganó la lotería y como ha mejorado su vida” o “sutano se hizo pobre y que vida tan espantosa tiene”… haciendo la relación de que lo llamado bueno, trae cosas buenas, y lo llamado malo, trae cosas malas.
Sin embargo la vida y las escrituras nos muestran el otro lado de la moneda, que es exactamente igual de valido que el anterior, pero que no se tiene en cuenta de la misma manera. Es decir hay ceguera voluntaria y una tremenda obstinación que les lleva a ver la vida y sus valores, desde sólo un punto de vista.
Los siguientes párrafos muestran la otra realidad que el hombre se niega a ver.

A. RESPECTO DE LO QUE LLAMAN MALO.
La Biblia nos cuenta como Job fue bendecido como consecuencia de: el ataque de Satanás, el robo de todas sus pertenencias, el asesinato de sus criados hijos e hijas, una enfermedad espantosa
y una mujer que pedía que maldijera Dios y se muriera. José fue bendecido como consecuencia del desprecio de sus hermanos y de la ingratitud de todos a quienes ayudó. Nabucodonosor fue bendecido como consecuencia de la locura. El apóstol Pablo como consecuencia de un aguijón en la carne que lo mantenía humilde a pesar de tan gran revelación. Y lo más importante de todo, la humanidad fue bendecida como consecuencia de la muerte de Jesucristo en la cruz.

Como todas estas cosas trajeron bendición la deducción lógica es que: el ataque de Satanás, el robo, el asesinato, las enfermedades, los enemigos, el desprecio, la ingratitud, la locura, los aguijones en la carne, la muerte en la Cruz, etc. Son Indiscutiblemente todas cosas buenas porque trajeron bendición.  Son tan buenas que si Job hubiese reprendido a Satanás y este no hubiese tocado ninguna de sus pertenencias, se hubiese perdido la bendición que el trato de Dios trajo a su vida.
¿Escuchó Dios padre la oración de Jesús, cuando le pidió que si fuese posible le evitara pasar por la cruz?… Si la respuesta de Dios Padre hubiese sido afirmativa, nuestro destino inevitable ahora sería el infierno. Gracias a Dios Padre por la respuesta negativa y a su hijo Jesús, que en obediencia por amor aceptó la cruz.   Según esto, si oramos a Dios para que no nos pase ninguna de estas cosas, que han traído tanto bien (aunque las consideramos malas), y son las que precisamente necesitamos para ser bendecidos… ¿escuchará Dios nuestra oración?

B. RESPECTO DE LO QUE LLAMAN BUENO
De la misma manera, hay cientos de ejemplos bíblicos de como las cosas que los hombres llamamos buenas, de acuerdo al árbol, han traído maldición.
¿No fue acaso malo, que el rey Ezequías pidiese y recibiese la prolongación de sus días? No nos cuenta la escritura, que cada vez que Dios prosperaba al pueblo de Israel este se olvidaba de Dios. No nos cuenta la escritura, que Salomón con toda la bendición de Dios terminó adorando dioses paganos.
No nos cuenta la escritura, que la hermosura enalteció el corazón del querubín protector, que su esplendor corrompió su sabiduría, que su riqueza lo llenó de iniquidad… a pesar de haber sido creado perfecto.
Como estas cosas que el mundo llama buenas, han sido capaces de pervertir a los hombres, incluyendo a un ser creado perfecto y convertirlo en Satanás, entonces podemos concluir que… una larga vida, riquezas, honra, bienestar, poder, esplendor, hermosura, etc. Son indiscutiblemente todas cosas malas que producen maldición.
De acuerdo a esta perspectiva planteada con base en hechos y resultados innegables, pues están en la escritura, respecto de las cosas que son catalogadas como buenas o como malas. ¿Será entonces que debemos tomar la decisión de orar para que nos sucedan todas estas cosas que consideramos malas, para que nuestra vida sea bendecida? Y por supuesto dejar de pedir por todas aquellas que consideramos buenas para no caer en maldición. ¿Será esto cierto?

C. NI LO UNO, NI LO OTRO…. DEPENDE
Analizando estas cosas reales desde el punto de vista que el hombre se niega a ver. (el hombre siempre preferirá recibir la bendición a través de cosas agradables, que recibirla a través de cosas desagradables) se hace evidente que hay una lista casi interminable de cosas que han sido clasificadas como buenas o malas para el hombre, y que son completamente amorales, en el sentido de que pueden producir mucho bien, como producir mucho mal.

Es por eso, que es un error gravísimo rotularlas como malas o como buenas. Y ese error es el que ayuda a la formación de la mala doctrina que Señor aborrece.
No podemos tomar solamente parte de la información, lo que creemos que conviene a nuestros propósitos, lo que está de acuerdo a nuestro corazón y deseos, y mucho menos terminar planteándolo como definitivamente bueno, como sana doctrina, como voluntad absoluta de Dios para todos, pues no es cierto.
En la escritura encontramos al profeta Jeremías, que a pesar de servir a Dios se encontraba en una situación según el supremamente difícil, pues Dios no respondía a sus necesidades. Dios ante la queja del profeta le dio la siguiente respuesta:

Jeremías 15:19 por tanto, así dijo Jehová: «Si te conviertes, yo te restauraré y estarás delante de mí; y si separas lo precioso de lo vil, serás como mi boca. ¡Conviértanse ellos a ti, más tú no te conviertas a ellos!

Lo que hacía que el profeta estuviera tan mal, era que en su doctrina había cosas buenas y cosas malas. Las palabras de Dios lo evidencian; “si separas lo precioso de lo vil » y la solución a tan grave situación espiritual no era que Dios cambiara la forma de tratar al profeta. Es decir, de cierta manera no dependía de Dios, de su proceder, o de sus respuestas. La solución dependía de que Jeremías revisara su doctrina y separara lo precioso (que se origina en Dios) de lo vil, (que se origina en el árbol de la ciencia del bien y del mal)

Si vamos realmente a obedecer a Dios necesitamos » entresacar lo precioso de lo vil » para lo cual es necesario hacer una lista completa, de todas las cosas que tenemos planteadas en nuestra vida como buenas o malas, y revisar si son o no son amorales, para tener la certeza de que las buenas producen bien, las malas producen mal y las amorales producirán bien o mal dependiendo de nuestro corazón.
Al hacer la lista vamos a descubrir que ni siquiera hemos pensado detenidamente en este asunto, razón por la cual deseamos para otros y para nosotros, cosas que consideramos absolutamente buenas y no lo son.
¿Será bueno tener una iglesia grande? ¿Será bueno tener sabiduría? ¿Será bueno tener mucho dinero para la obra? ¿Será bueno poder hacer milagros y sanidades? ¿Será bueno tener salud? ¿Será bueno tener discípulos que nos respalden? ¿Será bueno tener esposa? ¿Será bueno tener hijos? ¿Será bueno tener vehículo? ¿Será bueno tener jubilación?, etc. La respuesta a estas y a muchísimas cosas más, no puede ser si, como tampoco puede ser no.

La respuesta tiene que ser DEPENDE.

Precisamente por esta razón es que la escritura en el nuevo testamento dice:

Romanos 8:26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues qué hemos de pedir como conviene, NO LO SABEMOS, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Si sabemos que pedir, respecto de lo que la escritura dice que es bueno, por ejemplo: conocimiento de su voluntad, sabiduría e inteligencia espiritual, ser fortalecidos con poder en el hombre interior, conocer el amor de Cristo, ser llenos de toda su plenitud, contentamiento, humildad, mansedumbre, que su nombre sea santificado, que venga su reino, etc. Porque son cosas que con toda claridad la escritura en el nuevo testamento dice que son buenas para nosotros y que Dios desea que se hagan realidad en todos nosotros.  (Es importantísimo tener claridad respecto del trato y las promesas hechas al pueblo judío, y de las promesas y el trato para su iglesia, para no tomar promesas hechas a otros, en otras circunstancias, y acomodarlas al cristianismo, pues al hacerlo terminan siendo mala doctrina.)

Pero unas son las cosas que en el nuevo testamento dice que son buenas para todos nosotros, y otras las que el árbol dice que son buenas o malas para nosotros. Respecto de estas últimas dice la escritura que debemos tener claridad de que no sabemos que pedir, porque no podemos tener la certeza de los buenos resultados que va a producir en nuestra vida o en la de otros, aquello que estamos pidiendo.
Por ejemplo: Hay iglesias grandes donde Dios no ha podido entrar, sabiduría humana que ha sido mal empleada, dinero para la obra que ha terminado financiando pecado, milagros que han sido usados para enseñar y respaldar mala doctrina, salud que ha permitido trabajar diligentemente en caminos que no son de Dios, discípulos que han respaldado esos malos caminos y a sus líderes, esposas que han colaborado en hundir al pastor, hijos que ha sido mal testimonio para la iglesia, etc.

Por supuesto no va a faltar, y es legítimo que alguien diga que Dios le reveló que el sí va ser rico… o que va a ser pobre, o que Dios le mostrara cuánto le es necesario sufrir por su nombre, y aún que a él, Dios le prometió como a Pedro caminar sobre el agua, o cualquier cosa, lo importante es que esta revelación personal no se puede plantear como doctrina, mucho menos para todos, sino como un asunto de revelación personal, que los resultados mostrarán si era cierto o no.

 

D. EN EL DISCIPULADO

Por esto mismo, en el discipulado o la consejería pastoral, es un error grave asegurarles prosperidad material, salud, bienestar, etc. Cuando sólo Dios conoce el corazón de esa persona y sólo Dios sabe exactamente que necesita para ser bendecida espiritualmente.  En lugar de asegurarles el bien de acuerdo a la escala de valores del mundo, lo correcto es asegurarles el propósito que Dios tiene de darles bendición espiritual, a través de cualquiera que sea la situación que les permita vivir. Es muy posible que al declararles la bendición material, salud, bienestar etc. Algunas veces acertemos y eso sea lo que suceda.
También es posible que Dios a través de algún don espiritual confirme una situación de prosperidad material, sanidad, enfermedad o pobreza, etc. Pero una cosa es que Dios confirme y otra es la
probabilidad de que pueda suceder.(No olvidemos que las profecías de los profetas deben ser juzgadas)  Si no hay la confirmación de Dios y declaramos lo que es posible, o lo que deseamos, esto por supuesto es pecado que puede llevar a dos grandes errores: el primero es que la persona que ha recibido la bendición material conserve la fijación de que las cosas materiales son la bendición que realmente importa, sin entender la riqueza de las bendiciones espirituales, de los tratos de Dios, de la transformación de su carácter, del crecimiento de su fe a través de las pruebas etc.

El otro terrible error es; que lo declaren sano, y luego tengan que ir a orar en el entierro. Lo cual no sólo nos deja como mentirosos o falsos, que no es grave, comparado con la mala imagen que el creyente se forma de Dios, por no haber cumplido Dios con lo prometido.   Más si en una situación difícil, le aseguramos lo que la Biblia asegura, que Dios lo va a bendecir espiritualmente si él se deja, y que posiblemente sí es lo mejor para él, también materialmente. Entonces el discípulo tendrá una directriz muy clara respecto de lo que Dios quiere hacer con su vida, valorando como bueno realmente lo que la escritura dice que es bueno.
Esto es exactamente lo mismo que enseña la poco creída promesa que se encuentra en:

Romanos 8:28 Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Cuando habla de «todas las cosas» por supuesto allí están incluidas las que el mundo define como buenas o como malas, pero el apóstol, no las define ni como malas, ni como buenas.   Porque lo importante no es si el mundo las define como buenas o malas, lo importante es lo que ellas van a producir en nuestra vida.  Y la promesa es que todas las cosas que Dios permita que sucedan a nuestro alrededor, tienen como objetivo ser de bendición, para el propósito para el cual Dios nos ha creado.   Sólo que esta promesa es condicional, es decir se cumplirá sólo y sólo sí cumplimos el requisito que ella plantea.
Y el requisito no es si nos parecen buenas o malas, sino si amamos al Señor, que según San Juan 14: 21 se evidencia cuando le obedecemos. (De acción, actitud y de acuerdo a una sana doctrina.)

 

E. EL EJEMPLO DEL APÓSTOL PABLO
La vida del apóstol Pablo no es un buen ejemplo para respaldar las creencias humanas y las malas doctrinas basadas en la descripción que el árbol hace de las cosas… Pues por servir a Dios, menospreció cosas como posición, dinero, comodidad, etc. Que son llamadas buenas, razón por la cual muchísimos cristianos las buscan con desenfreno.
Pero opuesto a lo que ellos creen, que desprecio lo bueno, el apóstol Pablo al menospreciar estas cosas, que según el árbol son buenas, en ningún momento consideró que estaba sufriendo pérdida alguna, pues al renovar su mente, al entresacar lo precioso de lo vil, entendió el verdadero valor de cada cosa por esto escribe:

Filipenses 3: 7-8 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él lo he perdido todo y lo tengo por basura, (por estiércol) para ganar a Cristo.

Si seguimos su ejemplo y hacemos una lista de las cosas que eran importantes para nosotros antes de conocer al Señor…. Por ejemplo: Esposa, comprar, poseer, disfrutar, salud, reconocimiento, etc. Al compararla con la lista de las cosas que hoy después de conocer al Señor son importantes para nosotros, no debe haber coincidencias. Si las hay, es porque todavía tenemos el revuelto de lo precioso y lo vil. Deténgase un momento y haga el examen.  (Importante aquí hacer lista y clasificar)  Como el apóstol tenía claro el verdadero valor de cada cosa, y lo creía, escribió:

Filipenses 4:11-13 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Al ver con claridad que las cosas del mundo no tienen valor, esa claridad hará que cuando le sean quitadas, no le afecte entristeciéndole, ni cuando le sean dadas, le alegren la vida. ¿Pues como podrán alegrar o entristecer mi vida cosas que no tienen ningún valor?   Lo que realmente tienen valor es el trato dado por Dios a través de cualquier circunstancia, como este trato trae bendición a través de la obediencia, y eso es lo que el apóstol está haciendo, el resultado es que vive contento.  No dice resignado, no dice aburrido, no dice anestesiado. Dice contento. Y cuando uno está contento por lo que Dios le ha dado, porque eso está produciendo bendición, la consecuencia de esta alegría por la bendición de Dios inevitablemente es el agradecimiento. Por eso dice la escritura:

1 Tesalonicenses 5: 18. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Nuevamente dice «en todo» nuevamente y pienso que a propósito, no aclara que debemos agradecer por las cosas que consideramos buenas, ni excluye de agradecer por las que consideramos malas. Porque esa definición de lo bueno y de lo malo dada por Satanás a través del árbol, no tiene importancia para el que está haciendo la voluntad de Dios.

 

F. LA FALTA DE AGRADECIMIENTO
Desafortunadamente muchísimos cristianos que tratan de cumplir con este principio de ser agradecidos, y dar gracias a Dios por todo, se encuentran incapaces de hacerlo, porque todavía el árbol de la ciencia del bien y del mal, afecta sus pensamientos, deseos y decisiones, lo cual les impide hacer la voluntad de Dios.

La promesa de Romanos 8:28 no dice que todas las cosas ayudan a bien a los que creen que aman al Señor, porque creen que están haciendo su voluntad. La promesa de bendición y como consecuencia de contentamiento es para los que están haciendo la voluntad de Dios.
Son muchos los que creen que están haciendo la voluntad de Dios sin ser cierto, la escritura nos da prueba de ello, estos normalmente están equivocados por que tienen valores y objetivos diferentes a los planteados por Dios, es realmente el árbol el que dirige sus vidas y plantea sus objetivos, y aunque tratan de alcanzarlos por medio del Señor, esta equivocación les impide estar contentos en situaciones difíciles. (La forma cómo responden ante las situaciones difíciles evidencian su equivocación.)
Por ejemplo: Muchos al recibir la provisión económica dicen… y de todo corazón… «gracias por el dinero Señor » porque se sienten verdaderamente contentos y agradecidos por el dinero que reciben… ¿Pero pueden, cuando hay crisis económica y no hay para la comida, estar contentos y dar como consecuencia gracias a Dios de todo corazón?
«Gracias por la salud Señor» dicen otros con verdadero agradecimiento, pero ¿podrán decir lo mismo también de todo corazón, cuando estén enfermos, porque se sienten contentos?
Algunos dicen » Si. Yo si le doy gracias a Dios cuando me enfermo, cuando me roban, cuando me insultan… » .
Sin embargo yo pregunto: ¿das gracias por qué estás contento y verdaderamente agradecido por esas cosas?… Porque si yo doy gracias a Dios sin sentirme contento ni verdaderamente agradecido… estoy siendo un hipócrita. (Levadura que leuda toda la masa)

Estaría bien que la gente le diera gracias por algo que no le agradecen, por algo que los tiene aburridos. ¿Verdad que no?
Algunos para remediar esto, se engañan diciendo que lo hacen por fe. ¿Pero si fe es la certeza del amor de Dios en lo que está sucediendo… esa convicción debería hacerlos sentirse contentos?
Pero si se sienten tristes dando gracias, la única explicación es, que la fe es falsa. Y que están apegados enfermizamente a eso que Dios les quitó, o no les dio, por eso no pueden sentir agradecimiento. Y les toca dar gracias de dientes para fuera lo cual no es válido.   Pero si nos desprendemos del concepto que el árbol de la ciencia del bien y del mal enseña, vamos a entender que:

 

G. LA FORMA CORRECTA DE AGRADECER A DIOS ES…
«Señor te doy gracias porque la salud que me das en este momento, es lo que necesito para el crecimiento de mi vida espiritual «…
Señor te doy gracias porque la enfermedad que me das en este momento, es lo que necesito para el crecimiento de mi vida espiritual. «…
«Señor te doy gracias porque el dinero que me das en este momento, es lo que necesito para el crecimiento de mi vida espiritual”….
“Señor te doy gracias porque el dinero que no me das, es lo que en este momento necesito para el crecimiento de mi vida espiritual”… etc.

Al dar gracias de esta forma, estamos diciendo que lo más importante es su voluntad, el crecimiento de nuestra vida espiritual, que estamos dispuestos a asimilar todas las situaciones cualquiera que sean, como bendición, situaciones que pueden incluir, ser reprendidos, ser motivados, ser humillados, destruir nuestros ídolos, etc., Para aumentar nuestra confianza y conocimiento de Dios y llegar a la estatura de Jesucristo, que indiscutiblemente es la perfecta y maravillosa voluntad de Dios para todos y cada uno de nosotros.  ¿Es su conocimiento de Dios y la transformación que este produce en su ser, lo más importante para su vida, lo más importante para su familia, lo más importante para su iglesia, lo más importante para el mundo?

H. OBJETIVOS CORRECTOS
El apóstol Pablo al entender con claridad que todas las cosas sólo son valiosas en la medida en que nos permitan conocer a Dios escribió:

1 Corintios 7:29-31. Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto. Resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuvieran;  los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran, y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutaran, porque la apariencia de este mundo es pasajera.

Cuando dice que los que tienen esposa sean como si no la tuvieren contradice esto sus otros escritos que dicen:

Efesios 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella,

En ningún momento. Debo amar a mi mujer y entregarme por ella como Cristo se entregó por la iglesia, para hacer de mi mujer una mujer espectacular delante de Dios, (por supuesto si ella se deja)
Pero lo importante en mi relación con Dios, no es lo que logre hacer con ella (la mujer)… sino todo lo que yo aprenda de Dios en el proceso, todo lo que mi vida sea transformada por causa de obedecer al mandato de Dios.  Pues esta bendición de conocer y ser transformado por Dios, no la podrá detener ni siquiera el hecho de que ella (la mujer) no camine con Dios. Más aún, como todas las cosas ayudan a bien, sí ella no camina, es seguro que su terquedad me hará crecer espiritualmente, y posiblemente más rápidamente.

Para esto, lo importante es que yo haga con ella lo que Dios me mandó a hacer… los resultados dependen de Dios. Pero el asimilar la bendición para nuestra vida depende de nosotros, depende de cuánto le conozcamos, de cuánto le entendamos, de cuánto le creamos, de cuánto anhelamos lo que El tiene para nosotros, que será inversamente proporcional a cuánto renunciemos a comer del árbol del conocimiento del bien y del mal por causa del Señor.

Por eso Pablo insistió:

Colosenses 3:1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,

La mira no puede estar en la mujer, los hijos, el negocio, la iglesia, etc. Si la mira está en estas cosas tendríamos que preguntarnos si hemos verdaderamente resucitado con Cristo.
Las cosas del mundo son el método para obtener las de arriba… ¿qué sentido tiene comprar una valiosísima cajas de herramientas sino se usa?
Qué sentido tienen todas las cosas que se ven, sí a través de ellas no nos enriquecemos respecto de las que no se ven, peor aún, si por causa de ellas, nos perdemos ser enriquecidos en lo que realmente vale.
Con toda claridad podemos ver que el apóstol Pablo usa estos principios para evaluar su verdadera riqueza por eso escribió:

2 Corintios 4:18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Si en cualquier momento evaluamos nuestra riqueza con Dios, por las cosas que se ven, es porque estamos todavía profundamente engañados por andar comiendo del árbol de la ciencia del bien y del mal, que sigue siendo usado por Satanás como en el huerto, para alejar de Dios a los hombres y aún a los creyentes.

VII. ¿POR QUE NO SE DEBE COMER DEL ÁRBOL?

A. POR QUE DIOS DIJO QUE CIERTAMENTE MORIRÍAMOS.
Si en nuestra vida cristiana le apuntamos a obtener los objetivos que el árbol dice que son buenos, por más que usemos a Dios para conseguirlos habrá muerte espiritual. Esto también quiere decir que Dios no logrará sus objetivos en nosotros. Este fracaso será independiente de que consiga o no los objetivos planteados por el árbol.  Dios ha creado a cada ser humano con un propósito claro y definido. En términos generales quiere que le conozcamos y que seamos transformados en la imagen de su hijo Jesús.  En términos particulares Dios tiene un camino para cada uno de nosotros, nos ha dado dones, talentos, habilidades, y oportunidades diferentes… para que en lugar de buscar lo que el árbol dice que es bueno para nosotros, busquemos ese plan particular para el cual Dios nos creo…. cualquiera que sea.
Es tan detallado lo que Dios ha planeado para nosotros que la escritura dice:

Efesios 2:10 pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Si están planeadas las obras que debo hacer… mi vida cristiana no puede estar enfocada en decidir qué hacer, peor aún de acuerdo a mi concepto del bien y del mal… como Dios ya preparó de antemano las buenas obras, entonces la vida cristiana es conocer el plan que Dios tiene para mi vida, y vivirlo.
Por ejemplo; Hay gente que Dios creó para ser pobre y por causa de su desobediencia a Dios es rica. (Prefirió trabajar en un negocio ilícito porque era más rentable o prefirió predicar mala doctrina porque así lograba tener una iglesia más grande)  De igual forma hay gente que Dios creó para ser rica y por causa de su desobediencia a Dios es pobre; el joven rico siguió siendo rico por su desobediencia a Dios, el apóstol Pablo se convirtió en pobre por su obediencia a Dios, etc.

¿Debe un cristiano casarse con la mujer que más le gusta? ¿Con la que cree que más le conviene? ¿Con la más espiritual? O ¿Con la que Dios le diga?
¿Debo ser ministro de una iglesia grande poderosa llena de gente y dinero? O ¿Debo ser ministro de la iglesia que Dios me diga?
¿Deben mis hijos estudiar en la mejor universidad? O ¿Donde Dios me diga?
Si la pregunta que te estás haciendo es; ¿cómo saber qué es lo que Dios quiere respecto de estas cosas? Ese es otro tema a estudiar, pero estarás dando un gran paso si dejas de comer del árbol de la ciencia del bien y el mal para tomar estas decisiones.

B. POR QUE EL CONCEPTO DEL BIEN Y DEL MAL DEL ÁRBOL ESTÁ AL REVÉS.

Isaías 5: 20. Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

Si el concepto del bien y del mal que el mundo maneja está invertido, no importa la capacidad, ni las oportunidades, ni las intenciones, la terrible y espantosa verdad es que cada vez que logremos algo que el árbol diga que es bueno, nos estaremos haciendo daño, y cada vez que logremos huir de lo que el árbol dice que es malo, nos estaremos nuevamente haciendo daño.
«Cuando mi suegra se muera que la entierren boca abajo por sí se quiere salir se vaya más pa bajo.»  De qué sirve tener un barco con todo lo mejor, si estando mal la brújula pensamos que está bien. El resultado será que jamás, si la brújula está mal, llegaremos al destino. Un cristiano que viva buscando lo que el árbol dice que es bueno, podrá conseguir muchas cosas y llegar a muchos lugares, pero jamás llegará al destino deseado por Dios.

C. POR QUE EL ÁRBOL NOS DA UN CONCEPTO EQUIVOCADO DE NOSOTROS.

Jeremías 17: 9. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Cuantas veces pensamos sí yo tuviera tales cosas, haría la voluntad de Dios y Dios cumple y nosotros no. ¿Por qué?  Porque nuestro corazón nos engaña, haciéndonos creer que: SOMOS LO QUE NO SOMOS. Este engaño nos hace pensar que:

1. Creemos que podemos lo que no podemos. El caso del apóstol Pedro; ¿Acaso pretendía engañar al Señor? No, fue engañado por su propio corazón, por creer lo que el árbol enseña.

Mateo 26: 34… Jesús le dijo: -De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro le dijo: -Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

Sin embargo se cumplió lo que Jesús dijo, a pesar de que Pedro estaba convencido que no sería que esa manera.  Si no hubiera creído en el árbol, cuando Jesús le dijo que lo iba a negar, él ha debido responder si Señor.

2. Creemos que necesitamos lo que realmente no necesitamos. El caso del joven que pedía lo que creía necesitar:

Lucas 12: 13-15. Le dijo uno de la multitud: -Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Pero él le dijo: -Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: -Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

No necesitaba dinero, necesitaba dejar de comer del árbol para dejar de ser avaro.

D. POR QUE NO SABEMOS DEL FUTURO.

Santiago 4: 13-16. Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;

De cuantas cosas nos protege Dios, porque además de conocer el corazón de aquellos con los que nosotros nos relacionamos, también conoce a la perfección el futuro.  Peleando el cupo en el vuelo… que más tarde se cayó. Peleando por una persona sin saber quien realmente es. Peleando por un negocio sin saber lo que Dios si sabe, que no va a funcionar. Peleando por meter los hijos a tal universidad, sin saber que allí van a comenzar a desviarse de los caminos de Dios o van a conocer a la mujer o al hombre que será su perdición.   O peleando e insistiendo por una iglesia grande y próspera sin saber que esa prosperidad dañará su corazón. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.

VIII. SÓLO UNA BUENA DOCTRINA ME DARÁ LA DEFINICIÓN CORRECTA DE LO BUENO Y DE LO MALO.
Pero esa doctrina no puede tener en ningún concepto, ninguna mezcla con el árbol de la ciencia del bien y el mal. Sólo una buena doctrina y una buena actitud con Dios me permitirá conocer su perfecta voluntad.
Porque en resumidas cuentas, la única e inequívoca definición de lo bueno y lo malo para nuestra vida es…

BUENO ES HACER LA VOLUNTAD DE DIOS… MALO ES NO HACERLA.
TENEMOS VERDADERAMENTE QUE ENTRESACAR LO PRECIOSO DE LO VIL… PORQUE HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE CREER ESTAR HACIENDO LA VOLUNTAD DE DIOS, Y HACERLA REALMENTE.

 

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